La mitad de los sobrevivientes a la COVID luchan con la depresión, según un estudio

MARTES, 16 de marzo de 2021 (HealthDay News) -- Hay que añadir otro efecto secundario al daño persistente de una infección con la COVID-19: una investigación reciente muestra que más de la mitad de los que han enfermado de COVID-19 reportan depresión.

Entre más de 3,900 personas que tuvieron COVID-19 que fueron encuestadas entre mayo de 2020 y enero de 2021, un 52 por ciento sufrieron síntomas de una depresión mayor, encontraron los investigadores.

La mitad de los sobrevivientes a la COVID luchan con la depresión, según un estudio

"Las personas que han enfermado de COVID-19 pueden experimentar síntomas de depresión durante varios meses tras su enfermedad inicial", señaló el investigador principal, el Dr. Roy Perlis, profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, y jefe asociado de investigación del departamento de psiquiatría del Hospital General de Massachusetts, en Boston.

La combinación de estrés crónico durante la pandemia y la alteración en las redes sociales de las personas ya es una receta para la depresión y la ansiedad, advirtió Perlis.

"Esta observación refuerza la importancia de comprender si este es un efecto de la COVID-19 en sí, o simplemente el estrés de afrontar a la pandemia más una enfermedad aguda", añadió Perlis.

Los investigadores también encontraron que eran más probable que las personas con depresión fueran jóvenes, varones y que hubieran sufrido una COVID-19 grave.

Estudios anteriores habían encontrado una conexión entre la depresión y la pérdida del olfato y del gusto entre los pacientes con COVID-19, pero Perlis y sus colaboradores no encontraron esta relación.

En vez de esto, encontraron un vínculo entre los dolores de cabeza durante la COVID-19 y un riesgo más alto de depresión. Pero es posible que las personas con depresión fueran más propensas a decir que tenían dolores de cabeza cuando estuvieron enfermas, anotaron los autores del estudio.

El estudio no pudo probar causalidad. Es posible que los que dijeron que sufrían de depresión presentaran síntomas antes de sufrir de COVID-19, o que se recuperaran con una mayor lentitud de la depresión tras estar enfermos o que tuvieron un riesgo más elevado de COVID-19 en primer lugar, enfatizaron los investigadores.

"La depresión es una enfermedad muy tratable. Como las tasas de depresión son ahora tan altas, garantizar que las personas puedan acceder a la atención tiene una importancia particular", anotó Perlis.

"De la misma forma que nuestros líderes en el gobierno y la salud pública trabajan para animar a las personas a buscar la vacuna, debemos animar a las personas a buscar atención si experimentan síntomas de depresión", enfatizó.

Brittany LeMonda, neuropsicóloga sénior del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, dijo que los hallazgos "son interesantes, dado que todavía estamos en el proceso de comprender las manifestaciones psiquiátricas y neurológicas de la COVID-19".

Algo interesante es que el dolor de cabeza durante la infección, pero no los otros síntomas, fuera un factor de riesgo independiente de la depresión, planteó. "Los individuos con un historial de dolor de cabeza y [síntomas físicos, como dolor o debilidad] son con frecuencia más propensos a tener síntomas psiquiátricos", explicó.

"Unos factores subyacentes que podrían predisponer a algunos a desarrollar dolores de cabeza con la COVID-19 tal vez también los pongan en riesgo de desarrollar depresión después de la enfermedad", especuló LeMonda.

Las personas con antecedentes de depresión y ansiedad también fueron más propensas a contraer la COVID-19, y a tener una recuperación más prolongada del virus, anotó.

"Las personas con ansiedad sobre su salud y depresión son más propensas a experimentar ansiedad en general, y quizá esa depresión y ansiedad y ciertos síntomas de la COVID-19 tengan una relación bidireccional", añadió LeMonda.

El informe se publicó en la edición en línea del 12 de marzo de la revista JAMA Network Open.

Más información

Para más información sobre la COVID-19 y la salud mental, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Roy Perlis, MD, MSc, professor, psychiatry, Harvard Medical School, associate chief, research, department of psychiatry, Massachusetts General Hospital, Boston; Brittany LeMonda, PhD, senior neuropsychologist, Lenox Hill Hospital, New York City; JAMA Network Open, March 12, 2021, online

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