COVID y temporada de huracanes, una combinación letal

COVID y temporada de huracanes, una combinación letal

Su comunidad costera está a punto de recibir a la temporada de huracanes, con su letal aumento en las inundaciones por las marejadas y los escombros empujados por los fuertes vientos.

Pero, este año, otro asesino merodea: la amenaza invisible del coronavirus de la COVID-19.

Los expertos en la gestión de la salud pública y de las emergencias están haciendo sonar la alarma de que es probable que los dobles riesgos de la temporada anual de huracanes y la pandemia de la COVID-19 se solapen en las semanas y los meses venideros.

"Las formas de mitigar estos riesgo se contradicen entre sí, de muchas maneras. Mitigamos a la COVID manteniendo a las personas separadas, y el riesgo de los huracanes se mitiga llevando a las personas a espacios que, en general, son reducidos y confinados, y esto hace que las cosas sean bastante difíciles", comentó el Dr. Sandro Galea, decano de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston.

"La preocupación es que no tengamos éxito afrontando ninguna de las dos", continuó Galea. "Intentar alejar a las personas de los huracanes empeorará a la COVID, o preocuparse de la COVID significa que las personas no podrán alejarse de los huracanes".

En general, la temporada de huracanes abarca de junio a noviembre, y la mayoría de las tormentas golpean entre agosto y octubre, según el Servicio Meteorológico Nacional.

La temporada se acerca mientras la COVID-19 causa estragos en muchos estados del Sur. Los casos de COVID de EE. UU. se multiplicaron por 3.7 entre la salida del confinamiento de los estados, en mayo, y la llegada del huracán Hanna, el 24 de julio, según un artículo de opinión del cual Galea fue coautor, que se publicó el 12 de agosto en la revista Journal of the American Medical Association.

"Ha habido una escalada de la COVID en los estados que sufren huracanes, los que limitan con el Golfo de México y el Atlántico", advirtió el coautor James Shultz, director del Centro de Preparación para los Desastres y los Eventos Extremos de la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami. "La COVID ha hecho erupción en los estados de la costa de los huracanes, y ahora tenemos una carga subyacente muy sustancial de infección con la COVID en nuestras comunidades".

Un lección de otros países

Estados Unidos ya cuenta con ejemplo admonitorio de lo que puede suceder si no se toma en cuenta a la COVID-19 cuando se planifica para los huracanes: lo que pasó hace unos meses en el sur de Asia, anotaron los expertos en su artículo.

Un ciclón golpeó al Golfo de Bengala en mayo, provocando la evacuación de más de 2.2 millones de personas en Bangladesh y de 4.3 millones más en India, mientras ambos países estaban en confinamiento por la COVID-19, señalan los expertos.

Las personas fueron enviadas a 15,000 refugios en la región, muchos más que nunca antes, para promover el distanciamiento social entre los evacuados. Sin embargo, las regiones afectadas por la tormenta al final tuvieron un aumento en los nuevos casos de COVID-19.

Sin duda, las personas deben alejarse de un huracán que se aproxima, enfatizó Shultz.

"El riesgo de no evacuar es que un encuentro con el peligro de los huracanes le provoque perjuicios, lesiones o daños", dijo Shultz. "Nuestra primera inquietud es si las personas van a evacuar, dado que hay una carga considerable de COVID. ¿Tomarán medidas para protegerse?".

Pero también se deben tomar medidas adicionales de protección para proteger a los evacuados de la infección con la COVID, plantearon Shultz y Galea.

"Cuando una persona se evacúa y se refugia con otras, hay que darse cuenta de que el riesgo de COVID es real, y hay que tomar medidas de precaución que no se han tomado cuando las personas acudían a refugios por huracanes anteriores", dijo Shultz.

Los gerentes de emergencias están añadiendo nuevos refugios para promover el distanciamiento social, y los están configurando de formas que mantengan a las personas más alejadas entre sí, apuntaron Galea y Shultz. Por ejemplo, se podrían usar aulas para alojar a los evacuados en las escuelas, manteniéndolos separados, en lugar de dar a todo el mundo un catre en el gimnasio.

Los refugios también deben estar bien surtidos con máscaras, guantes y otros equipos de protección, además de desinfectantes, antisépticos y jabón, dijo Galea.

Los riesgos de quedarse con los amigos y la familia

Pero la preparación de los refugios es solo una parte del problema. Muchas personas que se consideran experimentados veteranos de los huracanes no se molestan en ir a un refugio, pero también deben ser conscientes de su riesgo de COVID, apuntó Shultz.

"Muchas personas no acuden a los refugios comunitarios. Una temporada tras otra, han designado a un familiar o a un amigo que tienen una casa o estructura muy resistentes donde pueden refugiarse. Se juntan y pasan los huracanes en grupos", afirmó Shultz.

"No creo que todavía haya habido suficiente educación sobre el hecho de que aunque sean sus familiares y amigos, en realidad gran parte de la transmisión de la COVID ocurre en las familias", advirtió Shultz. "Aunque se junte con personas a las que conoce, en quienes confía, a quienes quiere y que le importan, en la era de la COVID en realidad podrían ser un peligro los unos para los otros".

Galea y Shultz ofrecen tres medidas que podrían mantener a las personas seguras tanto de los huracanes como de la COVID:

  • Restablecer el estilo de vida de prevención de la COVID, lo que incluye usar máscaras, lavarse las manos y practicar el distanciamiento social.
  • Mejorar las comunicaciones para promover la evacuación, además de protegerse de la COVID.
  • Aprender de cada tormenta para mejorar unos planes y mensajes de evacuación que sean seguros.

Mientras tanto, Shultz tiene la esperanza de que este sea el único año en que estos riesgos dobles se solapen.

"Quizá el año que viene contemos con una vacuna", dijo Shultz. "Tal vez este año tengamos esta situación de doble amenaza, y quizá en años futuros no sea un problema tan grande. Pero sin duda, este año lo es".

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