La pandemia está cambiando la atención de la adicción

La pandemia está cambiando la atención de la adicción

La pandemia de COVID-19 está revolucionando la forma en que EE. UU. aborda el tratamiento de la adicción, y no todas las consecuencias han sido malas, señalan los expertos.

Las reuniones de apoyo en persona no se están llevando a cabo, o se han reducido de forma severa, y los centros de adicción se enfrentan a la ruina financiera porque la gente tiene demasiado miedo al coronavirus como para buscar tratamiento.

Pero, paradójicamente, las personas quizá tengan un mejor acceso al tratamiento de la adicción que nunca antes, gracias al cambio a la telemedicina en todo el ámbito de la atención de la salud.

"En última instancia, creo que se recuperará, pero no de la misma manera que antes", comentó sobre el futuro del tratamiento de la adicción Fred Muench, presidente de Partnership to End Addiction.

Muench considera a la telemedicina como una forma de garantizar la supervivencia financiera de la red de proveedores de la adicción de EE. UU.

"Observaremos los mayores cambios en la atención ambulatoria, que de verdad será un híbrido", aseguró Muench. "En el futuro, uno no tendrá un proveedor de telesalud que trate de forma digital, sino que todos los tratamientos tendrán un componente de telesalud. Si no, dejará de existir. Los proveedores no pueden permitirse postergar la integración de la telesalud".

Los cierres por la COVID-19 obligaron a organizaciones como Alcohólicos Anónimos a cambiar a reuniones por video web o a teleconferencias para sus grupos de apoyo.

La pandemia también hizo que muchos centros de tratamiento redujeran sus servicios.

Más de nueve de cada 10 centros de adicción dijeron que recortaron sus programas durante el cierre, y que suspendieron o despidieron a empleados, según una encuesta realizada en abril entre los 3,400 miembros del Consejo Nacional de Salud Conductual (National Council for Behavioral Health). Dos tercios de los centros dijeron que no era probable que sobrevivieran durante más de tres meses con el dinero que tenían a mano.

"Lamentablemente, es un ciclo que se autoperpetúa", declaró a NPR Chuck Ingoglia, director ejecutivo del consejo. "Hay menos personal o menos programas, lo que significa que se puede tratar a menos personas", comentó, "lo que tiene un impacto a largo plazo en los ingresos".

La telemedicina al rescate

En respuesta, los centros de adicción han seguido el ejemplo de la mayoría de los demás servicios de atención de la salud, y han hecho el cambio a la telemedicina, tratando los trastornos por uso de sustancias por teléfono o a través de internet.

El gobierno federal relajó las normas relacionadas con el reembolso de los servicios médicos provistos mediante telesalud durante el cierre, lo que significa que los proveedores de servicios de la adicción pueden depender de forma más fiable de que les paguen el tratamiento remoto.

"Escuchamos anécdotas de que los estados, los facultativos y los proveedores observan un aumento en el número de pacientes que en realidad pueden atender y tratar", gracias al cambio a la telemedicina, comentó Beth Connolly, directora de proyecto de la Iniciativa de Prevención y Tratamiento del Uso de Sustancias de Pew Charitable Trusts. "La ayuda puede estar a una llamada telefónica".

En muchos casos, la telemedicina es simplemente la única forma en que las personas pueden obtener ayuda ahora para su trastorno de uso de sustancias, observó la Dra. Lewei Lin, psiquiatra de la adicción de la VA de Ann Arbor y de la Universidad de Michigan.

"Algunos pacientes no podrán obtener tratamiento si no hay telesalud", apuntó Lin. "Quizá sea la única opción viable, o la opción más viable. No sabemos si más personas están recibiendo atención. Solo sabemos que la atención ha cambiado o que tiene que cambiar a la atención virtual".

El cambio a la telemedicina puede ser desconcertante, sobre todo para las personas que han estado en tratamiento durante cierto tiempo, dijo Muench.

"Por teléfono, uno se puede disociar de una forma que no se puede hacer en persona", indicó Muench. "Por ejemplo, puede estar limpiando la casa o revisando el correo electrónico del trabajo. Esas distracciones hacen que sea menos probable que alguien de verdad profundice y se concentre. Esto es lo más importante de todo para la conexión paritaria".

Pero la telemedicina tiene varias ventajas que podrían hacer que para las personas obtener tratamiento para la adicción resulte más fácil, aseguró Lin.

