Está venciendo la leucemia gracias a un cambio saludable en su dieta

MARTES, 6 de abril de 2021 (HealthDay News) -- A Angie Gaytan nunca le gustó mucho la remolacha, pero la remolacha sí la quiere mucho a ella: los médicos afirman que es probable que las batidas de verduras, las frutas, el jugo de remolacha y otros alimentos saludables ayudarán a la chica de 16 años a vencer su leucemia, que era potencialmente letal.

Esa dieta saludable ayudó no solo a Angie: un nuevo estudio encontró que adoptar una dieta baja en grasa y azúcar pareció potenciar la efectividad de la quimioterapia en un grupo de 40 niños, entre los que se encontraba Angie.

Está venciendo la leucemia gracias a un cambio saludable en su dieta

Los niños que comieron de forma más saludable, que redujeron ligeramente su ingesta de calorías, y que quemaron un poco más de energía a través del ejercicio al final tuvieron menos células cancerosas en sus cuerpos tras el primer mes de quimioterapia, en comparación con un grupo anterior de niños que recibieron la atención estándar para el cáncer, señaló el líder de la investigación, el Dr. Etan Orgel, oncólogo pediátrico del Instituto de Cáncer y Enfermedades de la Sangre del Hospital Pediátrico de Los Ángeles.

"Encontramos que tan solo estos cambios moderados en la dieta y aumentar el ejercicio un poco pudieron hacer que la quimioterapia fuera más efectiva y reducir las probabilidades de que quedara leucemia tras el primer mes en un 70 por ciento, lo que es un cambio inmenso", aseguró Orgel. "Como se puede imaginar, el cáncer que queda atrás es el más difícil de curar".

En el caso de Angie, reducir las calorías implicó comerse las verduras de cualquier forma necesaria.

"Mi mamá quería que comiera de forma más saludable, así que me hacía jugos con col rizada y apio y remolacha", recordó Angie. "Hacía muchas cosas distintas que yo no comía antes. Jugo de remolacha... nunca habría bebido eso".

Parece ilógico, dado que a la mayoría de las personas les enseñan desde la niñez que hay que comer más si se tiene un resfriado y menos si se tiene una fiebre, pero Orgel y sus colaboradores anticipaban que reducir las calorías haría que las células cancerosas fueran más vulnerables al tratamiento.

"Ya hace décadas que sabemos que los cánceres necesitan mucho apoyo del cuerpo para crecer. Necesitan nutrición", apuntó Orgel. "Muchos trabajos han intentado averiguar cómo podemos aprovechar esto para hacer que nuestra quimioterapia funcione mejor o afectar al cáncer de alguna forma".

El equipo de investigación reclutó a un pequeño grupo de pacientes que tenían entre 10 y 21 años, y les pidió que realizaran cambios en el estilo de vida durante el primer mes de la quimioterapia, que resultarían en un déficit de calorías de alrededor de un 20 por ciento.

Todos los niños sufrían de leucemia linfoblástica aguda de las células B, un cáncer que afecta a los glóbulos blancos en la médula ósea. Recibieron la quimioterapia en el Hospital Pediátrico de Los Ángeles y en el Centro Médico Nacional City of Hope en Duarte, California.

Con un plan de alimentación más saludable quedaron menos células cancerosas

"Elegimos este cáncer en específico porque es el cáncer más común en los niños", explicó Orgel. "Afecta al mayor número de niños en todo el país".

Los padres y los niños se reunieron con un dietista para ayudar a crear un plan de alimentación que redujera las calorías, redujera la ingesta de grasa y azúcar, y aumentara la proteína, explicó Orgel.

También se reunieron con un fisioterapeuta para diseñar un régimen de ejercicio que quemara un 10 por ciento más de calorías que su nivel actual de actividad.

Para Angie, esto significó unas largas caminatas con sus padres, además de algunos programas de ejercicio guiado por video en la sala de su casa.

Al final del ensayo, 4 de cada 5 niños habían cumplido las metas de la dieta, pero apenas 1 de cada 3 cumplió con el programa de ejercicio, reportaron los investigadores.

Los niños no experimentaron ninguna pérdida significativa de tejido graso en el cuerpo.

Pero su quimioterapia pareció haber sido más efectiva. Les quedaron unas cantidades mucho más bajas de células cancerosas en el cuerpo tras el tratamiento, lo que es un factor de predicción potente de una recaída futura.

Angie finalizó su tratamiento en junio de 2020, poco más de dos años tras su diagnóstico inicial. Dijo que ahora está libre de cáncer, y que su atención se ha reducido a revisiones mensuales.

Angie está en el primer año de la escuela secundaria, y está feliz de haber vuelto a jugar básquetbol, y planifica estudiar para hacerse enfermera.

"Pensé que era una buena idea", dijo Angie respecto al estudio. "No sabía qué esperar. Pensé que sería algo del todo distinto. No eliminé nada, simplemente, la comida que comía era distinta".

Una buena nutrición potencia a la quimioterapia

Este nuevo método para la quimioterapia ofrece una alternativa valiosa al método usual de añadir más fármacos a unas dosis más altas, aseguró Lauren Teras, directora de investigación en cáncer hematológico del Programa de Investigación en Epidemiología de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

"En lugar de aumentar la dosis de esos compuestos tóxicos que sabemos que son horribles para el cuerpo de todas las formas excepto que son muy efectivos para acabar con las células del cáncer, hagamos algo que sabemos que es bueno para el cuerpo y veamos si podemos ayudar a que sea más efectivo", planteó Teras.

A Teras le gustó que la dieta y los planes de ejercicio se individualizaran para cada niño, y los resultados la animaron, pero añadió que se necesita más estudio con un grupo de mayor tamaño.

"Los resultados fueron muy promisorios", dijo. "Lo pondría en la categoría de 'optimismo cauto'".

En un momento posterior de este año, se iniciará un ensayo de mayor tamaño en que participarán niños con leucemia en más de 20 hospitales de todo Estados Unidos, señaló Orgel.

"El primer ensayo superó todas nuestras expectativas, así que estamos muy emocionados de lanzar este próximo ensayo más adelante este año", aseguró Orgel.

La esperanza es que este método también pueda ayudar a mejorar la efectividad de la quimioterapia en los adultos, y que es tan sencillo que cualquier hospital puede adoptarlo, aseguró Orgel.

"Esto es algo que las personas de cualquier parte pueden hacer sin muchos recursos", añadió Orgel. "No hay que ir a un centro oncológico importante para adoptar un plan de nutrición".

El nuevo estudio aparece en la edición del 1 de abril de la revista Blood Advances.

Más información

El Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. tiene más información sobre la nutrición en la atención del cáncer.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Etan Orgel, MD, pediatric oncologist, Cancer and Blood Disease Institute, Children's Hospital Los Angeles; Lauren Teras, PhD, director, hematologic cancer research, American Cancer Society's Epidemiology Research Program; Angie Gaytan, Los Angeles; Blood Advances, April 1, 2021

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