La COVID grave en los niños es poco común, pero puede resultar en problemas del cerebro

MARTES, 20 de julio de 2021 (HealthDay News) -- Más o menos uno de cada 20 niños hospitalizados por COVID-19 desarrollan unas debilitantes complicaciones cerebrales o nerviosas, que podrían afectar a algunos durante mucho tiempo, informa un nuevo informe británico.

Los niños con infecciones graves pueden sufrir inflamación del cerebro, convulsiones, accidentes cerebrovasculares (ACV), cambios en la conducta, alucinaciones y psicosis.

La COVID grave en los niños es poco común, pero puede resultar en problemas del cerebro

Alrededor de un tercio de los niños tuvieron síntomas que no se resolvieron a corto plazo, aunque no se sabe cuánto tiempo persistirán sus problemas cerebrales, señalaron los investigadores.

"Muchos de los niños identificados estaban muy mal", aseguró la autora sénior, la Dra. Rachel Kneen, en un comunicado de prensa de la Universidad de Liverpool. "Aunque tenían un riesgo muy bajo de morir, la mitad necesitaron respaldo en cuidados intensivos, y en un tercio se identificó una discapacidad neurológica. Muchos recibieron medicamentos y tratamientos complejos, con frecuencia con el objetivo de controlar su propio sistema inmunitario".

Kneen, neuróloga pediátrica de Alder Hey Children's NHS Foundation Trust en Liverpool, Reino Unido, dijo que será importante dar seguimiento a estos niños para comprender el impacto a largo plazo.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. estiman que alrededor de un 1 por ciento de los niños en edad escolar con COVID-19 requieren hospitalización. Apenas un 0.1 por ciento se enferman tanto que necesitan tratamiento en una unidad de cuidados intensivos.

Pero los niños que enferman con tanta gravedad de la COVID-19 se enfrentan al mismo tipo de problemas de salud graves que los adultos, apuntó el Dr. Ravi Jhaveri, director interino de enfermedades infecciosas del Hospital Pediátrico de Chicago.

"Hemos visto a los niños sufrir los peores resultados de la infección con la COVID-19 en toda su variedad, ya sean complicaciones de coagulación, efectos cardiacos, y ahora déficits cerebrales y nerviosos, y potencialmente los síntomas a más largo plazo que se conocen como COVID 'prolongada'", apuntó Jhaveri.

En este estudio, los investigadores británicos reunieron datos sobre los síntomas neurológicos vinculados con la COVID-19, usando un sistema nacional de notificación en tiempo real.

De los 1,334 niños y adolescentes menores de 18 años hospitalizados con la COVID-19 entre abril de 2020 y enero de 2021, los investigadores identificaron a 52 que desarrollaron complicaciones neurológicas.

Los investigadores luego dividieron los casos entre los niños que sufrieron problemas del cerebro durante su infección inicial con la COVID-19 y aquellos cuyos síntomas se desarrollaron como resultado del síndrome inflamatorio multisistémico en los niños (SIM-N). El SIM-N es un síndrome de inflamación grave que en general ocurre semanas después de que la infección de un niño con la COVID-19 ha pasado.

Los niños que desarrollaron problemas neurológicos durante su infección con la COVID-19 sufrieron enfermedades como convulsiones prolongadas, inflamación cerebral, síndrome de Guillain-Barré y psicosis.

Los que luego enfermaron de SIM-N tuvieron un grupo de síntomas distintos, y fueron más propensos a requerir cuidados intensivos, anotaron los autores del estudio. Sus síntomas incluyeron encefalopatía (disfunción cerebral), ACV, cambios conductuales y alucinaciones.

Alrededor de dos tercios de los niños tuvieron unos resultados a corto plazo aparentemente buenos. Los demás tuvieron cierto nivel de discapacidad persistente, mostraron los hallazgos.

Parece que la respuesta inmunitaria del cuerpo a la COVID-19 puede tener un efecto grave en la salud del cerebro de los niños, ya sea durante la infección inicial o más adelante debido a la "tormenta de citoquinas" de la SIM-N provocada por la reacción inmunitaria exagerada del cuerpo al coronavirus, apuntó el Dr. Sanjeev Kothare, director de neurología pediátrica del Centro Médico Cohen en New Hyde Park, Nueva York.

Kothare anotó que su centro ha tratado a unos 50 pacientes con SIM-N tras una infección con la COVID-19, lo que incluyó a dos o tres que sufrieron convulsiones.

"Algo interesantes es que el virus raras veces se detectó en el líquido cefalorraquídeo", dijo. "No es una invasión viral del cerebro. Lo que cruza la barrera hematoencefálica y provoca todos estos síntomas es la tormenta de citoquinas creada por el virus".

Los síntomas de algunos de sus pacientes han persistido durante al menos seis meses, apuntó Kothare.

Hay tratamientos disponibles para los niños con estos sistemas, ya sea dirigirse de forma directa a su infección con la COVID-19 o gestionar los síntomas neurológicos, apuntaron Kothare y Jhaveri.

Pero como los casos son tan raros, es difícil determinar qué es lo que mejor funciona.

"Como los números son tan bajos, sería de verdad difícil realizar un estudio controlado, y entonces solo nos quedan unos pocos informes e historias de casos que describen los resultados y quizás las diferencias en el método de tratamiento", apuntó Jhaveri.

Las vacunas contra la COVID-19 todavía no se han aprobado para los niños menores de 12 años, pero estos resultados resaltan la necesidad de que todo el mundo se vacune para proteger a los niños vulnerables, apuntó.

"No podemos predecir cuáles niños enfermarán con unos síntomas graves, y entonces mediante la vacunación generalizada de las personas elegibles cuando puedan ponérsela, podemos intentar prevenir los peores resultados", apuntó Jhaveri.

Y esto es similar a cualquier otra enfermedad prevenible mediante vacunas con que se ha lidiado a lo largo de la historia, lo que incluye la polio, el sarampión y la varicela, aseguró Jhaveri.

"La historia es básicamente la misma", dijo. "Aunque algunos niños podrían sufrir las peores consecuencias, la idea de una estrategia de vacunación para toda la población ayuda a protegerlos".

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista The Lancet Child & Adolescent Health.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las vacunas contra la COVID-19 para los niños y los adolescentes y las tendencias de la COVID entre los niños en edad escolar.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Ravi Jhaveri, MD, interim head, infectious disease, Ann & Robert H. Lurie Children's Hospital of Chicago, and professor, pediatrics (infectious diseases), Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Sanjeev Kothare, MD, director, pediatric neurology, Cohen Children's Medical Center, New Hyde Park, N.Y.; The Lancet Child & Adolescent Health, July 14, 2021, online

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