Incluso con una COVID leve, la obesidad podría significar unos peores resultados

MIÉRCOLES, 20 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- Las personas obesas tienen más dificultades para luchar contra la COVID-19, incluso si sufren una forma más leve del virus, encuentra un nuevo estudio.

Los investigadores observaron a más de 500 pacientes con pruebas positivas de COVID, pero que no requirieron hospitalización. Los adolescentes y los adultos que tenían sobrepeso o eran obesos sufrían más síntomas, entre ellos tos y falta de aliento, que los que tenían un peso normal.

Incluso con una COVID leve, la obesidad podría significar unos peores resultados
| Foto: HEALTHDAY

"Incluso cuando se infectan con cantidades similares de virus, el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo de unos síntomas de COVID-19 de más gravedad", advirtió la investigadora principal, la Dra. Pia Pannaraj, especialista en enfermedades infecciosas pediátricas del Hospital Pediátrico de Los Ángeles.

"La vacunación contra la COVID-19 en todos los individuos, y sobre todo entre los que tienen sobrepeso y obesidad, es importante para prevenir la COVID-19 grave", añadió.

La obesidad puede conducir a una COVID-19 más grave porque se vincula con otras afecciones que se sabe que hacen que las personas se pongan más enfermas si contraen el virus, señaló Pannaraj. "Los individuos obesos podrían tener los inicios de diabetes, enfermedad cardiaca u otras enfermedades crónicas antes de que se detecten", añadió.

Perder peso podría ayudar a evitar la COVID-19 y hacerla menos letal si la contraen, dijo Pannaraj. "Mantener un estilo de vida saludable, con una alimentación saludable y ejercicio, es beneficioso por muchos motivos", aseguró. "Poder luchar contra las infecciones, como la COVID-19, es tan solo otro motivo".

Alrededor de dos tercios de los participantes en este nuevo estudio tenían sobrepeso u obesidad, una cifra similar a las tasas en EE. UU. y en todo el mundo, anotaron los autores.

Los investigadores encontraron que la gravedad de la COVID en los niños de menos de 12 años no se veía afectada por el exceso de peso. Pero descubrieron una historia distinta en los adolescentes y adultos.

Los participantes con sobrepeso u obesos tenían más síntomas que los individuos con un peso normal (tres en lugar de dos), lo que incluía más tos y falta de aliento.

Los adolescentes con sobrepeso u obesos eran más propensos a tener síntomas que los adolescentes con un peso normal (un 67 frente a un 34 por ciento), y tenían unos síntomas respiratorios más duraderos (una mediana de 7 días frente a 4 días), en comparación con los adolescentes con un peso normal, encontraron los investigadores.

Los datos confirman el beneficio de la vacuna contra la COVID-19 para los adolescentes y adultos con sobrepeso y obesos, concluyó el equipo de Pannaraj.

Un experto que no participó en el estudio, el Dr. Nicholas Kman, apuntó que incluso los pacientes vacunados pueden desarrollar un caso leve de COVID-19.

"También sabemos que cuando el sistema inmunitario está comprometido, por ejemplo en la obesidad grave, no montamos una respuesta igual de buena ante la vacuna", comentó Kman, médico de medicina de emergencia del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus.

"Por esto es importante que los pacientes con factores de riesgo, por ejemplo la vejez y la obesidad, reciban la vacuna de refuerzo cuando llegue su turno", planteó. "Lo mejor que un paciente sin vacunar, con o sin factores de riesgo, puede hacer es vacunarse y luego trabajar en esos cambios saludables de estilo de vida".

El Dr. David Katz es presidente de True Health Initiative, que fomenta los estilos de vida saludables como la mejor forma de prevenir las enfermedades. Apuntó que, durante la pandemia, la COVID-19 se ha dirigido a grupos específicos.

"Incluso antes de que se declarara una pandemia, los datos de China y de Corea del Sur indicaban que el SARS-CoV-1 no era la misma amenaza para todos", dijo Katz, que no participó en el estudio.

Una edad avanzada y las afecciones crónicas, como la enfermedad cardiaca, la diabetes y la obesidad, se asociaban con unos riesgos elevados de una infección grave, advirtió Katz. Este patrón persistió mientras la COVID-19 se propagaba por el mundo, lo que condujo a diferencias marcadas en las hospitalizaciones y las muertes entre las distintas poblaciones.

Este trabajo amplía esta perspectiva del riesgo variable de unos peores resultados e incluye a los que tienen una enfermedad más leve, aclaró Katz.

"También es un recordatorio de que las pandemias a cámara lenta de la obesidad y la enfermedad crónica han hecho que la pandemia aguda de la COVID sea mucho peor de lo que tenía que ser, entre los hospitalizados e incluso entre los que tienen una enfermedad más leve", lamentó.

"Estos hallazgos fortalecen la idea, ya convincente, de defender contra la amenaza de pandemias agudas al hacer mucho más para promover una buena salud general, lo que incluye a un peso saludable, en la población general", añadió Katz.

El informe se publicó en la edición del 20 de octubre de la revista Influenza and Other Respiratory Viruses.

Más información

Aprenda más sobre la COVID-19 y la obesidad en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Pia Pannaraj, MD, MPH, pediatric infectious disease specialist, Children's Hospital Los Angeles; David Katz, MD, MPH, president, True Health Initiative; Nicholas Kman, MD, emergency medicine physician, Ohio State University Wexner Medical Center, Columbus; Influenza and Other Respiratory Viruses, Oct. 20, 2021

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