¿Hay una epidemia de soledad en EE. UU.? Tal vez no

¿Hay una epidemia de soledad en EE. UU.? Tal vez no

MARTES, 10 de diciembre de 2019 (HealthDay News) -- A pesar de las historias en los medios de comunicación sobre una "epidemia de soledad" que asola a las personas mayores, dos estudios recientes encuentran que no se sienten más solas que sus pares de generaciones anteriores.

Los estudios, uno de Estados Unidos y otro de los Países Bajos, llegaron a la misma conclusión básica. Sí, la gente tiende a sentir más soledad después de alrededor de los 75 años. Pero los adultos mayores de hoy en día no son más propensos a sentirse aislados o que les falta compañía que los de generaciones pasadas.

De hecho, el estudio holandés encontró que las personas mayores podrían sentirse ahora un poco menos solas, porque tienden a tener una mayor autoconfianza y sentido de control de sus propias vidas.

Ambos estudios se publicaron en la edición del 10 de diciembre de la revista Psychology and Aging.

Según la Oficina del Censo de EE. UU., un 28 por ciento de los estadounidenses mayores viven solos actualmente. Algunos investigadores e historias en los medios han sugerido que los adultos mayores se están enfrentando a una "epidemia" de soledad debido a cambios sociales como unas familias de tamaño más reducido, el divorcio, y una menor implicación en los grupos religiosos o cívicos.

Pero esos cambios sociales no significan necesariamente que las personas en realidad se sientan más solas, señaló Louise Hawkley, científica sénior del Centro Nacional de Investigación sobre las Opiniones de la Universidad de Chicago.

En el nuevo estudio de EE. UU., su equipo encontró que la generación de la postguerra (las personas que nacieron entre 1948 y 1965) parecen similares a la generación anterior (los nacidos entre 1920 y 1947) respecto a los sentimientos de soledad.

"No encontramos evidencias de ninguna 'epidemia' entre los adultos mayores", aseguró Hawkley.

Los hallazgos provienen de un estudio en curso sobre la salud y el envejecimiento. En 2005, encuestó a 3,000 estadounidenses nacidos entre 1920 y 1947. Una década más tarde, reclutó a casi 2,400 miembros de la generación de la postguerra.

Todos respondieron a preguntas sobre su salud y círculos sociales; también completaron una "escala de soledad" estándar que pregunta a las personas con qué frecuencia se sienten "excluidas", aisladas o que les falta compañía.

En general, el equipo de Hawkley no encontró evidencias de que los miembros de la generación de la postguerra estuvieran más solos que la generación anterior a la misma edad.

Por supuesto, esto no significa que la soledad no sea un problema. En este estudio, las personas tendieron a reportar más aislamiento después de los 75 años, y fue más común entre las que tenían problemas de salud y las que vivían solas.

"La soledad es importante", enfatizó Hawkley. "Puede tener consecuencias para el bienestar de una persona".

Y añadió que a medida que la numerosa generación de la postguerra envejezca, el número de solitarios de EE. UU. podría aumentar. Pero el estudio no encontró pruebas de que la soledad sea un problema particularmente agudo para las personas mayores de hoy día.

El estudio holandés descubrió un patrón similar, usando datos de un estudio a largo plazo de casi 4,900 adultos nacidos entre 1908 y 1957. De hecho, encontraron los investigadores, las personas nacidas en épocas más recientes fueron un poco menos propensas a reportar soledad que sus contrapartes de una edad similar de generaciones anteriores.

James Maddux es experto sénior del Centro para el Avance del Bienestar de la Universidad de George Mason, en Fairfax, Virginia. Dijo que "me gusta el hecho de que dos estudios distintos en dos países distintos encontraran básicamente lo mismo". Maddux no participó en ninguno de los dos estudios.

"Hay una gran diferencia entre estar solo y en realidad sentirse solo", apuntó Maddux. No se puede dar por sentado, comentó, que las tendencias sociales (como el divorcio o que la gente vaya menos a la iglesia) se traduce en que la gente esté más sola.

Maddux aseguró que el estudio holandés es particularmente interesante, porque apunta a factores específicos que podrían proteger a los adultos mayores contra la soledad: la autoeficacia y el "dominio", que, en conjunto, se refieren a una sensación de competencia y control respecto a la vida propia.

Las personas que puntuaron más alto en esos rasgos fueron menos propensas a reportar soledad. Y esto, en parte, explicó por qué en los años recientes los adultos mayores estaban un poco menos solos que los de generaciones anteriores.

"A medida que uno envejece, es importante mantener una sensación de control sobre la propia vida", dijo Maddux.

A veces, explicó, unos familiares bienintencionados pueden "socavar" la sensación de control de los adultos mayores al intentar hacer todo por ellos.

La tecnología puede ser una forma de ayudar a las personas mayores a conservar una mayor autonomía, sobre todo si no pueden conducir o tienen dificultades para moverse, anotó Maddux. La simple capacidad de entrar en línea y comprar algo puede hacer una diferencia, aseguró.

Hawkley dijo que también es posible que los medios sociales y las plataformas de chat por video pudieran ayudar a las personas mayores a permanecer más conectadas con el mundo. Aunque algunas instituciones tradicionales no sean tan prominentes como antes, anotó, otros cambios sociales podrían permitir nuevas formas de conectarse.

Más información

Los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. ofrecen más información sobre la soledad.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

logo

Comparte tu opinión