La pandemia hizo que los ataques de pánico se disparen

La pandemia hizo que los ataques de pánico se disparen

La pandemia del coronavirus ha provocado ansiedad en muchas personas. Pero, en algunas personas, la amenaza de una letal infección y los cambios drásticos en la vida cotidiana podrían haber provocado ataques de pánico.

Una nueva investigación encontró que, entre mediados de marzo y principios de abril de este año, hubo 375,000 búsquedas adicionales en Google sobre la ansiedad o los ataques de pánico respecto a lo que normalmente se prevería.

"Ahora mismo, muchos expertos están planteando la hipótesis de que la salud mental de las personas se verá afectada por la pandemia. Pero tenemos pocos datos que muestren cómo las personas en realidad son afectadas, y reunirlos conlleva tiempo, meses o años. Es un problema muy grande cuando hay legisladores que están intentando crear una política sin que tengamos los datos", señaló la autora sénior del estudio, Alicia Nobles, profesora asistente del departamento de medicina de la Universidad de California, en San Diego.

"Entonces, nuestro equipo recurrió a las búsquedas de internet para ver qué estaban buscando las personas en Estados Unidos", comentó Nobles. Hubo 3.4 millones de búsquedas sobre los ataques de pánico o ansiedad en los dos meses tras la declaración de la emergencia nacional en EE. UU. debido a la COVID-19, el 13 de marzo, encontró su equipo.

Como los datos provinieron de búsquedas de internet, no está claro si las personas en realidad estaban teniendo ataques de pánico u otras afecciones que tienen síntomas similares, por ejemplo un ataque cardiaco.

Vaile Wright es directora sénior de innovación en la atención de la salud de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association). "Los síntomas de un ataque de pánico son muy intensos, e incluyen reacciones físicas que pueden parecerse a un ataque cardiaco: falta de aliento, una frecuencia cardiaca acelerada y fuerte, presión en el pecho y sudoración", comentó Wright, que no participó en el estudio.

Si usted no ha tenido un ataque de pánico antes, o no está seguro si los síntomas son de un ataque de pánico o de un ataque cardiaco, busque atención de emergencia, aconseja la Asociación Americana de Ansiedad y Depresión (Anxiety and Depression Association of America). A veces, diferenciar entre esas afecciones puede resultar difícil.

¿Qué debe hacer si se siente ansioso pero no está seguro de que sus síntomas sean suficientemente graves como para indicar un ataque de pánico? Wright aclaró que "los ataques de pánico son un episodio repentino de miedo intenso, que en general alcanza su punto máximo en 10 minutos".

Los síntomas de ansiedad incluyen sentirse inquieto, nervioso, preocupado o irritable, cansarse con facilidad, tener problemas para concentrarse y experimentar problemas del sueño. Para ser considerados un trastorno de ansiedad generalizada, esos síntomas deben durar al menos seis meses.

La diferencia entre muchos síntomas de ansiedad y los síntomas de un ataque de pánico tiene que ver con la intensidad y la duración, explicó Wright. Los ataques de pánico son muy intensos, pero los episodios son eventos independientes.

En el nuevo estudio, los investigadores analizaron información sobre las tendencias de Google para encontrar las búsquedas que mencionaban a los ataques de pánico o de ansiedad entre enero de 2004 y el 9 de mayo de 2020.

El mayor aumento en esas búsquedas ocurrió entre el 16 de marzo y el 14 de abril de 2020. El número de búsquedas fue el más alto jamás registrado, dijeron los investigadores. En ese periodo, se implementaron las directrices de distanciamiento social, los estados cerraron los negocios y las escuelas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. recomendaron las máscaras faciales, y Estados Unidos superó a Italia al alcanzar el número más alto de fallecimientos.

Después del 14 de abril, las búsquedas sobre los ataques de pánico y de ansiedad volvieron a los niveles previstos.

"Al principio, la COVID-19 era un gran desconocido. Quizá, con el tiempo, las personas se volvieron más resilientes", sugirió Nobles.

Wright se mostró de acuerdo. "En el periodo inicial, cuando todo se tuvo que cerrar rápidamente, hubo reportes anecdóticos de un aumento en las solicitudes de benzodiacepinas [unos sedantes que se pueden recetar para el pánico]. Pero hemos llegado a una nueva normalidad, y lo estamos resolviendo. Aunque todavía haya incertidumbre, las personas ya no están en modo lucha o huida, como antes", aseguró.

¿Qué aconseja Wright si todavía se siente un poco ansioso? "Es muy importante que nos enfoquemos en lo que podemos controlar: nuestros pensamientos, sentimientos y conductas. Identifique los patrones negativos, por ejemplo estar siempre conectado al teléfono, buscando noticias y esperando que haya nueva información. Descanse de los dispositivos. Descanse de las noticias. No las vea de forma constante. Los medios sociales son una bomba de ansiedad, así que limite el tiempo que pasea en ellos", recomendó.

Y cuídese, aconsejó Wright. "Duerma lo suficiente, coma de manera saludable, sea activo y mantenga las conexiones sociales [de una forma segura y con distanciamiento social]. Aunque la ansiedad quizá no desaparezca, todo esto ayuda".

Además, el mindfulness, la meditación y las distracciones divertidas (juegos como los sudokus o bailar en casa) ayudan a evitar que su mente se enfoque en las preocupaciones, sugirió.

Si tiene ataques de pánico, la psicoterapia es una estrategia a largo plazo importante, añadió Wright.

Los resultados del estudio se publicaron en forma de carta en la edición del 24 de agosto de la revista JAMA Internal Medicine.

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