Hay una posible 'pandemia' de Parkinson en ciernes, según un informe

Hay una posible 'pandemia' de Parkinson en ciernes, según un informe

MARTES, 19 de febrero de 2019 (HealthDay News) -- El número de personas que viven con Parkinson en todo el mundo podría duplicarse en las próximas dos décadas, proyectan unos expertos.

En un informe en que advierten de una posible "pandemia" de Parkinson, los investigadores señalan que el terreno está listo para que los casos se disparen y hayan alcanzado los 12 millones o más en 2040.

¿Qué tiene la culpa? En gran parte, tendencias que en general son positivas. La vejez es un factor de riesgo importante del Parkinson, y como la esperanza de vida está en aumento en todo el mundo, más personas desarrollarán la enfermedad. Al mismo tiempo, los pacientes con Parkinson están sobreviviendo más tiempo, lo que aumenta la cantidad de personas que viven con la enfermedad en cualquier momento dado.

También hay un factor que no se había previsto, hasta cierto punto: el declive en las tasas de tabaquismo. Aunque el hábito tiene muchos efectos devastadores, la investigación sugiere que protege del Parkinson.

Obviamente se trata de tendencias que nadie desea revertir, enfatizó el autor del informe, el Dr. Ray Dorsey.

Pero hay otras formas de ralentizar el aumento proyectado en el Parkinson, dijo Dorsey, profesor de neurología en el Centro Médico de la Universidad de Rochester, en Nueva York.

"Creemos que podemos hacer mucho para la prevención", afirmó.

La lista la encabeza reducir la exposición de las personas a ciertos pesticidas, disolventes y otras sustancias que la investigación ha vinculado con el riesgo de Parkinson.

Como ejemplo, Dorsey apuntó al herbicida Paraquat. "Se ha vinculado firmemente con un aumento en el riesgo de Parkinson, y está prohibido en 32 países", comentó.

Pero se sigue usando en Estados Unidos. Y Dorsey anotó que algunos países que los han prohibido, como Inglaterra, continúan fabricándolo y exportándolo a otros países, como Estados Unidos.

También está el tricloroetileno (TCE), un disolvente industrial que se sabe que es un carcinógeno para los humanos y que puede contaminar el agua subterránea, según el Departamento de Salud de EE. UU.

El TCE también es tóxico para las células nerviosas, y los estudios lo han vinculado con el Parkinson, dijo Dorsey.

Actualmente, la enfermedad de Parkinson afecta a casi un millón de personas tan solo en Estados Unidos, según la Parkinson's Foundation, una organización sin fines de lucro.

Su causa no está clara, pero a medida que la enfermedad avanza, el cerebro pierde las células que producen dopamina, una sustancia que regula el movimiento. Como resultado, las personas sufren síntomas como temblores, rigidez en las extremidades, y problemas de equilibrio y coordinación. Todos empeoran de forma gradual con el tiempo.

Los medicamentos y otros tratamientos pueden reducir esos efectos, pero no hay cura.

El nuevo informe, cuyos coautores son representantes de la Parkinson's Foundation y de la Michael J. Fox Foundation, ofrece un panorama potencialmente lúgubre.

Entre 1990 y 2015, la cantidad de personas diagnosticadas con Parkinson en todo el mundo se duplicó, llegando a poco más de 6 millones. Y basándose en el envejecimiento de la población, Dorsey y sus colaboradores proyectan que esa cantidad se habrá duplicado de nuevo en 2040, llegando a unos 12 millones.

Pero advierten que esa cifra podría en realidad ser más alta (de hasta 17 millones) cuando se incluyen factores como el declive en las tasas de tabaquismo y la creciente industrialización.

"Hay una necesidad urgente y apremiante de que el mundo despierte y reconozca que hay una ola de enfermedad de Parkinson en ciernes", comentó el Dr. Michael Okun, director médico de la Parkinson's Foundation y uno de los autores del informe.

Además de unas prohibiciones más amplias del Paraquat y el TCE, Dorsey aseguró que otras medidas podrían ayudar a controlar el aumento.

Por ejemplo, las personas con antecedentes de lesiones en la cabeza se enfrentan a un riesgo de Parkinson relativamente más alto. Entonces, prevenir las lesiones en la cabeza en el lugar de trabajo, los deportes o la recreación (por ejemplo, usando cascos) podría ayudar, planteó Dorsey.

También hay algunas evidencias de que ciertos hábitos saludables de estilo de vida son protectores, en concreto el ejercicio vigoroso y llevar una dieta mediterránea.

Pero más allá de la prevención, los sistemas de atención de la salud deben prepararse para el aumento en el Parkinson, según Okun.

"La cantidad de pacientes con enfermedad de Parkinson está aumentando a ritmos que abrumarán a los sistemas de atención de la salud del mundo", dijo.

Un paso clave, indicó Dorsey, será encontrar formas de llevar la atención de la salud al domicilio de los pacientes.

"Si soy una persona mayor con Parkinson que ya no puede conducir", comentó, "necesito que la atención venga a mí".

Por supuesto, muchos pacientes tendrán familiares que puedan ayudarlos. Pero eso plantea otro tremendo problema: la carga para los cuidadores familiares.

En Estados Unidos, ya más de 30 millones de personas proveen atención a un adulto de a partir de 50 años de edad, apuntó Dorsey.

"El motivo principal", añadió, "son afecciones neurológicas, como el Alzheimer o el Parkinson".

El informe aparece en una edición reciente en un suplemento de la revista Journal of Parkinson's Disease.

Más información

La Parkinson's Foundation ofrece un resumen sobre la enfermedad de Parkinson.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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