La mascota perfecta: unos gatos robóticos podrían ayudar a las personas con demencia

LUNES, 1 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- Si tiene una mascota, sabe que cuando su perro agita la cola con emoción, o su gato ronronea con satisfacción en su regazo, pueden levantarle el ánimo.

¿Qué pasa si la mascota es un robot? ¿Y si su dueño tiene demencia?

La mascota perfecta: unos gatos robóticos podrían ayudar a las personas con demencia

En un estudio de tamaño reducido, investigadores de la Universidad del Atlántico de Florida encontraron que implicarse con una mascota robótica podía ayudar a las personas con enfermedad de Alzheimer o una demencia relacionada, al reducir su estrés y las conductas relacionadas con la demencia, sin las responsabilidades más complejas de tener una mascota.

"Uno quizá no se imagine que un peludo gatito o perrito movible en realidad harían una diferencia, pero provocan unas respuestas emocionales en las personas con deterioro cognitivo que quizá de otra forma no tendrían la oportunidad de experimentar algo tan encantador como simplemente jugar con una mascota", señaló la autora del estudio, Lisa Wiese, profesora asociada del Colegio de Enfermería de la universidad.

En Estados Unidos, más de 1 de cada 3 adultos mayores fallecen con enfermedad de Alzheimer o una demencia relacionada, para las cuales no existe cura, según el estudio. La demencia afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo.

Las personas con enfermedad de Alzheimer con frecuencia presentan síntomas conductuales y psicológicos, entre ellos depresión, agresividad y ansiedad. Los medicamentos utilizados para tratar estos síntomas pueden tener efectos secundarios.

En este estudio, los investigadores emparejaron a gatos robóticos con 12 individuos que tenían Alzheimer y demencias relacionadas en un centro de día para adultos.

Se asignó un gato robótico a cada adulto, al que podían ponerle un nombre. Les dijeron que sus mascotas eran robots, y no animales vivos. Pasaron 30 minutos con sus mascotas dos veces por semana, a lo largo de 12 semanas.

Los investigadores observaron a los participantes del estudio sonriendo y hablando con sus gatos robóticos. Las mascotas estaban diseñadas para responder a las acciones. Por ejemplo, ronroneaban cuando las acariciaban.

"A la persona que está con la mascota le parece que en realidad responde a lo que dice o hace", aclaró Wiese. "Y aunque la mayoría de las personas sí recordaron que era una mascota robótica, simplemente parecía encantarles y se implicaban todo el tiempo que tenían a la mascota".

Los investigadores evaluaron el estado de ánimo utilizando tres escalas distintas del estado de ánimo y la conducta. Encontraron que los participantes tuvieron mejoras en todas las puntuaciones de estado de ánimo.

Al observar a la cognición (las habilidades de pensamiento), los investigadores encontraron una mejora entre leve y moderada en la atención/cálculo y el lenguaje en la postevaluación de más de la mitad de los participantes, en comparación con la preevaluación.

Los investigadores también evaluaron la relación entre las pruebas de cognición y del estado de ánimo, y los hallazgos indicaron una relación entre las puntuaciones positivas del estado de ánimo y del estado mental, según el estudio.

Mientras mejoraban el estado de ánimo, las conductas y la agudeza mental, las mascotas ofrecían a los participantes una forma alternativa de expresarse, aseguró Wiese. Las mejoras en el estado de ánimo y la conducta podrían también traducirse en una mejor calidad de vida para los cuidadores y los familiares, planteó.

Pero no todo el mundo se beneficiaría de una mascota robótica, señaló Monica Moreno, directora sénior de atención y respaldo de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association). La asociación no participó en el estudio.

Cuando se trabaja para implicar e interactuar con alguien que vive con demencia, es importante que quien provea la atención de verdad llegue a conocer a la persona, dijo Moreno, sobre todo si exhibe señales de ansiedad o frustración.

"¿Qué le gusta, qué le disgusta y cuáles son sus preferencias? ¿En qué trabajaba? ¿Qué era significativo para esta persona? ¿Cómo era su rutina? Y el motivo de esto es poder comenzar a pensar sobre cuáles son algunas de las intervenciones que se pueden utilizar para reducir las conductas relacionadas con la demencia", aclaró Moreno.

Si alguien con demencia tuvo una mascota toda su vida y le tenía cariño al animal, y un cuidador encuentra que un gato o un perro robóticos ayudan a aliviar parte de la ansiedad que la persona experimenta, se trata de una buena intervención, señaló Moreno. Quizá sea distinto para alguien que sea alérgico a los animales o haya tenido unas experiencias distintas con ellos.

"Siempre hablamos sobre usar primero unos métodos no farmacológicos, antes de que se piense en utilizar medicamentos para ayudar a resolver estas conductas relacionadas con la demencia", dijo Moreno.

Anotó que el estudio tuvo un tamaño reducido, y sugirió que se necesita más investigación.

Las personas con enfermedad de Alzheimer siempre deben ser tratadas con dignidad y respeto, y ser reconocidas como una persona completa, independientemente de la etapa de su enfermedad, enfatizó Moreno. Los dispositivos como las mascotas robóticas se deben utilizar para mejorar las relaciones, y no servir como sustitutos de las relaciones, advirtió.

Los hallazgos se publicaron en una edición en línea reciente de la revista Issues in Mental Health Nursing.

Más información

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU. ofrece más información sobre la enfermedad de Alzheimer.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Lisa Wiese, PhD, associate professor, Christine E. Lynn College of Nursing, Florida Atlantic University, Boca Raton, Fla.; Monica Moreno, BS, senior director of care and support, Alzheimer's Association, Chicago; Issues in Mental Health Nursing, Oct. 13, 2021, online

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