La muerte trae la sabiduría a los pacientes agonizantes

La muerte trae la sabiduría a los pacientes agonizantes

SÁBADO, 27 de enero de 2018 (HealthDay News) -- La enfermedad terminal trae una nueva y profunda sabiduría, informan unos investigadores.

Descubrieron este aspecto positivo de la enfermedad terminal cuando las personas, en sus momentos finales, intentaron alcanzar un equilibrio entre la aceptación de su destino y sacar el máximo provecho al tiempo que les quedaba.

"El final de la vida presenta una perspectiva única", explicó el autor del estudio, el Dr. Dilip Jeste, decano asociado principal del Centro de Envejecimiento Saludable de la Universidad de California en San Diego (UCSD).

"Se trata de un momento muy difícil, una confluencia de aprendizaje de la aceptación de lo que está ocurriendo y aun así pelear por crecer y cambiar y vivir lo que les queda de vida de la mejor manera posible", dijo Jeste en un comunicado de prensa de la universidad. "Se trata de esta paradoja que, si se acepta, puede llevar a una sabiduría incluso mayor mientras se confronta la propia muerte".

En el estudio, financiado en parte por los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. y la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society), participaron 21 hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 58 y los 97 años que estaban en sus 6 últimos meses de vida y recibían atención de hospicio. Aproximadamente la mitad de los pacientes estaban muriendo de cáncer.

Los investigadores hicieron a estas personas preguntas abiertas sobre la sabiduría, por ejemplo: "¿Cómo define usted la sabiduría?" y "¿Qué experiencias han influido en su nivel de sabiduría?". También se preguntó a los pacientes si su enfermedad había alterado su comprensión de la sabiduría. Se grabaron todas las entrevistas, lo que permitió a los investigadores analizar e interpretar las respuestas.

Los participantes calificaron unos rasgos asociados con la sabiduría. La cualidad más importante de la lista era tener conductas prosociales, seguida de demostrar la toma de decisiones a nivel social, la regulación emocional, la apertura a nuevas experiencias, la conciencia de la incertidumbre, la espiritualidad y la autorreflexión, además de tener sentido del humor y ser tolerante.

Los pacientes admitieron que afrontar su propia mortalidad y su muerte inminente cambió dramáticamente el modo en que percibían la sabiduría. "Mi perspectiva, mi visión de la vida, mi visión de todo ha cambiado", dijo uno de los pacientes. "Ha crecido mucho".

Una experiencia común entre las personas con una enfermedad terminal era el deseo de encontrar la paz o la aceptación a medida que su salud empeoraba y perdían su capacidad de funcionar con normalidad.

Según la primera autora del estudio, Lori Montross-Thomas, "no fue una 'rendición' pasiva, sino más bien un proceso de afrontamiento activo. Enfatizaron cuánto apreciaban la vida, y se tomaron un tiempo para reflexionar. Había una sensación entusiasta de disfrutar plenamente del tiempo que les quedaba y, al hacerlo, encontrar la belleza en la vida cotidiana".

Montross-Thomas es profesora adjunta asistente en el departamento de medicina familiar y salud pública de la UCSD.

Una participante del estudio dijo: "Durante toda mi vida, siendo del sur y habiendo estado en concursos de belleza, me levantaba por la mañana, me ponía todo el maquillaje y me arreglaba el pelo todos los días. ¡Una mujer nunca se ponía el camisón a menos que estuviera dando a luz! Ahora todo eso es muy difícil para mí… lo he aceptado, y me he dado cuenta de que tengo que dejarlo ir… intento llevar todo esto con toda la gracia que puedo y me he dado cuenta de que a mis amigos realmente no les importa si no tengo puesto el maquillaje o si estoy con el camisón. Simplemente están felices de verme fuera de la cama, sentada en una silla".

Los pacientes también descubrieron que vivir con una enfermedad letal estimulaba el crecimiento, lo que llevaba a una mayor determinación, gratitud y optimismo. Los investigadores indicaron que este camino a una mayor sabiduría fluctuaba a medida que los pacientes luchaban por encontrar el equilibrio, la paz y la felicidad al final de su vida.

Muchos pacientes se centraron en buscar lo positivo, en lugar de lo negativo. "Quiero que me recuerden con una sonrisa, riendo y haciendo algunas de las tonterías que hacemos", dijo una persona. "¿Por qué va querer uno dejar un recuerdo triste? No quiero que me recuerden estando triste".

Más información

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU. tiene más información sobre el final de la vida.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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