Es menos probable que los afroamericanos reciban unos tratamientos cardiacos que salvan vidas

MIÉRCOLES, 19 de octubre de 2022 (HealthDay News) -- Es frecuente que una persona que tiene una insuficiencia cardiaca avanzada necesite un trasplante de corazón o una bomba cardiaca mecánica para sobrevivir.

Pero los pacientes blancos tienen el doble de probabilidades que los pacientes negros de recibir esta atención, que tiene una importancia crítica, y los sesgos raciales podrían ser el motivo.

Es menos probable que los afroamericanos reciban unos tratamientos cardiacos que salvan vidas

Los hallazgos provienen de un estudio observacional de dos años patrocinado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU.

"Simplemente hay demasiadas discapacidades y vidas perdidas", lamentó la autora del estudio, Wendy Taddei-Peters, directora de proyectos de ensayos clínicos de la División de Ciencias Cardiovasculares del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI).

"Un paso inmediato sería requerir un entrenamiento sobre el sesgo implícito, en particular para los miembros de los equipos de trasplante y de bombas cardiacas mecánicas", planteó Taddei-Peters en un comunicado de prensa de los NIH.

En esta parte del estudio, los investigadores realizaron un análisis adicional de las disparidades en la atención de la insuficiencia cardiaca.

Para hacerlo, dieron seguimiento a los casos de 377 pacientes que recibieron tratamiento en uno de 21 centros en Estados Unidos.

Encontraron que 62 de 277 adultos blancos, o un 22 por ciento, recibieron un trasplante de corazón o un dispositivo de asistencia ventricular (DAV).

Pero apenas 11 de 100 adultos negros, equivalente a un 11 por ciento, recibieron las mismas terapias para alargar y mejorar su calidad de vida con la insuficiencia cardiaca en etapa final.

"La totalidad de las evidencias sugiere que, como proveedores de insuficiencia cardiaca, estamos perpetuando las desigualdades actuales", lamentó el primer autor del estudio, el Dr. Thomas Cascino, profesor clínico de la División de Enfermedad Cardiovascular de la Universidad de Michigan.

"Pero reconocer las disparidades no es suficiente", advirtió en el comunicado. "Como médicos y proveedores de atención de la salud, debemos encontrar formas de crear un cambio equitativo".

Tras controlar factores múltiples, que abarcaban desde la gravedad de la enfermedad hasta varios determinantes sociales de la salud, los investigadores no encontraron asociaciones entre la raza del paciente y las tasas de mortalidad. Alrededor de un 18 por ciento de los adultos negros y un 13 por ciento de los adultos blancos fallecieron durante el estudio.

Aunque las preferencias de tratamiento eran similares entre ambos grupos, los pacientes negros presentaban una reducción de un 55 por ciento en la tasa de recepción de terapia DAV o un trasplante de corazón.

Este es un punto clave, porque la investigación mostró que las preferencias de tratamiento del paciente no fomentaron las desigualdades.

Hubo una disparidad notable en el tratamiento que no pudo explicarse mediante ninguna otra medida, excepto un sesgo inconsciente e incluso una discriminación y un racismo explícitos entre los proveedores de atención de la salud y dentro del sistema de atención de la salud, señalaron los investigadores.

Una solución es un entrenamiento para ayudar a los profesionales de la atención de la salud a hacerse conscientes de sus sesgos.

Encontrar formas de estandarizar la terapia para la insuficiencia cardiaca avanzada también ayudaría. Esto podría comenzar mediante la determinación de dónde inician las disparidades en la atención clínica.

Para respaldar la uniformidad en las evaluaciones de los médicos, los centros médicos podrían asociarse con "expertos en disparidad", sugirieron los investigadores.

"Los expertos en disparidad pueden identificar estos sesgos y barreras en tiempo real, proveer oportunidades de aprendizaje y fomentar la igualdad", aseguró Taddei-Peters. "Esto puede ser particularmente valioso para los centros donde las características demográficas de los proveedores de atención de la salud quizá no reflejen a las de los pacientes a quienes atienden".

Alrededor de 6.2 millones de estadounidenses tienen insuficiencia cardiaca, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Esto incluye a 600,000 que sufren de insuficiencia cardiaca en etapa final. Los adultos negros tienen un riesgo más alto de la afección, y tienen el doble de probabilidades de morir de ella, según investigaciones anteriores.

Entre los síntomas de la insuficiencia cardiaca se encuentran la falta de aliento, la hinchazón en la parte inferior del cuerpo (por ejemplo en las piernas y los tobillos), y sentirse cansado. La diabetes es un factor de riesgo subyacente.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 19 de octubre de la revista Circulation: Heart Failure.

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre la insuficiencia cardiaca.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: U.S. National Institutes of Health, news release, Oct. 19, 2022

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