La lactancia materna podría ser incluso más beneficiosa para las mujeres con EM

La lactancia materna podría ser incluso más beneficiosa para las mujeres con EM

MIÉRCOLES, 11 de diciembre de 2019 (HealthDay News) -- Con frecuencia, las mujeres con esclerosis múltiple (EM) encuentran que sus síntomas se alivian durante el embarazo. Y hay evidencias crecientes de que la lactancia materna podría tener un beneficio similar.

Una nueva revisión de 16 estudios encontró que, en general, las mujeres con EM que daban el seno tenían unas probabilidades un 37 por ciento más bajas de sufrir una recaída en un plazo de un año tras dar a luz, en comparación con las que alimentaron a su bebé con biberón.

Los hallazgos no prueban que la lactancia materna sea protectora, apuntaron los expertos.

Pero las evidencias de esa posibilidad se están fortaleciendo, señaló la Dra. Kristen Krysko, investigadora principal de la revisión y neuróloga de la Universidad de California, en San Francisco.

Afirmó que los estudios recientes sobre el tema han tenido un mejor diseño que algunos de los anteriores, al tomar en cuenta varias explicaciones alternativas sobre el vínculo entre la lactancia materna y un riesgo más bajo de recaídas.

Y en general apuntan a un efecto protector, dijo Krysko.

Tan solo en Estados Unidos, casi 1 millón de personas viven con EM, según la Sociedad Nacional de la EM (National MS Society). Es de dos a tres veces más común en las mujeres que en los hombres, y usualmente surge durante los años de fertilidad.

La EM es un trastorno neurológico provocado por un ataque errado del sistema inmunitario en la mielina, que es la capa protectora que rodea a las fibras nerviosas en la columna y el cerebro, del propio cuerpo. Dependiendo de la ubicación del daño, los síntomas incluyen problemas de la vista, debilidad muscular, entumecimiento y dificultades con el equilibrio y la coordinación.

La mayoría de las personas con EM tienen la forma recurrente-remitente, lo que significa que sus síntomas aparecen en olas, con periodos intermedios sin síntomas. A lo largo de los años, las investigaciones han mostrado que muchas mujeres experimentan menos recaídas de los síntomas durante el embarazo, posiblemente debido a que el sistema inmunitario se debilita para proteger al feto.

Tras dar a luz, algunas experimentan una exacerbación de sus síntomas. Pero sigue sin estar claro si la lactancia puede ayudar a limitar ese riesgo.

En el nuevo análisis, el equipo de Krysko reunió los resultados de 16 estudios que compararon a mujeres que tenían EM que dieron el seno con mujeres que no lo hicieron, y que las siguieron entre tres y 12 meses tras dar a luz.

En promedio, las mujeres que dieron el seno tuvieron unas probabilidades un 37 por ciento más bajas de sufrir una recaída. Cuando los investigadores se enfocaron en cuatro estudios recientes de una mayor calidad, la reducción del riesgo fue un poco mayor, de un 43 por ciento.

Pero aún quedan preguntas, dijo Krysko.

Un problema es que las mujeres con EM que eligen dar el seno podrían ser bastante distintas que las que no lo hacen. Una mujer cuya enfermedad estuvo muy activa durante el embarazo quizá decida no dar el seno para poder reiniciar sus medicamentos contra la EM. (Ninguno de los medicamentos modificadores de la enfermedad para la EM están aprobados para su uso en el embarazo, y no se sabe si se pueden usar de forma segura durante la lactancia, según la Sociedad Nacional de la EM).

Los estudios de mejor calidad de la revisión tomaron en cuenta la actividad anterior de la enfermedad de las mujeres, apuntó Krysko. Pero esto no constituye una prueba definitiva de que la lactancia materna proteja de forma directa.

Tampoco está claro, comentó Krysko, cómo encaja la experiencia de una mujer durante el embarazo. Si sufre una recaída mientras está embarazada, ¿afecta esto las probabilidades de obtener algún beneficio de la lactancia?

Los hallazgos aparecen en la edición del 9 de diciembre de la revista JAMA Neurology.

Kathleen Costello es vicepresidenta asociada de acceso a la atención de la salud de la Sociedad Nacional de la EM. Afirmó que los hallazgos son "importantes", pero también enfatizó que no prueban que la lactancia materna prevenga las recaídas.

"Es importante tener esta información, ¿pero qué impulsa esta asociación?", preguntó Costello, que no participó en el estudio.

Según Krysko y sus colaboradores, la lactancia podría proteger debido a los cambios hormonales que conlleva. Pero es solo una teoría.

"Los beneficios de la lactancia materna para la madre y el bebé, aparte de la EM, están bien establecidos", dijo Costello. Y las evidencias, como mínimo, sugieren que la lactancia materna no aumenta el riesgo de recaídas poco después del embarazo, anotó.

Dicho esto, la EM es "muy individual y heterogénea", apuntó Costello. Recomendó que las mujeres que estén planificando un embarazo hablen con el médico sobre cómo gestionarán su EM durante y después del mismo.

Krysko se mostró de acuerdo. "Sigue habiendo un riesgo alto de recaídas postparto incluso si se da el seno, de forma que es importante [que las mujeres] hablen con el neurólogo sobre la mejor estrategia de gestión postparto para ellas, que podría depender de la actividad anterior de la enfermedad en su EM".

Más información

La Sociedad Nacional de la EM ofrece más información sobre el embarazo, la lactancia materna y la EM.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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