La FDA aprueba el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer contra la COVID

SÁBADO, 12 de diciembre de 2020 (HealthDay News) – El viernes, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. aprobó la vacuna de Pfizer contra el coronavirus para su uso de emergencia, dejando libre el camino para el lanzamiento de una campaña nacional para inocular a suficientes estadounidenses como para frenar la propagación de la COVID-19.

En lo que parece ser un poderoso punto de inflexión en la pandemia, Estados Unidos se convierte en el sexto país (además de Gran Bretaña, Bahréin, Canadá, Arabia Saudí y México) que aprueba la vacuna, reportó The New York Times. Es probable que las primeras vacunas del país se administren a principios de la semana que viene.

La FDA aprueba el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer contra la COVID

"La autorización de uso de emergencia de la FDA de la primera vacuna contra la COVID-19 es un hito significativo en la batalla contra esta devastadora pandemia que ha afectado a tantas familias en Estados Unidos y en todo el mundo", comentó en una declaración publicada el viernes el comisionado de la FDA, el Dr. Stephen Hahn. "El incansable trabajo para desarrollar una nueva vacuna para la prevención de esta enfermedad nueva, grave y potencialmente letal en un periodo acelerado tras su surgimiento es un verdadero testamento a la innovación científica y a la colaboración entre los sectores públicos y privados en todo el mundo".

¿Quiénes se vacunarán primero? Los trabajadores de atención de la salud y los residentes y el personal de los hogares de ancianos deberían recibir las primeras dosis, según las directrices emitidas hace poco por un panel asesor de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

La industria de la enfermería a domicilio alabó a la aprobación.

"En nombre de la industria [de atención] a largo plazo, nos alegramos por la decisión de la FDA de aprobar la autorización de uso de emergencia para acelerar la distribución de una vacuna contra la COVID", señaló Mark Parkinson, presidente y director ejecutivo de la Asociación Americana de Atención de la Salud y Centro Nacional de Vivienda Asistida (Health Care Association and National Center for Assisted Living). La asociación representa a 14,000 hogares de ancianos y centros de vivienda asistida.

"Mientras antes se administre una vacuna segura y efectiva, mejor", aseguró en una declaración publicada el viernes. "Más de 100,000 personas en cuidados a largo plazo han fallecido debido a este virus en EE. UU., y nuestros hogares de ancianos experimentan ahora el peor brote de casos nuevos desde la primavera pasada: cada semana mueren más de 2,000 residentes"

La logística de una campaña de vacunación nacional contra la COVID es abrumadora: cada estado, junto con seis importantes ciudades, ha presentado al gobierno federal una lista de los centros (sobre todo hospitales) donde se enviará inicialmente la vacuna de Pfizer. En Florida, hospitales de Jacksonville, Miami, Orlando, Tampa y Hollywood recibirán las dosis iniciales de la vacuna, según el Times. En el rural Vermont, solo el Centro Médico de la Universidad de Vermont y un almacén estatal recibirán existencias.

Las dosis de vacuna no solo se enviarán por todo el país: el suplidor médico McKesson Corp enviará kits de jeringuillas, toallitas de alcohol, protectores faciales y otros suministros a los mismos lugares, donde se reunirán con las vacunas, apuntó el Times. En cuando a las vacunas, Pfizer las enviará en unos envases de diseño especial llenos de hielo seco, para mantener la temperatura interior a menos 94 grados Fahrenheit (menos 70 grados centígrados). Cada envase tendrá un dispositivo de rastreo y una sonda térmica, para asegurar que ninguna dosis se pierda ni se degrade.

La aprobación llega en el momento justo. El director de los CDC, el Dr. Robert Redfield, advirtió el jueves que el coronavirus acabará con las vidas de más personas en Estados Unidos cada día durante los próximos dos a tres meses que los que murieron en los ataques del 11/9 o de Pearl Harbor, reportó el Post.

Al final, la vacuna de Pfizer, y una similar producida por Moderna que será evaluada por el panel asesor de la FDA la próxima semana para su aprobación, deberían ayudar a frenar la propagación del coronavirus.

Una noticia decepcionante sobre las vacunas es que Sanofi y GlaxoSmithKline dijeron el viernes que su vacuna experimental contra el coronavirus no funciona bien en los adultos mayores, lo que retrasa el inicio de su ensayo clínico en etapa avanzada, que debía comenzar en diciembre en Estados Unidos, reportó el Times.

