En niñas de incluso 7 años, el peso podría predecir las probabilidades de un trastorno de la alimentación

MARTES, 11 de mayo de 2021 (HealthDay News) -- ¿Podría haber una forma de saber, años por adelantado, cuáles chicas son más propensas a desarrollar trastornos de la alimentación?

Una nueva investigación de Dinamarca sugiere que el índice de masa corporal (IMC) infantil podría ofrecer importantes pistas. El IMC es un estimado de la grasa corporal basado en la estatura y el peso.

En niñas de incluso 7 años, el peso podría predecir las probabilidades de un trastorno de la alimentación

La nueva investigación vinculó un IMC más bajo, incluso ya a los 7 años, con un riesgo más alto de anorexia, un trastorno de la alimentación en que las personas restringen intensamente el consumo de calorías.

También encontró una asociación entre un IMC más alto y tener sobrepeso con un mayor riesgo de bulimia, un trastorno de atracones de comida en que unos episodios de consumo extremo son seguidos por vómitos forzados o ayuno.

"Hay muchos factores que pueden influir en el desarrollo de los trastornos de la alimentación", señaló la autora principal, la Dra. Britt Wang Jensen, del Hospital de Bispebjerg y Frederiksberg, en Copenhague. "Encontramos que el IMC es un indicador del riesgo de anorexia y bulimia, pero es poco probable que las provoque".

El estudio examinó los expedientes de más de 66,500 niñas, nacidas entre 1960 y 1996, cuya estatura y peso se midieron durante los exámenes físicos escolares anuales de los 7 a los 13 años. Esta información se emparejó con los diagnósticos de anorexia y bulimia de los registros nacionales de pacientes de Dinamarca.

Los investigadores dieron seguimiento a las chicas desde los 10 hasta los 50 años.

En ese tiempo, 514 mujeres fueron diagnosticadas con anorexia, a una edad promedio de 20 años. Por otro lado, 315 fueron diagnosticadas con bulimia, a una edad promedio de 23 años.

Los autores del estudio dijeron que sus análisis revelaron que a medida que el lMC aumentaba, el riesgo de anorexia se reducía.

Por ejemplo, en dos chicas de 7 años con una diferencia en el IMC equivalente a apenas poco más de 5 libras (2.3 kilos), la chica con el IMC más alto tenía un riesgo un 14 por ciento más bajo de desarrollar anorexia. Esto cambió a un 28 por ciento a los 13 años.

Pero, en esa misma diferencia del IMC, la chica con más peso tenía un riesgo un 50 por ciento más alto de bulimia más adelante en la vida que la chica más delgada. A los 13 años, el riesgo era un 33 por ciento más alto.

En otras palabras, la chica que pesa 5 libras más tiene un riesgo más bajo de anorexia y un riesgo más alto de bulimia, explicó Jensen.

En comparación con las niñas de 7 años cuyo peso estaba en el rango normal, las que tenían sobrepeso presentaban el doble de riesgo de desarrollar bulimia en un momento posterior de su vida. El riesgo continuó, pero con una tasa más baja a los 13 años, mostraron los hallazgos.

"Nuestro estudio muestra que el IMC podría ser un indicador temprano del riesgo de desarrollar trastornos de la alimentación en un momento posterior de la vida, y podría por tanto contribuir a herramientas que permitan una identificación más temprana de las chicas que están en riesgo", planteó Jensen.

Se necesitan más estudios para determinar los motivos.

El informe se presentó en una reunión en línea del Congreso Europeo sobre la Obesidad (European Congress on Obesity), celebrado del 10 al 13 de mayo. Los hallazgos presentados en reuniones médicas deberían considerarse preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Los investigadores anotaron que los diagnósticos encontrados en el estudio podrían ser los casos más graves, porque se basaron en las admisiones y los contactos en los hospitales.

La Dra. Ellen Rome, directora del Centro de Medicina de la Adolescencia del Hospital Pediátrico de la Clínica Cleveland, en Ohio, revisó los hallazgos.

Rome anotó que la pandemia del coronavirus ha afectado a los trastornos de la alimentación tanto de formas predecibles como atípicas.

De forma predecible, los pediatras están atendiendo a más niños con un aumento excesivo de peso que tienen un trastorno por atracón. También están atendiendo a más adolescentes con un peso normal, sobrepeso u obesidad que tienen una anorexia atípica, señaló. Las complicaciones médicas pueden ser igual de letales.

Rome apuntó que las personas animan a un niño con sobrepeso a que pierde peso aunque lo haga de una forma igual de peligrosa que un niño con una falta de peso grave con anorexia.

"Los trastornos de las conductas de alimentación, en cuanto a la pérdida de peso cuando alguien tiene sobrepeso, siguen siendo invisibles, y no estoy segura si este estudio, con esta metodología, pudo abordar algo de esto", comentó Rome.

Advirtió que la conversación sobre el peso puede fomentar tanto problemas de la alimentación como una autoestima más baja tanto en las chicas como en los chicos.

Es importante hablar más sobre la salud y el bienestar que sobre el peso, añadió. En lugar de criticar el peso de un niño, Rome apuntó que un médico podría decir "este año vamos a dejarte que crezcas más y a enfocarnos en aprender a comer de verdad bien".

Los padres pueden adoptar el tema y explicar que una alimentación saludable varía según la edad, porque los adultos tienen unas necesidades de energía y nutrición distintas que las de los niños.

"Uno no le enseña cálculo a un niño de 5 años, sino que le enseña una matemática sencilla y la adapta a medida que crece", apuntó Rome. "De la misma forma, vamos a enseñar una alimentación saludable en distintas formas a lo largo del espectro del desarrollo".

Más información

Para comunicarse con la Asociación Nacional de Trastornos de la Alimentación (National Eating Disorders Association), envíe el mensaje de texto "NEDA" al 741741. Visite el sitio web de la NEDA para aprender más sobre los trastornos de la alimentación.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Britt Wang Jensen, PhD, researcher, Center for Clinical Research and Disease Prevention, Bispebjerg and Frederiksberg Hospital, Copenhagen, Denmark; Ellen Rome, MD, MPH, head, adolescent medicine, Cleveland Clinic, and professor, pediatrics, Cleveland Clinic Lerner College of Medicine of Case Western Reserve University, Ohio; European Congress on Obesity, virtual meeting, May 10 to 13, 2021

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