En las personas con hepatitis, una aspirina al día podría reducir el riesgo de cáncer de hígado

En las personas con hepatitis, una aspirina al día podría reducir el riesgo de cáncer de hígado

MIÉRCOLES, 11 de marzo de 2020 (HealthDay News) -- Las personas con hepatitis B o C tienen un riesgo más alto de cáncer de hígado, pero una aspirina de dosis baja al día podría reducir ese riesgo de forma significativa, sugiere un estudio reciente.

Durante una mediana de casi ocho años de seguimiento, un 4 por ciento de los que tomaban la aspirina de dosis baja desarrollaron cáncer de hígado, frente a un 8.3 por ciento de los que no tomaban el fármaco, encontraron los investigadores.

"No está claro cómo la aspirina previene el cáncer de hígado", señaló la investigadora principal, la Dra. Tracey Simon, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

Simon advirtió que este estudio no puede probar que la aspirina prevenga el cáncer de hígado. El estudio solo observó una asociación.

Pero "la aspirina podría tener propiedades antiinflamatorias que vayan más allá de los efectos protectores cardiovasculares", sugirió.

En otros estudios, la aspirina se ha vinculado con menos grasa, inflamación y tejido cicatrizado en el hígado, añadió Simon. Todas esas son señales de una enfermedad de hepática potencial, incluyendo el cáncer. "La aspirina detiene o retrasa la progresión de la enfermedad hepática", dijo.

Aun así, Simon dijo que aunque los hallazgos son promisorios, no son definitivos, y que nadie debe comenzar a tomar aspirina con la esperanza de prevenir el cáncer de hígado.

"Lo que en realidad necesitamos es un ensayo clínico aleatorio para decirles a los pacientes que esto les ofrecería un beneficio sin provocar un daño", enfatizó.

En el estudio, Simon y sus colaboradores usaron los registros suecos para identificar a más de 50,000 personas con hepatitis B y C que no tomaban aspirina de dosis baja, y a más de 14,000 que sí la tomaban. Los que tomaban aspirina lo hacían para prevenir ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares.

Se encontró que los usuarios de aspirina tenían un riesgo más bajo de cáncer de hígado. Los investigadores también encontraron que mientras más tiempo había tomado alguien aspirina, mayor era la reducción en el riesgo de cáncer de hígado.

Además, el riesgo de morir de enfermedad hepática a lo largo de 10 años fue de un 18 por ciento entre los que no tomaban aspirina, y de un 11 por ciento entre los que sí la tomaban, encontraron los investigadores.

Y aunque la aspirina puede provocar hemorragias internas, el equipo de Simon encontró que el riesgo de sangrado fue similar entre los que usaban aspirina y los que no la usaban (de un 8 y un 7 por ciento).

Eric Jacobs es director científico sénior de investigación en epidemiología de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society). "La tasa más baja de cáncer de hígado observada en los usuarios de aspirina de dosis baja en este estudio es interesante", aseguró.

Pero las personas a quienes les recetan aspirina podrían ser distintas de las que no reciben esas recetas de formas que hagan que sea menos probable que desarrollen cáncer de hígado, planteó Jacobs, que no participó en el estudio.

Por ejemplo, las personas con una cirrosis hepática grave, que es un factor de riesgo de cáncer de hígado, quizá tengan menos probabilidades de que les receten aspirina por preocupaciones sobre las hemorragias inducidas por la aspirina, explicó.

Además, los hallazgos no aplican a las personas que no tienen hepatitis, anotó Jacobs.

"Se necesitaría un ensayo aleatorio de personas con hepatitis para determinar de manera más definitiva si la aspirina de dosis baja puede ayudar a prevenir el cáncer de hígado o la enfermedad hepática letal en este grupo", planteó Jacobs.

La aspirina puede tener tanto riesgos como beneficios, agregó.

"Las personas que se preguntan si deben comenzar a tomar aspirina deben hablar primero con un proveedor de atención de la salud, que podrá tomar en cuenta sus antecedentes médicos personales", recomendó Jacobs.

Aunque las tasas de cáncer de hígado han estado en descenso en Estados Unidos, las personas pueden reducir su riesgo, además del riesgo de otros tipos de cáncer y enfermedades graves, al no fumar y mantener un peso saludable, enfatizó.

"También se recomienda que todos los estadounidenses nacidos entre 1945 y 1965 tomen una única prueba de hepatitis C, dado que el tratamiento temprano puede ayudar a reducir el daño en el hígado", añadió Jacobs.

El informe aparece en la edición del 12 de marzo de la revista New England Journal of Medicine.

More información

La Sociedad Americana Contra El Cáncer ofrece más información sobre el cáncer de hígado.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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