En vez de esto, una versión modificada de la vacuna se evaluará en un ensayo de tamaño más reducido que comenzará en febrero, según el periódico. En lugar de comparar su candidato con un placebo, las compañías anotaron que se podría comparar con una vacuna ya aprobada. Aun así, ahora prevén que su vacuna no estará disponible hasta finales del próximo año.

"Nos importa mucho la salud del público, y por eso estamos decepcionados con el retraso que se anunció hoy, pero todas nuestras decisiones siempre son y serán impulsadas por la ciencia y los datos", afirmó al Times Thomas Triomphe, vicepresidente ejecutivo y director de Sanofi Pasteur, la división de vacunas de la compañía.

La vacuna de Sanofi es una de seis que fueron seleccionadas por la Operación Velocidad de la Luz. Las compañías han negociado un acuerdo de 2.1 mil millones de dólares con Estados Unidos, para proveer 100 millones de dosis, dijo el Times.

Un tercio de los estadounidenses viven ahora en lugares donde hay una escasez de camas de UCI

Es una señal de que la pandemia del coronavirus está entrando en su etapa más extrema hasta la fecha: unos nuevos datos federales muestran que más de un tercio de los estadounidenses viven ahora en áreas donde los hospitales tienen una escasez crítica de camas de cuidados intensivos (UCI).

Unos hospitales que ofrecen servicios a más de 100 millones de estadounidenses tenían menos de un 15 por ciento de camas de UCI todavía disponibles la semana pasada, encuentra un análisis realizado por el Times de los datos del gobierno sobre los hospitales.

Las cosas son incluso más preocupantes en gran parte del Medio Oeste, el Sur y el Suroeste, donde las camas de UCI están ocupadas del todo o hay menos de un 5 por ciento de camas disponibles. En esta situación, los expertos advierten que cuidar a los pacientes más enfermos podría resultar difícil o imposible.

"La atención de primera línea solo puede llegar hasta cierto punto, sobre todo cuando se trata de esos condados de verdad rurales que ahora mismo están siendo muy afectados por la pandemia", declaró al Times Beth Blauer, directora de los Centros de Impacto Cívico de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore. "Esta enfermedad progresa con mucha rapidez, y puede ponerse muy fea muy rápido. Cuando no se tiene esa capacidad, esto significa que van a morir personas".

Las cifras sobre las hospitalizaciones recolectadas por el Proyecto de Rastreo de la COVID muestran que el número de personas hospitalizadas con el virus en todo el país se ha duplicado desde principios de noviembre, reportó el Times.

Los nuevos datos sobre los hospitales muestran que algunas áreas (como Amarillo, Texas, Coral Gables, Florida, y Troy, Michigan) están experimentando unas tasas de enfermedades graves que se aproximan a los niveles observados en la ciudad de Nueva York durante las peores semanas de primavera, según el Times.

En California, hay ahora hospitalizados más de 10,000 pacientes con COVID-19, más de un 70 por ciento por encima de los niveles de hace apenas dos semanas, reportó el Times.

Aunque las tasas de supervivencia han aumentado a medida que los médicos han aprendido cuáles tratamientos funcionan, la escasez en los hospitales incrementa las posibilidades de que las tasas de mortalidad vuelvan a subir, si los pacientes no obtienen el nivel de atención que necesitan.

Thomas Tsai, profesor asistente de políticas de salud de la Universidad de Harvard, declaró al Times que los trabajadores de atención de la salud deben tomar unas decisiones difíciles sobre quién recibe la atención cuando los recursos se limitan de forma crítica.

Ya hay algunas evidencias de que esto está sucediendo, lamentó Tsai. Durante las últimas semanas, la tasa de pacientes con COVID-19 que acuden al hospital han comenzado a bajar. "Esto sugiere que hay cierto racionamiento, y unos criterios de triaje más estrictos sobre quién es admitido mientras los hospitales permanecen llenos", explicó.

Hasta ahora, los legisladores han dependido en gran medida de los datos sobre las pruebas y los casos para tomar decisiones sobre las políticas, pero los nuevos datos detallados sobre los hospitales apuntan a un cambio rápido en lo que los líderes toman en cuenta al tomar decisiones, declaró Blauer al Times.

"Si usted vive en un lugar donde no hay una cama de UCI en un radio de 100 millas (160 kilómetros), deberá tener un cuidado extremo con las interacciones sociales que permite que haya en la comunidad", explicó.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre el nuevo coronavirus.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: The New York Times

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