Es más probable que los pacientes con VIH tengan problemas cardiacos, pero menos acceso a la atención

Es más probable que los pacientes con VIH tengan problemas cardiacos, pero menos acceso a la atención

LUNES, 3 de junio de 2019 (HealthDay News) -- Un doble golpe para los que viven con el VIH: una nueva declaración científica de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) señala que esos pacientes se enfrentan a unos mayores riesgos cardiacos, pero también a importantes barreras contra la atención de la salud.

Tres cuartas partes de las personas en Estados Unidos con VIH son mayores de 45 años y tienen problemas significativos de salud a unas edades más tempranas que las personas son VIH, según la declaración publicada el 3 de junio en la revista Circulation.

"Envejecer con el VIH es muy distinto respecto a los problemas del envejecimiento a los que se enfrenta la población general", escribió Jules Levin en una perspectiva del paciente publicada junto con el estudio. Levin ha vivido con el VIH durante 35 años, y es fundador y director ejecutivo del Proyecto Nacional de Defensoría del Tratamiento del VIH (National AIDS Treatment Advocacy Project).

"En promedio, las personas que viven con VIH mayores de 60 años tienen de tres a siete afecciones médicas, lo que incluye ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares (ACV), insuficiencia cardiaca, enfermedad renal, fragilidad y enfermedades óseas, y muchos toman de 12 a 15 fármacos al día", explicó Levin en un comunicado de prensa de la asociación cardiaca.

"A medida que envejecen, las personas que viven con VIH con frecuencia están solas y discapacitadas, confinadas en casa emocionalmente debido a la depresión, y socialmente aisladas. Además, con frecuencia sufren de falta de movilidad y un deterioro en la capacidad de realizar las funciones diarias normales Necesitamos con urgencia una mejor concienciación y más investigación y esfuerzos de atención enfocados en el paciente para esta población vulnerable", enfatizó Levin.

La terapia antirretroviral ha cambiado la infección con el VIH de una enfermedad letal a una afección crónica y manejable. Pero las personas con VIH tienen un mayor riesgo de ataque cardiaco, ACV, insuficiencia cardiaca y muerte cardiaca súbita que las que no tienen VIH.

Este aumento en el riesgo se debe a factores comunes, como la dieta, el estilo de vida y el uso del tabaco, así como a factores de riesgo específicos del VIH, por ejemplo la activación crónica del sistema inmunitario y la inflamación asociada con la infección con el VIH.

El uso de tabaco es común entre las personas con el VIH (un 42 por ciento son fumadores actuales), al igual que el uso empedernido del alcohol, el abuso de las drogas, los trastornos del estado de ánimo y de ansiedad, unos niveles bajos de actividad física y una mala aptitud cardiopulmonar; todo esto puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, según la declaración.

Según el Dr. Matthew Feinstein, presidente del grupo que redactó la declaración, "existen lagunas considerables en nuestro conocimiento sobre las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos asociadas con el VIH, en parte porque la transición del VIH de una enfermedad letal a una afección crónica es relativamente reciente, de forma que los datos a largo plazo sobre los riesgos de enfermedad cardiaca son limitados. Feinstein es profesor asociado de medicina y medicina preventiva en la Universidad del Noroeste, en Chicago.

La declaración también anotó que muchas personas con VIH tienen dificultades para acceder a la atención de la salud debido a factores como el estigma, el nivel educativo, el lugar donde viven, la falta de conocimiento sobre la atención de la salud, el deterioro mental, el uso de drogas inyectadas, los problemas de movilidad, la fragilidad, la depresión y el aislamiento social.

Las disparidades de edad, raciales/étnicas y de sexo también afectan a las personas con VIH.

Un estilo de vida saludable que incluya no fumar, la actividad física regular, consumir poco o nada de alcohol, y una dieta nutritiva también puede ayudar a reducir el riesgo de problemas cardiacos en las personas con VIH, añadió Feinstein.

Otras medidas pueden incluir estatinas para reducir el colesterol y medicamentos que reducen el riesgo de coágulos sanguíneos, pero se necesita más información para confirmar los beneficios de esos tratamientos.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre la vida con el VIH.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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