La Universidad de Harvard encabeza el esfuerzo internacional para comprender y combatir al nuevo coronavirus

La Universidad de Harvard encabeza el esfuerzo internacional para comprender y combatir al nuevo coronavirus

LUNES, 2 de marzo de 2020 (HealthDay News) -- Una colaboración entre la Universidad de Harvard y China ha entrado en la guerra contra el COVID-19, e investigadores de ambos lados del globo están trabajando para comprender al virus, que es una pandemia potencial.

Los investigadores trabajarán en vacunas para prevenir la infección y antivirales para tratar a los enfermos, pero el esfuerzo es un método más integral diseñado para descifrar la biología básica del virus y la forma de combatirlo, señaló Marc Lipsitch, miembro del equipo y profesor de epidemiología de la Facultad de Medicina T.H. Chan de la Universidad de Harvard, en Boston.

"Hay que saber cuáles son las personas más propensas a tener resultados graves con el fin de diseñar ensayos clínicos", explicó Lipsitch. "Hay que saber cómo la enfermedad se propaga para diseñar estudios de vacunas y predecir dónde podrían llevarse a cabo y en una muestra de qué tamaño".

La investigación sobre el COVID-19 será parte de una colaboración de cinco años entre la Harvard y el Instituto de Salud Respiratoria de Guangzhou, financiada con 115 millones de dólares por la compañía China Evergrande Group, de la Fortune 500.

Entre las principales áreas de investigación se incluirán:

  • Comprender cómo el sistema inmunitario del cuerpo reacciona ante el virus.
  • Vacunas para prevenir la infección y antivirales para mitigar la enfermedad en las personas enfermas.
  • Mejores tratamientos para las personas que sufran una infección grave con el COVID-19.
  • El desarrollo de unas pruebas diagnósticas rápidas y más precisas.

"El diagnóstico es en realidad la base para contar cuántas personas están enfermas y decidir si alguien se ha infectado o no", apuntó Lipsitch. "No podemos hacer una epidemiología muy buena a menos que contemos con un buen diagnóstico".

Un método que no se enfoque de forma exclusiva en investigar vacunas parece ser la mejor forma de responder a la epidemia actual, según declaraciones que realizó el miércoles el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU.

Incluso a un ritmo acelerado, una vacuna contra el COVID-19 requerirá hasta tres meses de pruebas para garantizar su seguridad y de seis a ocho meses más para probar su efectividad, apuntó Fauci en una conferencia de prensa.

"Aunque nunca hemos pasado tan rápido de la secuenciación de un virus a un ensayo, de cualquier forma no sería aplicable a la epidemia a menos que esperemos entre un año y un año y medio", dijo Fauci.

Pero añadió que se está evaluando un antiviral que podría estar listo para ayudar a tratar a las personas infectadas con el COVID-19.

Los ensayos clínicos del fármaco, remdesivir, comenzaron hace unos días, y se ha mostrado promisorio en estudios de laboratorio y con animales, aseguró Fauci.

"Sabremos razonablemente pronto si funciona, y si funciona, entonces tendremos una terapia efectiva que distribuir", dijo Fauci.

Otra buena noticia de esta semana provino de una coalición de investigadores europeos que encontraron que hasta 31 antivirales ya aprobados podrían ser potencialmente efectivos contra el COVID-19.

Dar un nuevo propósito a esos fármacos como terapia contra el COVID-19 significaría "una probabilidad de llegar con éxito al mercado mucho más alta que desarrollar nuevos medicamentos y vacunas para el virus en específico, y una reducción significativa en el costo y el tiempo hasta que esté disponible en la clínica", escribieron los investigadores en la revista International Journal of Infectious Disease.

Hay casi 89,000 casos confirmados de infección con el COVID-19 en todo el mundo, y más de 3,000 muertes, según la Organización Mundial de la Salud.

La mayoría de los casos y muertes han ocurrido en China, el epicentro de la pandemia potencial.

Una compañía de biotecnología de Massachusetts llamada Moderna ya ha creado y entregado una vacuna genéticamente diseñada por investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.

"Puede haber retrasos en cualquier punto del desarrollo de una vacuna. Una compañía ha dado un paso muy rápido, y es una magnífica noticia", afirmó Lipsitch. "En las próximas semanas y meses veremos si otras compañías y desarrolladores replican ese tipo de velocidad".

Una firma de Filadelfia, Inovio, se está preparando para pruebas de laboratorio y en animales de una nueva vacuna de su propio diseño. Ese esfuerzo tiene el respaldo de una subvención de 9 millones de dólares de la Coalición para las Innovaciones en la Preparación para las Epidemias, según The New York Times.

El líder de la industria farmacéutica Johnson & Johnson también está trabajando en una vacuna, pero sus principales científicos afirmaron que llevar una vacuna al mercado puede tardar hasta un año, reportó CNBC.

No se trata de esfuerzos desperdiciados, aunque ninguna vacuna estará lista durante al menos un año, indicó Lipsitch.

Anotó que una variedad de vacunas distintas desarrolladas para enfermedades infecciosas (como el Zika, el SROM y el SRAS) al final acabaron en los almacenes porque los patógenos que buscaban combatir se desvanecieron. Sin ningún caso para evaluar, no había forma de realizar ensayos clínicos.

"Creo que, en este caso, esto no será un problema", añadió Lipsitch. "Creo que tendremos una transmisión en curso [del COVID-19] durante mucho tiempo".

Más información

La Organización Mundial de la Salud ofrece más información sobre el COVID-19.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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