La mitad de los jóvenes con trastorno de la salud mental no reciben tratamiento

La mitad de los jóvenes con trastorno de la salud mental no reciben tratamiento
| Foto: ISTOCK

Si le preocupa que su hijo pudiera tener una afección de la salud mental, como ansiedad, depresión o trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), tiene bastante compañía.

Alrededor de uno de cada seis niños estadounidenses tiene al menos un trastorno de la salud mental, muestra una nueva investigación. Pero el estudio arrojó una noticia incluso más preocupante: apenas la mitad de esos jóvenes reciben tratamiento.

Los investigadores también encontraron diferencias llamativas entre los estados respecto a la cantidad de niños y adolescentes que son diagnosticados y tratados. Por ejemplo, la prevalencia estatal de niños con al menos un trastorno de la salud mental diagnosticado (incluyendo depresión, ansiedad y TDAH) varió entre alrededor de un 8% en Hawái y un 27% en Maine.

La prevalencia de niños con un trastorno de la salud mental que no recibían tratamiento varió de un 30% en Washington, D.C., a un 72% en Carolina del Norte, mostraron los hallazgos.

"El propósito de este estudio era observar las diferencias geográficas en los resultados de salud mental de niños y adolescentes. No anticipamos que los hallazgos serían tan extremos", comentó el autor sénior del estudio, Mark Peterson, profesor asociado en el departamento de medicina física y rehabilitación en la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

Peterson dijo que el estudio no se diseñó para determinar los motivos de las diferencias. Sugirió que podría haber muchos factores en juego, entre ellos diferencias en las políticas, factores socioeconómicos, problemas con el acceso a la atención e incluso las decisiones individuales de los padres. "No podemos dar nada por sentado", enfatizó.

Pero Peterson sí notó que los hallazgos indican "que hay un problema mucho mayor, y el estudio resalta la necesidad de una mejor atención para los niños".

En el estudio, los investigadores examinaron encuestas de un grupo nacionalmente representativo de más de 50,000 niños y adolescentes menores de 18 años de edad. A partir de esos datos, pudieron estimar que 7.7 millones de niños de Estados Unidos tienen al menos un trastorno de la salud mental.

El Dr. Gregory Fritz, expresidente de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, AACAP), dijo que el hallazgo de que el 16.5% de los niños tienen al menos una afección de la salud mental concuerda con investigaciones anteriores.

Pero dijo que probablemente haya más niños que no han sido diagnosticados y que no reciben ningún tratamiento, de forma que el problema podría estar aun más subestimado.

Fritz apuntó que hay varias barreras contra la atención. "El estigma, en sus variadas formas, es una barrera contra la atención, aunque está disminuyendo. La accesibilidad al tratamiento es otra barrera. Hay muy pocos profesionales de la salud mental, y las áreas urbanas tienen una mayor concentración de los mismos. Los problemas de seguro también son una barrera", explicó.

El Dr. Victor Fornari, director de psiquiatría infantil y adolescente en el Hospital de Zucker Hillside en Glen Oaks, y en el Centro Médico Pediátrico Cohen, en New Hyde Park, Nueva York, se mostró de acuerdo en que hay muchas barreras contra la atención.

"En primer lugar, los padres con frecuencia no desean aceptar el diagnóstico de su hijo. La negación es muy poderosa. Los niños mismos con frecuencia se niegan a recibir atención, y no aceptan el diagnóstico ni el tratamiento. La falta de profesionales de salud mental adecuados sigue siendo una dificultad", señaló Fornari.

"La carencia de cobertura también evita que las familias busquen atención, aunque hay clínicas de salud mental por todo el país que proveen atención de la salud mental independientemente de la capacidad de pago", añadió.

Fritz dijo que la AACAP anima activamente a los estudiantes de medicina a elegir la psiquiatría infantil y adolescente como especialidad, pero que el largo entrenamiento y los desembolsos más bajos en comparación con otras especialidades médicas podrían explicar por qué no hay disponibles suficientes médicos de ese tipo. Comentó que hay un movimiento para lograr que los pediatras se impliquen más en el diagnóstico y el tratamiento de la salud mental de los niños, sobre todo dado que los pediatras con frecuencia atienden a los niños mientras crecen.

Fornari anotó que se está realizando un programa de esa naturaleza en cinco facultades médicas de universidades de Nueva York.

"Los trastornos de salud mental son prevalentes en los jóvenes, y requieren una identificación y un tratamiento tempranos con el objetivo de optimizar los buenos resultados de esos niños y adolescentes vulnerables", dijo Fornari.

Peterson, autor del estudio, dijo que los padres no deben sentir que no tienen opciones. Si le preocupa que su hijo pudiera tener una afección de salud mental, hable con el pediatra de su hijo y pídale recursos. Sugirió que los padres de niños que tienen afecciones de salud crónica tal vez deban estar más atentos a las señales de trastornos de la salud mental.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 11 de febrero de la revista JAMA Pediatrics.

Más información

La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente ofrece más información sobre qué constituye una conducta normal en los niños y adolescentes, y qué no.

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