¿La pandemia está dañando la salud mental de los niños?

¿La pandemia está dañando la salud mental de los niños?

VIERNES, 13 de noviembre de 2020 (HealthDay) -- Desde el pasado abril, las salas de emergencias de todo Estados Unidos han observado un aumento sostenido en las visitas relacionadas con la salud mental de los niños en edad escolar, revela un informe reciente.

Los hallazgos sugieren que la pandemia de la COVID-19 está afectando a los niños, debido a las alteraciones en sus vidas cotidianas, la ansiedad sobre la enfermedad y el aislamiento social. Esa es la conclusión a la que llega una revisión de los datos de hospitales en los 47 estados, realizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Esos hospitales conforman casi tres cuartas partes de las visitas a los departamentos de emergencias de todo el país.

El estudio monitorizó las visitas a emergencias de niños y adolescentes menores de 18 años que buscaron atención por un problema de la salud mental entre el 1 de enero y el 17 de octubre de 2020.

"Nuestro estudio observó a un grupo compuesto de problemas de la salud mental, que incluyó a afecciones que es probable que aumenten durante y después de una emergencia de salud pública, como el estrés, la ansiedad, el trastorno por estrés postraumático agudo y el pánico", comentó la autora principal, Rebecca Leeb, científica de salud de los CDC en Atlanta, que forma parte de su Equipo de Respuesta a la COVID-19.

"Encontramos que de marzo a octubre, la proporción de visitas al departamento de emergencias relacionadas con la salud mental aumentó en un 24 por ciento entre los niños de 5 a 11 años, y un 31 por ciento entre los adolescentes de 12 a 17 años, en comparación con 2019", apuntó Leeb.

Las visitas pediátricas de salud mental en realidad se redujeron de forma dramática entre mediados de marzo y mediados de abril, cuando se implementaron las órdenes de confinamiento en casa en gran parte del país. Sin embargo, desde entonces, esas visitas han aumentado de forma constante, según el informe.

Pero Leeb dijo que interpretar las cifras no es sencillo.

Por un lado, apuntó que es probable que incluso los grandes aumentos observados en el informe subestimen el número total de emergencias pediátricas de la salud mental. "Muchos encuentros de atención de la salud mental ocurren fuera de los departamentos de emergencias", explicó Leeb.

Pero una investigación adicional indica que las visitas a los departamentos de emergencias, en total, se redujeron de manera significativa entre enero y octubre. Y esto, apuntó Leeb, podría significar que "la proporción relativa de visitas al departamento de emergencias por problemas relacionados con la salud mental de los niños podría estar inflada".

De cualquier forma, Leeb dijo que los hallazgos muestran que la salud mental de muchos niños era suficientemente preocupante como para provocar visitas a emergencias en un momento en que se desanimaba al público de usar los departamentos de emergencias excepto para la atención más esencial.

Como tal, los hallazgos "resaltan la importancia de continuar monitorizando la salud mental de los niños durante la pandemia para garantizar el acceso a los servicios de la salud mental durante las crisis de salud pública", apuntó Leeb.

El estudio no buscaba identificar los motivos específicos de las visitas de emergencias, y Leeb dijo que averiguarlo requiere más estudios.

Pero las investigaciones anteriores muestran que la pérdida del sentido de seguridad y las alteraciones en la vida diaria que con frecuencia acompañan a los desastres son desencadenantes comunes del estrés. Y ese estrés, a su vez, puede conducir al aislamiento y provocar emergencias de salud mental, apuntó Leeb.

Esto no es sorprendente, según la psicóloga Lynn Bufka, directora sénior de prácticas, investigación y políticas de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association).

"Son épocas estresantes para muchos, y el estrés puede exacerbar los problemas de salud mental", anotó Bufka. "Las investigaciones anteriores indican que una parte de los niños sí tienen resultados adversos por los eventos traumáticos, y esta pandemia no es distinta".

Bufka apuntó al desarraigo total de las rutinas y las estructuras de los niños, tanto a nivel escolar como de socialización.

"El juego es una de las formas en que los niños exploran y comprenden su mundo, así que no poder jugar con los amigos hace que tengan menos formas de divertirse, pero también menos oportunidades de afrontar y explorar", explicó.

Los niños también pueden detectar el estrés de los padres, lo que puede magnificar sus propios miedos.

"Todo esto tiene un impacto en los niños y en la forma en que comprenden a su mundo e interpretan a los eventos que los rodean", dijo Bufka. Algunos niños se adaptan con una mayor facilidad, mientras que otros tienen dificultades. El estrés actual empeora los problemas de salud mental existentes de los niños.

Pero los padres y otros adultos pueden hacer mucho por respaldar a los niños y ayudar a los que estén teniendo dificultades.

En ese sentido, Leeb aconsejó a los padres que fomenten un ambiente de respaldo y que aprendan sobre la conducta que señala que los niños están experimentando un estrés creciente. Los CDC ofrecen una variedad de recursos útiles, añadió, entre ellos un manual en línea sobre cómo hablar con su hijo sobre el coronavirus.

Leeb y sus colaboradores reportaron sus hallazgos en la edición del 13 de noviembre de la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

Más información

Obtenga consejos sobre cómo hablar con sus hijos del coronavirus en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Rebecca Leeb, PhD, health scientist, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Lynn Bufka, senior director for practice, research and policy, American Psychological Association, Washington, D.C.; Morbidity and Mortality Weekly Report, Nov. 13, 2020

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