Incluso una copa al día podría aumentar la presión arterial

Incluso una copa al día podría aumentar la presión arterial
| Foto: ISTOCK

Estudios anteriores han sugerido que beber un poco de alcohol podría ayudar al corazón. Pero una nueva y rigurosa investigación sugiere lo contrario: encontró que tomar incluso una copa o dos al día se vincula con un aumento en la presión arterial.

"Creo que esto será un punto de inflexión en la práctica clínica, y además para la investigación, educación y política de salud pública futuras respecto el consumo de alcohol", señaló el autor principal, el Dr. Amer Aladin, cardiólogo en Wake Forest Baptist Health en Winston-Salem, Carolina del Norte.

"Este es el primer estudio en mostrar que el consumo de alcohol, tanto empedernido como moderado, puede provocar hipertensión", enfatizó.

El equipo de Aladin encontró que incluso beber de forma moderada (de 7 a 13 copas por semana) parece aumentar las probabilidades de que la presión arterial aumente a niveles malsanos.

Esto es por debajo del umbral que se piensa en la actualidad que es seguro para el corazón, anotó el Dr. Sunny Intwala, director de cardiología del deporte en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) recomienda que si bebe, limite el consumo de alcohol a no más de dos bebidas al día para los hombres y a no más de una bebida al día para las mujeres", dijo Intwala, que no participó en la nueva investigación. "¿Qué es una copa o bebida? Equivale a 12 onzas (35.5 centilitros) de cerveza, 4 onzas (11.8 centilitros) de vino, 1.5 onzas (4.4 centilitros) de alcohol al 80 por ciento, o 1 onza (casi 3 centilitros) de alcohol al 100 por ciento".

Pero la nueva investigación encontró que quizá ni siquiera esa cantidad sea segura.

En el estudio con más de 17,000 adultos estadounidenses, el equipo de Wake Forest encontró que los que bebían de forma moderada tenían un 53% más de probabilidades de presentar hipertensión en etapa 1, y el doble de probabilidades de presentar una hipertensión grave en etapa 2, en comparación con las personas que no bebían.

Los bebedores empedernidos tenían un 69% más de probabilidades de presentar hipertensión en etapa 1 que los abstemios, y 2.4 veces más probabilidades de presentar hipertensión en etapa 2, encontró el estudio.

Los hallazgos también se reflejaron en las mediciones promedio de la presión arterial. Entre las personas que no bebían, la presión arterial promedio era de alrededor de 109/67 mm Hg. Esos números aumentaron a 128/79 mm Hg entre los bebedores moderados, y a 153/82 mm Hg entre los bebedores empedernidos, según los investigadores.

El estudio será presentado el 17 de marzo en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), en Nueva Orleáns. Aunque no pudo probar causalidad, los investigadores dijeron que tomaron en cuenta otros factores de riesgo de la presión arterial, como el sexo, la raza, los ingresos y el riesgo cardiovascular general.

Apuntaron que los hallazgos también difieren de otros estudios que vinculaban un consumo moderado de alcohol con una reducción en el riesgo de enfermedad cardiaca, porque esos estudios no observaron de forma específica la presión arterial entre los bebedores moderados.

Dado que la hipertensión es un importante factor en el ataque cardiaco y el accidente cerebrovascular, los nuevos datos cuestionan cualquier supuesto beneficio del consumo del alcohol para el corazón.

¿Cómo podría el alcohol afectar a la presión arterial? Aladin y su equipo creen que el efecto del alcohol en el cerebro y en el hígado podría ser un factor contribuyente. O quizá beber podría hacer que las personas coman más, lo que también puede afectar a la presión arterial, teorizaron.

Intwala tenía otra teoría. "Beber alcohol puede aumentar los niveles de grasas [triglicéridos]", comentó, "conduciendo a la hipertensión, la insuficiencia cardiaca, el accidente cerebrovascular y la obesidad".

Los datos del estudio provienen del Estudio nacional de examen de salud y nutrición de EE. UU. de 1988 y 1994, en que las personas reportaron sus hábitos de consumo de alcohol y su presión arterial.

"Este estudio no solo es grande, sino también diverso en términos de raza y sexo", comentó Aladin en un comunicado de prensa de la reunión. Su consejo: "si bebe una cantidad moderada o grande de alcohol, pida a su proveedor que revise su presión arterial en cada visita, y que lo ayude a reducir su consumo y al final a dejarlo".

El Dr. Marcin Kowalski es director de electrofisiología cardiaca en el Hospital de la Universidad de Staten Island, en la ciudad de Nueva York. Al revisar los hallazgos, dijo que el estudio "nos da mucha más información sobre el efecto negativo del alcohol en el sistema cardiovascular".

Demasiados estadounidenses beben en exceso, apuntó, así que "se debería animar al público general, y sobre todo a los pacientes con un riesgo más alto de desarrollar hipertensión", a reducir las tasas de consumo de alcohol.

Como estos hallazgos se presentarán en una reunión médica, deben considerarse preliminares hasta que sean publicados en una revista revisada por profesionales.

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece más información sobre la salud cardiaca y el alcohol.

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