"La atención de la adicción es muy intensa. En la atención de la adicción, en general, al principio los pacientes vienen una vez por semana, luego cada pocas semanas, y más adelante cada mes", dijo Lin. "Estamos pidiendo un nivel muy considerable de tratamiento muy intenso que típicamente ocurría en persona".

El cambio a la telemedicina ha hecho que para los pacientes sea más fácil mantenerse al día con ese riguroso calendario, apuntaron Lin y Connolly.

"Las personas no tienen que preocuparse de acceder a las guarderías o al transporte para obtener el tratamiento", observó Connolly. "Las personas pueden aprovechar el tratamiento en el lugar en donde están y en el momento en que lo necesitan".

'Proveer una entrada'

Quizá las personas estén más dispuestas a probar el tratamiento para la adicción "porque la distancia reduce el miedo y la ansiedad que surgen del estigma", añadió Muench. "Las reuniones en línea proveen una entrada, una oportunidad para probar cómo son las cosas, en que las personas no tienen que enseñar la cara", explicó.

"Esto a su vez conduce a un aumento en lo que pueden compartir, y un sentimiento de intimidad", continuó Muench. "Las personas comparten mucho más durante el tratamiento digital que en persona. Algunos temas que divulgan incluyen el uso de drogas, la conducta sexual y los síntomas psiquiátricos. A pesar del estigma, la comunicación digital aumenta la divulgación".

Lin y Connolly sugieren que la telesalud debe seguir teniendo un rol importante en el tratamiento de la adicción incluso después de que la pandemia mengüe.

"Esto tendrá que persistir sin la COVID-19. Las personas necesitan acceso al tratamiento", planteó Connolly. "Me gustaría tener la esperanza de que el gobierno federal piense en hacer [que las normas actuales sobre el reembolso de la telemedicina] sean permanentes, de forma que podamos mantener este aumento en el acceso".

También debe haber más investigación para asegurar que el tratamiento remoto de la adicción sea efectivo, añadió Lin.

"La telemedicina se ha estudiado en muchas otras áreas de la medicina, pero no se ha estudiado mucho en el tratamiento de la adicción", dijo Lin. "En general, la telemedicina parece igual de efectiva que la atención tradicional en persona".

Mejorar la atención remota

En un editorial reciente de la revista JAMA Psychiatry, Lin y dos colaboradores plantearon tres cambios clave que podrían mejorar el tratamiento remoto de la adicción:

  • El desarrollo de directrices de tratamiento que tomen en cuenta la atención tanto en persona como mediante la telemedicina, que incluyan orientaciones para la detección de los problemas de drogas y la monitorización de los progresos mediante aplicaciones.
  • Aumentar la disponibilidad de la buprenorfina, un medicamento para la adicción, a través de los proveedores de telemedicina.
  • Aumentar la ayuda en línea para las personas cuyos trastornos de uso de sustancias estén complicados con otras afecciones de la salud mental, además de la ansiedad y el estrés producidos por la pandemia.

Muench expresó ciertas preocupaciones respecto a relajar las normas de emisión de recetas para el tratamiento de la adicción basado en la telesalud.

"Sin duda esa medida mejorará el acceso. Salvará vidas", enfatizó Muench. "Sin embargo, también tenemos que hacerlo con los ojos bien abiertos. Sabemos que aumentará el desvío para usos inadecuados y el uso por primera vez, debido a la disponibilidad. Debemos contar con las medidas de precaución adecuadas".

Independientemente de esas preocupaciones, el tratamiento de la adicción debe cambiar con los tiempos, aseguró Muench.

"En última instancia, debemos ser flexibles. Debemos adoptar los grupos de autoayuda en línea, y empoderar a las personas para que tomen acción en sus propias vidas. Los proveedores de la adicción no pueden depender de los modelos antiguos de atención. Deben encontrarse con las personas donde estén, y con frecuencia al principio esto no incluye a las reuniones en persona", aseguró Muench.

"La telesalud hace que obtener atención resulte más fácil. Que unirse a un grupo sea más fácil. Que compartir algo que quizá sea más personal y permanecer conectado a lo largo del tiempo sea más fácil. La meta del tratamiento, en general, es hacer que para las personas obtener ayuda, cuando cambiar es tan difícil, sea fácil", concluyó Muench.

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