La tasa de recetas de opioides de EE. UU. es siete veces más altas que la de Suecia

La tasa de recetas de opioides de EE. UU. es siete veces más altas que la de Suecia

MIÉRCOLES, 4 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- En medio de una epidemia de adicción a los analgésicos opioides, a los estadounidenses les siguen recetando analgésicos narcóticos en exceso, en comparación con muchos otros países, informan unos investigadores.

Un ejemplo es Suecia, donde los pacientes son menos propensos a que les receten opioides tras una cirugía que los pacientes estadounidenses. De hecho, en Estados Unidos y Canadá combinados, los pacientes quirúrgicos tienen siete veces más probabilidades de recibir opioides que los suecos.

"Nuestros hallazgos revelan unas diferencias marcadas en las prácticas de emisión de recetas entre los tres países", anotó el investigador principal, el Dr. Mark Neuman, presidente del Grupo de Trabajo de Opioides de Penn Medicine, en Filadelfia.

El grupo de Neuman encontró que en un plazo de 30 días tras salir del hospital después de una cirugía, ya se habían recetado unas dosis altas de opioides a casi la mitad de los pacientes de EE. UU., una tasa del doble respecto a Canadá (un 25 por ciento), y casi nueve veces más alta que la tasa de Suecia (un 5 por ciento).

En un plazo de una semana del alta, alrededor de un 75 por ciento de los pacientes estadounidenses y canadienses surtieron una receta de un analgésico opioide. Entre los pacientes suecos, apenas un 11 por ciento las surtieron.

En el estudio, Neuman y sus colaboradores recolectaron datos sobre las recetas de opioides después de cuatro cirugías: la extirpación del apéndice, la extirpación de la vesícula biliar, un procedimiento mínimamente invasivo para arreglar el cartílago tras un desgarro del menisco en la rodilla, y la extirpación de un bulto en el pecho.

En total, observaron los datos de más de 220,000 casos de 2013 a 2016.

Los investigadores también encontraron que en EE. UU. y Canadá, un 65 por ciento de los pacientes surtieron una receta de un opioide en la semana posterior a cualquiera de las cirugías. En Suecia, apenas un 20 por ciento de los pacientes surtieron una receta después de cualquier cirugía.

Los pacientes de EE. UU. y Canadá no solo eran más propensos a recibir opioides que los suecos, sino que también les recetaron unas dosis más altas, encontró el equipo de Neuman.

En Canadá, un 58 por ciento de los opioides recetados fueron codeína y tramadol, al igual que un 45 por ciento de los recetados en Suecia.

Pero esos analgésicos menos potentes conformaron apenas un 7 por ciento de las recetas surtidas en Estados Unidos. En su lugar, era más probable que a los estadounidenses les recetaran opioides potentes y potencialmente adictivos como la hidrocodona (por ejemplo Vicodin) y la oxicodona (OxyContin o Percocet).

Un experto en medicina del dolor de EE. UU. cree que las grandes farmacéuticas tienen gran parte de la culpa de esas tendencias.

"El mercadeo farmacéutico ha sido un factor impulsor importante", señaló el Dr. Yili Huang, director del centro de gestión del dolor del Hospital Phelps en Sleepy Hollow, Nueva York. "No resulta sorprendente que los pacientes de Suecia sean menos propensos a recibir opioides tras una cirugía, porque históricamente los países nórdicos han tenido unas estrictas regulaciones sobre el mercadeo farmacéutico que limitan el mercadeo directo a los médicos", aseguró.

Huang considera que la presión que los médicos de EE. UU. tienen de dejar a los pacientes completamente satisfechos con su atención también podría ser un factor contribuyente.

"Después de todo, ningún cirujano quiere que el paciente esté insatisfecho y sufra dolor tras una cirugía", dijo.

Pero simplemente surtir más recetas de opioides para "satisfacer" a los pacientes quizá sea erróneo, advirtió Huang, dado que los "datos reales demuestran que no hay una correlación entre las puntuaciones de satisfacción del paciente y la cantidad de opioides postquirúrgicos que un paciente recibe".

El Dr. Sandeep Kapoor es especialista en atención de la adicción de Northwell Health, en New Hyde Park, Nueva York. Comentó que los médicos con frecuencia intentan encontrar un equilibrio para los pacientes: ofrecer alivio del dolor al mismo tiempo que minimizan el riesgo de adicción.

"La idea de dejar que los pacientes sientan dolor crea un conflicto con el deber de servir y proteger de un médico", anotó Kapoor. Pero los opioides se deben administrar "juiciosamente", y como parte de un esfuerzo en equipo.

Tras la receta, debe haber "puntos múltiples de seguimiento", explicó Kapoor, "de forma que se pueda ofrecer un suministro más corto de medicamentos, [se pueda realizar] una reevaluación adecuada del estatus/dolor del paciente, y entonces se pueda tomar una decisión sobre si continuar el medicamento según sea necesario".

Huang también anotó que hay buenos analgésicos alternativos a los opioides. Éstos incluyen los "bloqueos nerviosos" postquirúrgicos y muchos otros "protocolos que ayudan a maximizar el alivio del dolor sin opioides".

El nuevo informe se publicó en la edición en línea del 4 de septiembre de la revista JAMA Network Open.

Más información

Para más información sobre las recetas de opioides, visite el Departamento de Salud y Servicios humanos de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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