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TODO SOBRE SALUD MENTAL
¿La dieta afecta al TDAH de un niño?



Los padres de niños con un trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) quizá hagan cambios en la dieta de sus hijos con la esperanza de que esto pudiera aliviar los síntomas del trastorno. Pero, un nuevo estudio sugiere que quizá ese esfuerzo no valga la pena.

Los investigadores encontraron, que aunque los niños con TDAH son más propensos a tener unas dietas malsanas, las malas dietas no eran el origen de sus síntomas de TDAH.

"Al contrario de lo que podría anticiparse, observamos que una mala dieta no predice el nivel de síntomas de TDAH en los niños, con o sin diagnóstico. Basándose en este estudio, los cambios en la dieta quizá no prevengan ni reduzcan los síntomas de TDAH", señaló la autora del estudio, Trudy Voortman, profesora asistente de epidemiología nutricional en el Centro Médico de la Universidad de Erasmus, en Róterdam, Países Bajos.

Hace mucho que se sospecha que la dieta tiene un rol en el TDAH. Las personas han intentado evitar ciertos nutrientes, o añadir complementos para mejorar los síntomas, según la información de respaldo del estudio.

Pero los investigadores deseaban saber si la calidad de la dieta general de un niño podría hacer una diferencia respecto a sus síntomas.

Estudiaron a casi 3,700 niños con TDAH de Róterdam, de 6, 8 y 10 años.

Los investigadores calcularon la puntuación de calidad dietética de cada niño basándose en los alimentos que reportaron que comían cuando tenían 8 años.

Voortman dijo que los niños con TDAH consumían unas cantidades más altas de lo recomendado de bebidas endulzadas con azúcar y carnes procesadas. Comentó que sus dietas tendían a carecer de legumbres, verduras y frutos secos.

Los investigadores no saben exactamente por qué ocurrían esas diferencias en las dietas. Pero sugirieron que unas malas opciones alimentarias podrían tener algo que ver con los síntomas del TDAH, como la inquietud y una autorregulación mala.

"Esto podría traducirse en un consumo impulsivo de alimentos muy sabrosos o en no tener la paciencia para comer verduras, que son menos gratificantes que los alimentos ricos en calorías", apuntó Voortman.

También es posible que los padres intenten calmar la conducta difícil ofreciendo a los niños las comidas y refrigerios que prefieren en lugar de unas opciones más saludables, anotó.

El Dr. Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual en el Centro Médico Pediátrico Cohen, en New Hyde Park, Nueva York, revisó el estudio. Opinó que todavía no estaba claro si los síntomas de TDAH conducían a una dieta malsana.

"Aunque es posible que los síntomas subyacentes de TDAH pudieran ser responsables de las diferencias dietéticas, esto sigue siendo una pregunta abierta", aseguró Adesman, que no participó en la investigación.

Dijo que el estudio sí sugiere que es probable que la dieta no sea "central en el desarrollo del TDAH ni en su tratamiento".

Adesman anotó que el estudio habría sido más potente si se hubiera recolectado información cuando los niños tenían 6 años, y no solo cuando tenían 8.

Tanto Voortman como Adesman añadieron que se necesita más investigación para comprender esta relación del todo.

Mientras tanto, como los niños con TDAH parecen ser más propensos a tener unas dietas malsanas, Voortman dijo que quizá sea importante que los profesionales de la atención de la salud vigilen las dietas de los niños y ofrezcan a los padres sugerencias sobre unas opciones más saludables.

Los hallazgos aparecen en la edición de abril de la revista Journal of Nutrition.

Más información

El Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU. tiene más información sobre el trastorno de déficit de atención con hiperactividad.

 

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