Hace siglos, unos cambios genéticos quizá hayan frenado a la peste bubónica

MARTES, 11 de mayo de 2021 (HealthDay News) -- Tras examinar el ADN de restos de una antigua fosa común en Alemania, los científicos creen que la inmunidad genética a la peste bubónica podría haberse desarrollado tras la enfermedad.

"Encontramos que aumentó la frecuencia de unos marcadores inmunitarios innatos en las personas modernas de la ciudad, en comparación con las víctimas de la peste", señaló el investigador Paul Norman.

Hace siglos, unos cambios genéticos quizá hayan frenado a la peste bubónica

"Esto sugiere que estos marcadores podrían haber evolucionado para resistir a la peste", añadió Norman, profesor asociado de medicina personalizada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado.

La peste negra, como se conoce con frecuencia, aterró a Europa durante casi 5,000 años. Es posible que el nuevo estudio pueda tener cierta relevancia para la pandemia de COVID-19, sugieren los científicos.

En el estudio, los investigadores recolectaron el ADN de los huesos del oído interno de 36 cadáveres de una fosa común en la ciudad sureña de Ellwangen, que sufrió brotes de peste bubónica en los siglos XVI y XVII. También tomaron muestras de ADN de 50 residentes actuales.

Compararon su espectro de frecuencia, que es la distribución de variante genéticas en las muestras de ADN, de un gran número de genes relacionados con la inmunidad. Entre los residentes actuales, encontraron evidencias de que un germen, probablemente la Yersinia pestis, que provoca la peste bubónica, desencadenó cambios en la distribución de dos receptores innatos y cuatro moléculas de los antígenos leucocitarios humanos. Éstos ayudan a desencadenar la repuesta inmunitaria a la infección.

"Proponemos que esos cambios en la frecuencia podrían haber resultado de la exposición a la peste de Y. pestis en el siglo XVI", dijo Norman en un comunicado de prensa de la universidad.

Los hallazgos son evidencia de que unos procesos evolutivos, fomentados por la Y. pestis, podrían haber estado conformando unos genes relevantes para la inmunidad en Ellwangen y quizá por toda Europa durante generaciones.

Aunque la peste es letal sin tratamiento, es probable que algunos individuos estén protegidos de, o sean más susceptibles a, una enfermedad grave a través de determinantes de la inmunidad natural. "En este caso, cualquier cambio en la frecuencia de los alelos que ocurriera durante una crisis epidémica dada sería evidente como una adaptación genética, y detectable en los individuos modernos", escribieron los investigadores. Un alelo es una forma variante de un gen.

Las simulaciones encontraron que la selección natural fomentó estos cambios.

"Creo que este estudio muestra que podemos enfocarnos en esas mismas familias de genes para buscar la inmunidad en los pacientes modernos", planteó Norman. "El estudio también demuestra que, hasta ahora, no importa qué tan letal sea una pandemia, siempre hay sobrevivientes".

"Ilumina nuestra propia evolución", aseguró Norman. "Siempre habrá personas que tienen cierta resistencia. Simplemente no se enferman ni mueren, y la población humana se recupera".

Pero no quiere que las personas reciban el mensaje erróneo, sobre todo durante la pandemia de COVID-19. "No quiero desanimar a nadie de vacunarse durante la pandemia actual", enfatizó Norman. "Es mucho más seguro que contar con que sus genes vayan a salvarlo".

El informe aparece en la edición en línea del 13 de mayo de la revista Molecular Biology and Evolution.

Más información

Aprenda más sobre la peste bubónica en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: University of Colorado School of Medicine, Aurora, news release, May 6, 2021

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