¿La COVID se podría erradicar algún día?

¿Algún día podría suceder lo mismo con la COVID-19 que con la viruela y la polio?

Una nueva investigación sugiere que quizá sea posible vencer al coronavirus con tasas altas de vacunación y respuestas rápidas a las variantes que evaden a la inmunidad.

¿La COVID se podría erradicar algún día?
Mujer con máscara tosiendo. | Foto: GETTY IMAGES

"Aunque nuestro análisis es un esfuerzo preliminar, con varios componentes subjetivos, sí parece poner de manifiesto la posibilidad de erradicar a la COVID-19, sobre todo en términos de la factibilidad técnica", afirmó el autor principal, Michael Baker, profesor del departamento de salud pública de la Universidad de Otago en Wellington, Nueva Zelanda, junto a sus colaboradores.

Para evaluar la factibilidad de eliminar la COVID-19, los investigadores utilizaron 17 factores para compararla con otras dos enfermedades virales prevenibles mediante vacunas: la viruela y la polio, informa una publicación de HealthDay.

La viruela se declaró erradicada en 1980, y dos de los tres serotipos de la polio se han erradicado en todo el mundo. Entre los factores utilizados para el análisis se incluyeron:

  • Disponibilidad de una vacuna.
  • Inmunidad de por vida.
  • Impacto de las medidas de salud pública.
  • Mensajes efectivos sobre el control de la infección.
  • Preocupación política y pública sobre los impactos económicos y sociales de la enfermedad.
  • Aceptación pública de las medidas de control de las infecciones.

Los investigadores utilizaron un sistema de puntuación de tres puntos para cada uno de los 17 factores, y concluyeron que la factibilidad de erradicación era más alta para la COVID-19 que para la polio, pero más baja que la de la viruela.

Las puntuaciones promedio del análisis fueron de 2.7 (43/48) para la viruela, de 1.6 (28/51) para la COVID-19, y de 1.5 (26/51) para la polio, según el estudio, que se publicó en la edición online del 9 de agosto de la revista BMJ Global Health.

En comparación con la viruela y la polio, entre las dificultades para erradicar la COVID-19 se incluyen una baja aceptación de la vacuna y el surgimiento de unas variantes más altamente transmisibles que podrían evadir a la inmunidad, anotaron los autores.

"Sin embargo, por supuesto que la evolución viral tiene límites, así que podemos prever que el virus al final llegará a una aptitud máxima y se podrán formular nuevas vacunas", sugirieron Baker y sus colaboradores en un comunicado de prensa de la revista.

"Otros problemas serían los altos costos iniciales (para la vacunación y la actualización de los sistemas de salud), y lograr la cooperación internacional suficiente ante el 'nacionalismo de la vacunación' y la 'agresividad anticiencia' mediada por el gobierno", anotó el equipo.

Pero añadieron que hay una disposición mundial para luchar contra la COVID-19, debido a que los abrumadores impactos de salud, sociales y económicos del virus han provocado "un interés global sin precedentes en el control de la enfermedad, y una inversión masiva en la vacunación contra la pandemia".

Esta es una investigación preliminar, y se necesita una investigación más amplia y profunda, y la Organización Mundial de la Salud tendría que revisar formalmente la factibilidad y el atractivo de intentar erradicar la COVID-19, explicaron los investigadores.

Por qué es necesario vacunarse

La vacunación masiva genera lo que se llama una inmunidad colectiva, es decir, a mayor cantidad de personas vacunadas, mayor es la protección contra el virus.

La vacunación protege al vacunado, protege a otros, y logra que la circulación del virus se debilite, porque deja de encontrar organismos a los que infectar.

Las vacunas disponibles contra la COVID-19 protegen hasta un 95% y más de contraer el coronavirus y desarrollar la enfermedad.

La información existente hasta el momento, producto de las investigaciones científicas, muestra que, si la persona se vacuna y de todas formas se infecta, tendrá un menor riesgo de desarrollar una forma grave de la enfermedad.

Esto se debe a que la vacuna contiene sustancias que actúan neutralizando la acción de una proteína que ayuda al coronavirus a infectar el cuerpo humano. Además, al inmunizarse, el cuerpo se queda con un suministro de linfocitos T y linfocitos B que recordarán cómo combatir a este virus en el futuro.

Si bien las vacunas pueden causar efectos secundarios, como dolor en el brazo y algo de fiebre, esto significa que han empezado a actuar en el organismo, y es una señal de que el cuerpo está desarrollando inmunidad.

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