La mayoría de los casos de demencia en los adultos mayores de EE. UU. no se diagnostican, según un estudio

LUNES, 28 de junio de 2021 (HealthDay News) -- La mayoría de los estadounidenses con demencia no cuentan con un diagnóstico, lo que muestra la importancia de realizar pruebas de detección y evaluaciones de la enfermedad a los adultos mayores, señalan unos investigadores.

Su nuevo análisis de unos datos de una encuesta nacional, de más o menos 6 millones de estadounidenses de a partir de 65 años, reveló que un 91 por ciento de las personas con un deterioro cognitivo coherente con la demencia no tenían un diagnóstico médico formal de demencia ni de enfermedad de Alzheimer.

La mayoría de los casos de demencia en los adultos mayores de EE. UU. no se diagnostican, según un estudio

Cuando otras personas (en general, los familiares) respondieron a la encuesta, la tasa se redujo a alrededor de un 75 por ciento, lo que sigue siendo significativo, comentó la coautora del estudio, Sheria Robinson-Lane, gerontóloga de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

Las tasas de falta de diagnóstico variaron según la raza, el sexo y el nivel educativo. Por ejemplo, los ancianos negros tenían una tasa más alta (de un 93 por ciento) que otros grupos raciales, según el informe, que se publicó el 29 de junio en la revista Journal of Alzheimer's Disease.

"Hay una importante disparidad en el tratamiento y el diagnóstico relacionados con la demencia entre los adultos mayores negros, que con frecuencia son diagnosticados en un momento mucho más tardío de la trayectoria de la enfermedad, en comparación con otros grupos raciales y étnicos", apuntó Robinson-Lane en un comunicado de prensa de la universidad.

Los hombres (un 99.7 por ciento) fueron más propensos a no reportar un diagnóstico que las mujeres (un 90.2 por ciento), y los que no se habían graduado de la escuela secundaria tenían una tasa estimada más alta (de un 93.5 por ciento) que los que tenían como mínimo una educación de escuela secundaria (un 91 por ciento), mostraron los hallazgos.

Un nivel educativo más alto con frecuencia se asocia con una mayor riqueza y un mayor acceso a unos recursos que afectan tanto el riesgo de demencia como la progresión de la enfermedad, anotó Robinson-Lane.

También hay evidencias de que el nivel educativo podría afectar los resultados de las pruebas de pensamiento y memoria ("cognitivas").

Robinson-Lane dijo que los hallazgos tienen una relevancia particular en este momento, porque las personas con demencia presentan un riesgo más alto de hospitalización y muerte por la COVID-19. La COVID-19 también provoca unos impactos neurológicos de larga duración en algunas personas, lo que quizá aumente su riesgo de demencia.

Las pruebas de detección de la demencia no son una parte de rutina de las visitas anuales de los adultos mayores, anotó.

"Ahora más que nunca, estas pruebas de detección y evaluaciones de rutina son de verdad críticas", enfatizó Robinson-Lane. "Creo que es particularmente importante tener algo de información de referencia disponible para los proveedores de pacientes de a partir de 65 años".

Ryan McGrath, coautor y profesor asistente de ciencias de la salud, la nutrición y el ejercicio de la Universidad Estatal de Dakota del Norte, en Fargo, dijo que evaluar las habilidades de pensamiento de los adultos mayores es importante.

"Recomendamos que los proveedores de atención de la salud realicen pruebas de detección de una función cognitiva baja durante las evaluaciones de salud de rutina cuando sea posible", planteó McGrath. "Una opción de telemedicina podría reducir el tiempo clínico y ampliar el alcance".

Más información

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU. ofrece más información sobre la demencia.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: University of Michigan, news release, June 23, 2021

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