¿Es seguro someterse a cirugía poco después de un diagnóstico de COVID?

MIÉRCOLES, 10 de marzo de 2021 (HealthDay News) -- Si le han programado una cirugía, y acaba de enterarse de que está infectado de COVID-19, una nueva investigación sugiere que debería posponer la operación durante al menos siete semanas.

¿Por qué? Porque no hacerlo podría aumentar su riesgo de muerte postoperatoria, advierten unos científicos británicos.

¿Es seguro someterse a cirugía poco después de un diagnóstico de COVID?

"Encontramos que los pacientes que se operan [en] las semanas de 0 a 6 tras un diagnóstico de una infección con el SARS-CoV-2 tienen un mayor riesgo de muerte postoperatoria, al igual que los pacientes con síntomas actuales en el momento de la cirugía", señaló el autor del estudio, el Dr. Dmitri Nepogodiev, de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido.

"Recomendamos que siempre que sea posible la cirugía se debe retrasar durante al menos siete semanas tras un resultado positivo en una prueba del SARS-CoV-2, o hasta que los síntomas se resuelvan si el paciente tiene síntomas actuales durante siete semanas o más tras el diagnóstico", añadió Nepogodiev.

Para llegar a esta conclusión, el equipo analizó los datos de más de 140,000 pacientes que se sometieron a cirugías en más de 1,600 hospitales de 116 países en octubre de 2020. Los pacientes que se infectaron con el SARS-CoV-2 (el virus que provoca a la COVID-19) tras la cirugía se excluyeron del estudio.

Las tasas de mortalidad en los 30 días tras la cirugía fueron de un 1.5 por ciento entre los que no tenían una infección con el coronavirus, de un 4 por ciento entre los pacientes que se sometieron a una cirugía en un plazo de cuatro semanas tras el diagnóstico de una infección con el SARS-CoV-2, de un 3.6 por ciento entre los que se sometieron a una cirugía entre cinco y seis semanas tras el diagnóstico de una infección, y de un 1.5 por ciento entre los que se sometieron a una cirugía entre siete y ocho semanas tras el diagnóstico de la infección.

Los resultados fueron consistentes entre todos los grupos de pacientes, los niveles de aptitud física de los pacientes, los procedimientos electivos y de emergencia, y la cirugía menor y la mayor.

Tras un retraso de siete o más semanas, los pacientes quirúrgicos con síntomas actuales de COVID-19 tuvieron una tasa más alta de mortalidad (de un 6 por ciento) que aquellos cuyos síntomas se habían resuelto (de un 2.4 por ciento) o los que habían sido asintomáticos (de un 1.3 por ciento).

El estudio aparece en la edición del 9 de marzo de la revista Anaesthesia.

"Las decisiones sobre el retraso de la cirugía se deberían personalizar para cada paciente, dado que las posibles ventajas de retrasar la cirugía durante al menos siete semanas tras un diagnóstico del SARS-CoV-2 se deben sopesar contra los riesgos potenciales del retraso. Respecto a algunas cirugías urgentes, por ejemplo para tumores avanzados, los cirujanos y los pacientes quizá decidan que los riesgos del retraso no se justifican", señaló en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio, Aneel Bhangu, de la Universidad de Birmingham.

El Dr. Mike Nathanson, presidente de la Asociación de Anestesistas (Association of Anaesthetists), dijo que "este artículo ofrece una información importante para los pacientes y sus cuidadores, y los ayudará a determinar el momento adecuado para la cirugía tras una infección con la COVID-19. De los millones de pacientes que esperan una cirugía actualmente, muchos habrán tenido COVID-19, y querrán que les informen de los riesgos".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: Anaesthesia, news release, March 9, 2021

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