Hacer ejercicio mientras estás enojado puede lastimarte

Hacer ejercicio mientras estás enojado puede lastimarte
| Foto: ISTOCK

Las investigaciones ofrecen una lista muy larga de los beneficios del ejercicio, desde mejorar la salud en general hasta aliviar el estrés y fomentar el bienestar mental. Pero un histórico estudio publicado en la revista Circulation resalta un problema negativo, pero específico.

Aunque se sabe que factores de la salud como la obesidad y la diabetes son desencadenantes de los ataques cardiacos, los datos de 12,500 personas en 52 países apuntaron a otros dos factores de riesgo que se deben tener en cuenta: hacer ejercicio hasta un nivel muy alto de agotamiento físico, y la ira o el distrés emocional.

Cualquiera de las dos cosas puede duplicar el riesgo de un ataque cardiaco. Cuando se combinan, son incluso más peligrosos, y triplican el riesgo. Aunque quizá cuando esté enojado podría dar una vuelta a la manzana para calmarse, no es el momento para levantar una pesa de 300 libras en el gimnasio.

¿Significa eso que nunca debería esforzarse con un ejercicio agotador? No necesariamente. Para que un desencadenante externo como el ejercicio provoque un ataque cardiaco, es probable que tenga que haber un problema existente, por ejemplo una acumulación de colesterol en las arterias, explicaron los investigadores.

La actividad regular se asocia con beneficios cardiacos, según el Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology). Es más probable que una persona fuera de forma que de repente realice un esfuerzo vigoroso se enfrente a un riesgo.

Es un recordatorio de que el mejor método es comenzar poco a poco, y aumentar la duración y la intensidad a un ritmo lento pero constante.

Recientemente investigadores del Centro Charles Perkis de la Universidad y Escuela de Salud Pública de Sydney, en Australia, encontraron que realizar actividades físicas incidentales de alta intensidad (HIIPA en inglés) ayudaría a las personas con dificultades o sobrepeso a realizar ejercicio de una manera sencilla.

Esta nueva modalidad reúne muchas actividades cotidianas en las que puedes aumentar la intensidad o esfuerzo como:

  • Lavar el auto, limpiar la casa o cortar el cesped más rápido.
  • Caminar al trabajo.
  • Llevar las bolsas del mercado caminando.
  • Subir y bajar escaleras en lugar de utilizar el ascensor.

También es importante controlar las emociones fuertes, y hacer que la reducción del estrés y la gestión de la ira formen parte de su plan de prevención de las enfermedades cardiacas.

Piense en sacar tiempo para la meditación diaria, unos minutos de respiración profunda dos veces al día, y/o participar en actividades que le provoquen alegría.

Más información

El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de EE. UU. tiene más información sobre técnicas de relajación para gestionar mejor su salud.

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