La efectividad de la vacuna contra la tos ferina se desvanece con el tiempo, según un estudio

La efectividad de la vacuna contra la tos ferina se desvanece con el tiempo, según un estudio

LUNES, 10 de junio de 2019 (HealthDay News) -- La efectividad decreciente de una vacuna defectuosa contra la tos ferina es el principal culpable de los brotes recientes de la infección bacteriana, que es altamente contagiosa, informa un nuevo estudio.

Más de cuatro de cada cinco casos confirmados de tos ferina (pertussis) afectan a niños que están vacunados del todo, señalaron los autores del estudio.

Esto se debe a que la vacuna contra la tos ferina pierde efectividad con el tiempo, descubrieron los investigadores.

Hasta los 7 años, los niños tienen un riesgo cinco veces más alto de tos ferina cuando hace tres años que recibieron la última dosis de la vacuna, en comparación con el año inmediatamente después de la vacunación, según el informe, publicado en la edición en línea del 10 de junio de la revista Pediatrics.

Y los niños de 7 a 11 años tienen el doble de riesgo si hace más de seis años que recibieron la última dosis de la vacuna, en comparación con menos de tres años después, mostraron los hallazgos.

"Encontramos que los niños que recibieron las vacunas y que recibieron la última dosis de la vacuna hace mucho tiempo tienen un mayor riesgo de pertussis [tos ferina]", comentó el investigador principal, Ousseny Zerbo, científico de planta en el Centro de Estudios sobre las Vacunas de Kaiser Permanente del Norte de California, en Oakland. "A medida que el tiempo pasa, la efectividad comienza a reducirse".

Los investigadores se apresuraron a apuntar que la vacuna sigue siendo un medio vital para prevenir la enfermedad.

El riesgo de contraer tos ferina es 13 veces mayor entre los niños no vacunados, y es el doble de probable entre los niños que se atrasan con las vacunas, en comparación con los niños vacunados por completo, apuntaron los autores del estudio.

La investigadora sénior, la Dra. Nicola Klein, directora del Centro de Estudios sobre las Vacunas de Kaiser Permanente, enfatizó que "no vacunarse sigue siendo muy riesgoso. La vacunación previene la pertussis".

Los investigadores dijeron que los hallazgos subrayan la importancia de mantenerse al día con las vacunas de los niños, y la necesidad crítica de desarrollar unas nuevas y mejores vacunas contra la tos ferina.

A pesar de las altas tasas de vacunación, Estados Unidos y otros países han experimentado grandes brotes de tos ferina desde los 90, cuando una nueva vacuna acelular contra la pertussis reemplazo a la vacuna contra la pertussis anterior de célula entera, apuntaron los investigadores en las notas de respaldo.

Según la Dra. Kathryn Edwards, directora del Programa de Investigación en Vacunas de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, "la vacuna antigua funcionaba muy bien, pero se asociaba con muchas reacciones locales y mucha fiebre".

Los casos de tos ferina se redujeron a incluso apenas 1,010 en 1976, pero comenzaron a aumentar en los años 90, informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. En 2012 se reportaron casi 48,300 casos en todo el país, la cifra más alta desde 1955.

Pero los investigadores no sabían si esos casos y brotes eran provocados porque los niños no se vacunaban o por un defecto de la nueva vacuna. Entonces, los científicos del Kaiser siguieron a casi 470,000 niños nacidos en California entre 1999 y 2016, para ver cómo la vacunación se relacionaba con los casos de tos ferina.

Las tasas de vacunación eran altas entre esos niños. Apenas un 1 por ciento no estaban vacunados, y un 3 por ciento no estaban vacunados del todo.

Y un 82 por ciento de las infecciones con tos ferina ocurrieron entre niños que estaban vacunados del todo, encontraron los investigadores.

Klein dijo que "eso de verdad nos dice que el factor contribuyente más importante en esos brotes es la vacuna menguante".

Las estadísticas revelaron que el riesgo de tos ferina aumenta de forma constante mientras más tiempo ha pasado desde que el niño recibiera la última dosis de la vacuna.

Por ejemplo, los niños menores de 7 años tienen un riesgo un 36 por ciento más alto de contraer tos ferina a los dos años de su última dosis, pero más del doble de riesgo a los tres o más años.

Los niños de 7 a 11 años tienen un riesgo un 90 por ciento más alto entre tres y cuatro años después de su última dosis de vacuna, pero un riesgo 4.7 veces más alto si hace seis o más años que la recibieron, encontró el estudio.

Klein dijo que los padres no deben alarmarse, porque la vacuna sigue previniendo casos incontables de la enfermedad.

Pero sí subraya la necesidad de una mejor vacuna contra la pertussis, dijeron Klein y Edwards.

Unas nuevas vacunas basadas en bacterias de la pertussis vivas pero debilitadas o genéticamente modificadas se encuentran en varias etapas de desarrollo y la evaluación, apuntó Edwards.

"Necesitamos una nueva vacuna que pudiéramos administrar que fuera más duradera", añadió Edwards, autora de un editorial publicado junto con el estudio.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la tos ferina.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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