En EE. UU., 4.4 millones de personas se han puesto los refuerzos actualizados contra la COVID

VIERNES, 23 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Al menos 4.4 millones de estadounidenses han recibido la vacuna de refuerzo actualizada contra la COVID-19.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. publicaron la cifra el jueves, mientras los expertos en salud pública criticaban la afirmación televisada del Presidente Joe Biden de que "la pandemia ha terminado".

En EE. UU., 4.4 millones de personas se han puesto los refuerzos actualizados contra la COVID

La Casa Blanca estima que en realidad más de 5 millones de personas han recibido el refuerzo reformulado, si se toman en cuenta los retrasos en los informes de los estados, según Associated Press.

Las autoridades de salud pública prevén que la demanda de los nuevos refuerzos se dispare en las próximas semanas.

"Hemos estado pensando y hablando sobre esto como una vacuna anual, igual que la vacuna contra la gripe", aclaró el coordinador de COVID-19 de la Casa Blanca, el Dr. Ashish Jha. "La temporada de vacunación contra la gripe se acelera a finales de septiembre y principios de octubre. Apenas estamos comenzando nuestra campaña de vacunación. A pesar del hecho de que fue un fuerte inicio, en realidad prevemos que se fortalezca más".

Aunque algunos estadounidenses se vacunaron desde que los nuevos refuerzos estuvieron disponibles, otros están esperando, porque sufrieron COVID hace poco o recibieron un refuerzo a finales de verano. Esto concuerda con las recomendaciones de salud pública.

Otros quizá estén programando las vacunas para ponérselas más cerca de las reuniones de las fiestas de fin de año y los meses de invierno.

Y otros quizá tengan la esperanza de poder elegir el refuerzo de Moderna en lugar del refuerzo de Pfizer. Ambas compañías crearon vacunas bivalentes que se dirigen tanto a la cepa original de la COVID como a las recientes variantes BA.4 y BA.5 de la ómicron.

Algunas farmacias cancelaron las citas para los refuerzos de Moderna, debido a una escasez temporal mientras los reguladores gubernamentales terminaban de inspeccionar y aprobar los lotes de la vacuna, anotó AP.

"Si comenzamos a ver un gran aumento en los casos, pienso que veremos que más personas se ponen la vacuna [nueva contra la COVID]", aseguró el Dr. David Dowdy, epidemiólogo de enfermedades infecciosas de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore.

EE. UU. pidió 171 millones de dosis de las nuevas vacunas para los estadounidenses, señaló AP. Es demasiado pronto para decir si la demanda alcanzará esta cifra.

Los refuerzos anteriores no tuvieron la aceptación que los expertos en salud pública esperaban.

El Dr. Anthony Fauci, asesor médico principal del presidente, le dijo a un panel de expertos en biodefensa que le preocupa que la mitad de los estadounidenses vacunados no se hayan puesto un refuerzo.

"Tenemos una vulnerabilidad en nuestra población que nos mantendrá en un modo de alteración potencial de nuestro orden social", advirtió. "Pienso que, como país, tenemos que hacerlo mejor".

Pero algunos estadounidenses estaban más que entusiasmados por recibir la vacuna actualizada, revelaron unas entrevistas en Associated Press.

"Quiero toda la ciencia que me puedan dar", aseguró Jeff Westling, de 30 años, un abogado de Washington, D.C. que recibió tanto el refuerzo contra la COVID como la vacuna contra la gripe el martes, uno en cada brazo. Westling practica jiujitsu, un arte marcial, y desea protegerse de las infecciones con las que podría tener un contacto cercano. "No tengo problema para confiar en las personas cuyo trabajo es estudiar las evidencias", declaró a AP.

Jeanie Murphy, una residente de Shawnee, Kansas, con 69 años, planifica ponerse el nuevo refuerzo tras someterse a una cirugía menor. La capellana de hospital jubilada afirma que sus vecinos en la aplicación Nextdoor muestran mucho interés.

"Hay bastante conversación entre las personas que están listas para hacer una cita", aseguró Murphy. "Para mí es alentador. Por cada uno que se niega, hay 10 o 12 que le dicen que está loco. Que hay que ponerse la vacuna".

Vivienne Gucwa, una fotógrafa de 44 años de la ciudad de Nueva York, ya se puso el refuerzo. Ya se había puesto las dos dosis iniciales de Moderna, pero no un refuerzo. Gucwa ha tenido COVID dos veces, una vez antes de que las vacunas estuvieran disponibles, y una vez más en mayo.

"Cuando vi que el nuevo refuerzo podía atacar a la variante ómicron, pensé que me la iba a poner", apuntó Gucwa. "No quiero afrontar a la ómicron de nuevo. Me alegró ver que los refuerzos se actualizaron".

Unos mensajes contradictorios podrían estar empeorando la confusión, informó AP.

El domingo, en el programa "60 Minutes" de CBS, Biden realizó unos comentarios sobre la pandemia que han sido muy repetidos en las redes sociales.

"Todavía tenemos un problema con la COVID. Todavía estamos trabajando mucho con la enfermedad. Pero la pandemia se acabó", declaró Biden. "Si lo nota, nadie usa máscaras. Todo el mundo parece estar en muy buena forma. Así que pienso que está cambiando".

Biden se retractó más tarde, y dijo que la pandemia "ya no está en el mismo sitio que antes".

Josh Michaud, director asociado de políticas de salud global de la Kaiser Family Foundation en Washington, D.C., le dijo a AP que los comentarios del presidente están empeorando la confusión pública. Señaló que las personas no están seguras sobre en qué momento es adecuado ponerse el refuerzo, o incluso sobre dónde averiguarlo.

"En cualquier momento en que se reciben mensajes contradictorios, esto es nocivo para el esfuerzo de salud pública", aseguró Michaud. "Recibir mensajes contradictorios de las declaraciones del presidente hace que el trabajo sea mucho más difícil".

Jason Salemi, epidemiólogo de la Universidad del Sur de Florida, teme que los comentarios de Biden quizá entorpezcan los esfuerzos de prevención.

"Estas declaraciones ya tienen un tiempo ahí, y se van a expandir como un fuego. Y dará la impresión de que ya no hay que hacer nada", lamentó Salemi.

"Si nos sentimos felices con que cada día mueran 400 o 500 personas por la COVID, esto es un problema", añadió. "Sin duda podemos hacerlo mejor, porque la mayoría de estos muertes, si no todas, son del todo prevenibles con las herramientas que tenemos".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre los refuerzos de las vacunas contra la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Associated Press

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