La pandemia significa dificultades financieras para muchos diabéticos

La pandemia significa dificultades financieras para muchos diabéticos

Las personas con diabetes se enfrentan a un riesgo más alto de desarrollar complicaciones por la COVID-19, pero una nueva encuesta reporta que también han sufrido más secuelas económicas por la pandemia.

En junio, un 18 por ciento de las personas con diabetes no tenían trabajo, en comparación con un 12 por ciento de la población general. Y un tercio de las personas con diabetes habían perdido al menos parte de sus ingresos desde el inicio de la pandemia, frente a alrededor de un 29 por ciento de la población general, encontró la encuesta, publicada por la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association) y dQ&A.

Esa pérdida de trabajo e ingresos puede tener unas consecuencias inmediatas y graves para las personas con diabetes. Casi uno de cada cuatro diabéticos, y la mitad de los que habían perdido ingresos desde el inicio de la pandemia, dijeron que habían tenido que recurrir a sus ahorros, tomar un préstamo u usar el dinero del estímulo para obtener los suministros para la diabetes.

Y, lo que es peor, una de cada cuatro personas han racionado su insulina, otros fármacos o los suministros para la diabetes. (Racionar la insulina puede conducir a enfermedades graves que requieren la hospitalización, e incluso la muerte).

"Cuando uno pierde el trabajo, pierde el seguro de salud. Cuando se pierde el seguro de salud, quizá racione sus medicamentos, y entonces las personas acaban con unos peores resultados. Esto ya sucedía mucho antes de la COVID, pero ahora la COVID ha iluminado de forma muy intensa a un problema existente", señaló Tracey Brown, directora ejecutiva de la Asociación Americana de la Diabetes.

La nueva investigación se realizó mediante una encuesta en línea de la comunidad de pacientes de dQ&A. La encuesta se realizó en junio de 2020. Unos 5,000 estadounidenses con diabetes fueron incluidos en la encuesta.

La mitad de los encuestados que tenían unos niveles bajos de ingresos habían perdido una parte de sus ingresos, o su totalidad. Y siete de cada 10 personas autoempleadas con diabetes habían perdido una parte de sus ingresos, o su totalidad, mostraron los hallazgos.

Incluso las personas que siguen trabajando están preocupadas de tener suficiente dinero para la atención de su diabetes. Un encuestado con diabetes tipo 2 dijo que "tengo que cuidar mi dinero mucho más ahora, porque no sé cuánto tiempo durará la COVID-19, ni por cuánto tiempo tendré horas en el trabajo".

Y aunque las personas con diabetes se enfrentan a un mayor riesgo de complicaciones por la COVID-19, la mitad de los encuestados no tienen la opción de trabajar desde casa.

Un 60 por ciento de los que tienen que salir a trabajar son trabajadores esenciales. Casi una cuarta parte de ellos trabajan en atención de la salud, según los resultados de la encuesta.

Nueve de cada 10 deben estar a una distancia de menos de seis pies (dos metros) de otras personas mientras trabajan. Sin embargo, se requiere a apenas siete de cada 10 que usen máscaras en el trabajo, reportó la encuesta.

"Quiero que las personas se den cuenta de que los diabéticos están estresados. Tienen mucha ansiedad respecto a obtener las cosas que necesitan para su diabetes. La COVID solo ha exasperado los problemas", dijo Brown.

La Dra. Kasia Lipska, profesora asociada de medicina y endocrinóloga de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, anotó que la encuesta no había sido publicada en una revista revisada por profesionales, pero se mostró de acuerdo en que las preocupaciones financieras son bastante prevalentes en la comunidad de la diabetes.

De hecho, publicó un pequeño estudio el año pasado en la revista Journal of the American Medical Association que encontró que alrededor de una de cada cuatro personas que toman insulina ha tenido que racionar el medicamento debido a las limitaciones financieras.

"Realizamos el estudio en un momento en que, como país, nos iba bastante bien, y las personas con diabetes de cualquier forma tenían dificultades y no tomaban la insulina según las indicaciones debido al costo", lamentó Lipska. "Ahora, es mucho más probable que el problema empeore".

Lipska dijo que la encuesta debe preocupar a los médicos. Planteó que, más allá de ofrecer consejos sobre el uso de las máscaras y el distanciamiento social, deben preguntar a sus pacientes si tienen alguna presión financiera y si pueden obtener todos los suministros.

"La COVID es una catástrofe para algunas personas con diabetes. El estrés y la depresión pueden aumentar la glucosa en la sangre. Hacer ejercicio y controlar la comida puede resultar difícil. Para algunos, la seguridad alimentaria es un problema. Los pacientes sin seguro quizá [falten a las citas con el médico debido a la falta de seguro]. Además, la diabetes es un factor de riesgo clave de tener una COVID-19 grave", explicó.

Lipska añadió que si una persona tiene problemas para obtener los medicamentos o los suministros para la diabetes, debe llamar al consultorio de su médico para pedir consejos o para averiguar sobre los servicios locales.

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