La infección COVID-19 podría ser peor entre las personas que fuman o vapean

La infección COVID-19 podría ser peor entre las personas que fuman o vapean
Fumar o vapear haría que los pulmones sean más vulnerables a las infecciones graves. | Foto: ISTOCK

Muchos avisos se han enfocado en el riesgo al que se enfrentan las personas mayores, las que tienen afecciones crónicas, como la diabetes, y aquellas con sistemas inmunitarios debilitados, por ejemplo, los pacientes con cáncer. Pero ahora, los médicos advierten que los usuarios de cigarrillos electrónicos y de tabaco están en un mayor peligro por el nuevo coronavirus (COVID-19) que la persona sana promedio.

Si vapea, "hará que sus pulmones sean más vulnerables a las infecciones graves", señaló el doctor Panagis Galiatsatos, vocero de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association) y director de la clínica de tratamiento del tabaquismo del Hospital Johns Hopkins, en Baltimore. El experto explicó que el vapeo introduce sustancias tóxicas que pueden dañar a las células inmunitarias y cambiar el metabolismo.

Los datos del brote de coronavirus en China mostraron que los fumadores y los residentes de ciudades con altos niveles de contaminación atmosférica infectados tenían síntomas más graves. Galiatsatos predijo que el uso de los cigarrillos electrónicos tendrá el mismo efecto.

Un estudio con 78 pacientes que tenían neumonía COVID-19 en Wuhan, China, publicado en una edición reciente de la revista Chinese Medical Journal, incluyó los antecedentes de tabaquismo como un factor que contribuye a unos peores resultados en los pacientes.

Stanton Glantz, director del Centro de Investigación y Educación de Control del Tabaco de la Universidad de California, en San Francisco (UCSF), citó ese estudio en un comentario reciente en línea de la UCSF.

"Las probabilidades de progresión de la enfermedad (incluyendo la muerte) fueron 14 veces más altas entre las personas con antecedentes de tabaquismo". También hizo un llamado al público para que deje de fumar y vapear, y que evite el humo de segunda mano.

Como el vapeo es un fenómeno reciente, se sabe menos sobre sus efectos nocivos a largo plazo respecto a los de fumar tabaco, que se han estudiado durante décadas.
Pero los cigarrillos electrónicos están siendo escudriñados de forma creciente desde el año pasado, cuando se reportaron más de 2 000 casos de daño pulmonar grave y muertes entre los vapeadores.

La mayoría de esos casos se asociaron con productos que contenían un aditivo llamado acetato de vitamina E, y tetrahidrocannabinol (THC), el ingrediente psicoactivo de la marihuana, según informaron los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Consecuencias de fumar

A medida que los casos de COVID-19 continúan propagándose, pronto se conocerán las consecuencias para los fumadores y vapeadores.

Sin embargo, ya existe evidencia que apunta a unos peores resultados. La doctora Sucharita Kher, directora de la clínica pulmonar ambulatoria del Centro Médico Tufts, en Boston, aseguró que los estudios con animales han mostrado que el vapor de los cigarrillos electrónicos "afecta de manera adversa a la capacidad de las células pulmonares de combatir a un virus".

Agregó que los fumadores también tienen una tasa más alta de hospitalización por la influenza, otra infección respiratoria viral.

La especialista aseguró que, aunque los datos chinos no prueban que fumar provocara unos peores resultados en los pacientes con neumonía del COVID-19, sí muestran un vínculo. "Debemos interpretarlo con precaución", explicó.

Vapear sustancias que contengan THC o nicotina "sin duda tiene consecuencias de salud a corto plazo", afirmó la doctora Alexa Mieses, médica de familia de Durham, Carolina del Norte, que prevé que los estudios al final mostrarán vínculos similares a largo plazo.

"Los investigadores saben que fumar tabaco tiene consecuencias a largo plazo, incluyendo a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el enfisema o el cáncer", dijo, pero todavía no se han realizado estudios a largo plazo sobre el vapeo. "Mi intuición... o, debería decir, mi educación médica, me conduce a creer que los años de uso de los cigarrillos electrónicos al final se vincularán con estos resultados o unos similares", lamentó Mieses.

Y agregó: "Antes que nada, vapear y fumar no solo afectan al sistema respiratorio, sino que también plantean una amenaza para la salud general. Mieses y Kher recomendaron que las personas que deseen dejar de vapear se comuniquen con su médico de familia para buscar ayuda.

Kher anotó que se no se ha mostrado que el vapeo sea una ayuda efectiva para dejar de fumar, y que los usuarios de cigarrillos electrónicos son más propensos a convertirse en fumadores de tabaco. También dijo que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. aprobó siete fármacos para ayudar a las personas a dejar de fumar, pero que no hay un medicamento aprobado para los que deseen dejar los cigarrillos electrónicos. "Recomiendo firmemente que hablen con el médico e intenten dejar el vapeo, o de reducirlo", concluyó.

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