EE. UU.: casi 90 000 adultos jóvenes desarrollarán un tipo de cáncer

EE. UU.: casi 90 000 adultos jóvenes desarrollarán un tipo de cáncer

Casi 90,000 estadounidenses de 15 a 39 años serán diagnosticados con un cáncer este año, y más de 9,200 fallecerán, predice un informe reciente.

Una hematóloga que gestiona a pacientes jóvenes con cáncer dijo que el shock de un diagnóstico en este momento de sus vidas puede ser abrumador.

"Esta población es única, están en la flor de la vida", señaló la Dra. Tina Bhatnagar, especialista en cánceres de la sangre del Centro Oncológico Integral de la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus. Bhatnagar no participó en el estudio.

"En el extremo más joven del espectro, estos pacientes apenas comienzan a aceptar su independencia. Muchos están acabando la escuela secundaria o se van a la universidad o han conseguido un trabajo. Las personas que están en el extremo de más edad del espectro podrían tener familias propias y trabajos establecidos, de forma que tienen muchas responsabilidades más", comentó Bhatnagar.

En cualquier caso, dijo, "la mayoría nunca han estado enfermos un solo día de sus vidas, y ahora han entrado en un mundo de hospitales, y conocen a todo un nuevo grupo de personajes que conforma su equipo médico".

¿Qué tipos de tumores es más probable que afecten a las personas en la adolescencia, la veintena y la treintena? Según el nuevo informe, el cáncer de tiroides, los tumores de testículo y los melanomas son los tipos más comunes observados en los jóvenes blancos.

Sin embargo, las tasas de cáncer de mama entre los jóvenes negros son un 14 por ciento más altas que entre los blancos: de un 26 frente a un 22 por ciento, encontró el informe.

Y, en general, las muertes por cáncer son más numerosas entre las personas negras que entre las blancas (casi 13 por cada 100,000 frente a 9). Por ejemplo, un 57 por ciento de los pacientes negros sobreviven a la leucemia linfocítica, en comparación con un 71 por ciento de los pacientes blancos. En el cáncer de mama, las tasas de supervivencia son de un 78 por ciento entre las personas negras, y de un 89 por ciento entre las personas blancas.

"Aunque ha habido un progreso rápido en la comprensión científica sobre el cáncer en [los adultos jóvenes] en la última década, persisten varias lagunas en la investigación sobre la etiología [las causas], la biología básica, el tratamiento y la supervivencia", escribieron los investigadores, dirigidos por Kimberly Miller, de la división de investigación en vigilancia de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

Los jóvenes adultos que son pacientes con cáncer "también seguirán enfrentándose a dificultades en el acceso a la atención de la salud durante las transiciones vitales tempranas, lo que puede tener un impacto negativo en el tratamiento", advirtieron en un comunicado de prensa de la sociedad.

Bhatnagar se mostró de acuerdo.

"Muchos están acostumbrados a vivir de forma independiente", anotó. "Cuando se dan cuenta de que podrían necesitar ayuda de su padres, hermanos u otras personas de las que se han hecho independientes, tener que depender de nuevo de ellos resulta difícil. Ser un paciente con cáncer en este grupo de edad implica mucho, y sin duda no es algo para la gente aprensiva".

Según el informe, en la adolescencia, los cánceres infantiles como el linfoma de Hodgkin son más frecuentes, mientras que las personas de 20 a 39 años son más propensas a ser diagnosticadas con cánceres de la adultez, como el cáncer de mama.

Entre 2007 y 2016, las tasas anuales de melanoma se redujeron entre un 4 y un 6 por ciento entre las personas de 15 a 29 años. Pero entre las personas de 30 a 39 años, las tasas solo se redujeron ligeramente entre los hombres, y no cambiaron entre las mujeres.

El cáncer entre los jóvenes tiende a ser distinto que los cánceres de los niños y de los adultos de más edad. Los sobrevivientes tienen un riesgo más alto de progresión y muerte por su cáncer original, apuntaron Miller y sus colaboradores.

Estos sobrevivientes jóvenes también tienen un riesgo más elevado de efectos a largo plazo y tardíos, entre ellos infertilidad, disfunción sexual, enfermedad cardiaca y otros cánceres, encontraron los investigadores.

En cuando a cómo los estadounidenses jóvenes gestionan un diagnóstico de cáncer, esto varía en cada caso, aseguró Bhatnagar.

"He visto una amplia variedad de emociones en este grupo de edad", dijo. "Algunas personas son estoicas, mientras que otras requieren mucho respaldo emocional".

Muchos pacientes jóvenes carecen de un buen seguro, añadió, y esto puede conducir a retrasos en el diagnóstico cuando postergan las visitas al médico, hasta que el cáncer ha alcanzado una etapa más avanzada.

También, "orientarse en el sistema de atención de la salud presenta sus propios desafíos, y puede crear su propia ansiedad", lamentó Bhatnagar. "En nuestra clínica, hemos encontrado que tener un navegador para estos pacientes que son adultos más jóvenes resulta útil".

El estudio se publicó en la edición del 17 de septiembre de la revista CA: A Cancer Journal for Clinicians.

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