La COVID-19 afecta a las vidas de más personas en EE. UU., pero el uso de máscaras disminuye: encuesta

La COVID-19 afecta a las vidas de más personas en EE. UU., pero el uso de máscaras disminuye: encuesta

MARTES, 22 de diciembre de 2020 (HealthDay News) -- A pesar de que más estadounidenses afirman que conocen a alguien que ha enfermado, o incluso fallecido, de la COVID-19, ha habido un declive en el porcentaje de los que dicen que siempre usan una máscara cuando salen de casa.

Dos tercios (un 66 por ciento) de los adultos de EE. UU. que participaron en una nueva encuesta de HealthDay/Harris Poll dijeron que "siempre" se ponían una máscara cuando salían de casa y no podían practicar el distanciamiento social, en comparación con un 72 por ciento en una encuesta realizada en octubre. La proporción de estadounidenses que dicen ahora que usan una máscara fuera de casa se acerca más al 61 por ciento que se reportó en una encuesta de agosto realizada por The Harris Poll.

La nueva encuesta de 2,027 adultos de a partir de 18 años fue realizada en línea del 8 al 10 de diciembre por The Harris Poll.

El declive en el uso de las máscaras es sorprendente, dado que la misma encuesta encontró que la proporción de estadounidenses con una conexión directa con la COVID-19 está aumentando.

Cerca de dos tercios (un 63 por ciento) de los adultos de EE. UU. dijeron que ellos o alguien a quien conocían (incluyendo a conocidos) había sido hospitalizado o había fallecido por la COVID-19, y la mitad (un 50 por ciento) dijeron que tenían una experiencia directa con la COVID-19. Eso incluye lo siguiente:

  • Haber tenido (un 9 por ciento) o sido hospitalizado por (un 5 por ciento) la COVID-19 personalmente.
  • Vivir con alguien que la tuvo (un 8 por ciento).
  • Que un amigo cercano/familiar/ser querido fuera de su hogar que la hubiera tenido (un 42 por ciento), que estuvo hospitalizado (un 23 por ciento) o que falleciera (un 16 por ciento).

En general, más de dos de cada cinco adultos de EE. UU. (un 43 por ciento) conocen ahora a alguien que ha sido hospitalizado o que ha fallecido debido a la COVID-19.

"A medida que los casos y las muertes por la COVID-19 siguen aumentando en EE. UU., los datos de nuestra encuesta actual ponen a esta cruel realidad en perspectiva", comentó Kathy Steinberg, vicepresidenta de investigación para divulgación pública de The Harris Poll.

"La mayoría de los estadounidenses tienen una conexión cercana con los graves impactos del virus, ya que el 43 por ciento conocen a alguien que ha sido hospitalizado o que ha fallecido debido a la COVID-19, un aumento respecto a un 36 por ciento hace apenas dos meses, en octubre", anotó.

"A pesar de estas terroríficas experiencias compartidas, la proporción de estadounidenses que usan con frecuencia una máscara se está reduciendo, sobre todo entre los hombres y los adultos jóvenes", apuntó Steinberg. "Será esencial reforzar la importancia continua de las máscaras y del distanciamiento social mientras comienza la distribución de la vacuna".

Como se vio en encuestas anteriores, la afiliación política se vinculó estrechamente con las decisiones sobre el uso de las máscaras. En la nueva encuesta, un 71 por ciento de los demócratas dijeron que "siempre" usan una máscara al salir de casa, frente a un 61 por ciento de los republicanos.

Aun así, el uso constante de máscaras se ha reducido en todos los partidos desde octubre, cuando una encuesta determinó que las tasas eran de un 82 por ciento entre los demócratas, de un 66 por ciento entre los republicanos, y de un 69 por ciento entre los independientes.

La edad y el sexo también parecieron ser importantes en las decisiones sobre el uso de las máscaras. Según la encuesta de diciembre, aunque un 80 por ciento de las personas de a partir de 65 años dijeron que siempre usaban una máscara fuera de casa, esa cifra se redujo a un 77 por ciento de los que tenían de 55 a 64 años, a un 62 por ciento entre los que tenían de 45 a 54 años, a un 64 por ciento entre los que tenían de 35 a 44 años, y a apenas un 53 por ciento de las personas de 18 a 34 años.

Las mujeres (un 72 por ciento) fueron más propensas que los hombres (un 59 por ciento) a decir que "siempre" usaban una máscara, mientras que los hombres fueron más propensos a decir que "raras veces/nunca" la usaban (un 11 frente a un 5 por ciento).

Una experta compartió algunas teorías sobre el motivo de que el uso de las máscaras esté en declive al mismo tiempo que más personas se ven afectadas por la pandemia.

"Aunque no está claro por qué hay una desconexión entre un uso menos estricto de las máscaras y una mayor exposición a la enfermedad o la muerte de seres queridos por la COVID, se están sopesando algunas teorías", señaló la Dra. Teresa Murray Amato, presidenta de medicina de emergencias de Long Island Jewish Forest Hills, en la ciudad de Nueva York.

"La pandemia ha estado activa en Estados Unidos durante varios meses, y las personas han tenido que pasar por la cuarentena, el aislamiento social y la alteración de las rutinas normales", comentó.

"Para algunos, usar una máscara significa tener que reconocer que todavía hay una pandemia y que la vida no vuelve a ser igual que antes. Para otras, tal vez enterarse de la introducción de la vacuna representa la esperanza y el sentimiento de que ya no tendremos que usar máscaras", añadió Amato.

"Este hallazgo es preocupante para los que estamos en la atención de la salud, ya que sabemos que el uso de la máscara reduce de forma significativa las probabilidades tanto de transmitir como de adquirir la infección", enfatizó. "Y aunque estamos muy esperanzados con las vacunas, no tenemos suficientes datos para saber si la vacunación frenará la transmisión del virus".

Otro experto enfatizó que usar las máscaras es más importante que nunca.

"Ahora que se sabe mucho más sobre cómo tratar a la enfermedad en un momento temprano, el hecho de que ahora haya terapias que ayuden con la gestión temprana de la enfermedad, y que la vacuna ha llegado y se comienza a administrar, nos da una esperanza real de que hay una forma de salir de esta pandemia", comentó el Dr. Theodore Strange, presidente interino de medicina del Hospital de la Universidad de Staten Island, en la ciudad de Nueva York.

"Tardará unos meses más, incluso hasta un año, pero no poner nuestra parte individual para reducir la propagación y los efectos potencialmente devastadores para algunos no es justo para nosotros, nuestras familias, nuestros amigos ni nuestra comunidad en general, a medida que llegamos a este punto de esperanza de acabar con este azote", añadió Strange.

Más información

Aprenda más sobre cómo puede ayudar a prevenir la transmisión del nuevo coronavirus en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: HealthDay/Harris Poll, Dec. 8-10, 2020; Kathy Steinberg, vice president of research for public release, The Harris Poll; Teresa Murray Amato, MD, chair, emergency medicine, Long Island Jewish Forest Hills, New York City; Theodore Strange, MD, interim chair, medicine, Staten Island University Hospital, New York City

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