En EE. UU., 2.5 millones de estudiantes de secundaria han sufrido una conmoción el año anterior

En EE. UU., 2.5 millones de estudiantes de secundaria han sufrido una conmoción el año anterior

JUEVES, 21 de junio de 2018 (HealthDay News) -- Los efectos nocivos de una conmoción cerebral son bien conocidos, y una nueva investigación encuentra que esas lesiones son comunes entre los estudiantes de secundaria de EE. UU.

En una encuesta representativa de casi 15,000 estudiantes de noveno a decimosegundo cursos, poco más de un 15 por ciento (equivalente a 2.5 millones de jóvenes estadounidenses) dijeron que habían sufrido al menos una conmoción el año anterior.

La encuesta se realizó en 2017, y se hace eco de resultados de encuestas anteriores, según investigadores dirigidos por Lara DePadilla, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Además, un 6 por ciento de los encuestados "reportaron dos o más conmociones" en los 12 meses anteriores, y un 2 por ciento dijeron que habían experimentado cuatro o más de esas lesiones en la cabeza.

Y las nuevas cifras, que se basan en entrevistas anónimas con estudiantes de secundaria quizá subestimen la frecuencia de las conmociones.

"La falta de reportes de las conmociones entre los deportistas sigue siendo un problema importante", anotó el grupo de DePadilla. En otro estudio, un 40 por ciento de los estudiantes de secundaria que creían que habían sufrido una conmoción dijeron que "el entrenador no era consciente de sus síntomas", señalaron los investigadores de los CDC.

Un médico de emergencias concurrió en que demasiadas conmociones no se reportan.

"El público debe comprender que no hay que perder la conciencia para sufrir una conmoción. De hecho, los impactos en el cuerpo que transmiten fuerza a la cabeza y al cuello también pueden resultar en síntomas de conmoción", apuntó el Dr. Robert Glatter, que trabaja en la sala de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

En el estudio de los CDC, los chicos eran más propensos a las conmociones que las chicas, y las lesiones se vinculaban altamente con los deportes de equipo. De hecho, "las probabilidades de reportar una conmoción aumentaron de forma significativa según la cantidad de equipos deportivos en que jugaban los estudiantes", dijeron los investigadores.

"Simplemente se trata de un aumento en el riesgo de los choques y el contacto, junto con un riesgo añadido de caídas relacionadas con el contacto", planteó Glatter, que no participó en la nueva investigación.

Enfatizó que una conmoción puede tener efectos para toda la vida, como ejemplifican trágicamente los casos de enfermedad mental a una edad avanzada entre los jugadores jubilados de la Liga Nacional de Fútbol Americano (National Football League). Esto podría suceder en particular en las lesiones que sufren los adolescentes, advirtió Glatter.

"Como los cerebros de los jóvenes están en un proceso rápido de desarrollo, son más vulnerables a los efectos de un trauma contundente, y los síntomas neurológicos se presentan de forma retrasada cuando envejecen", explicó.

Las conmociones repetidas podrían ser particularmente dañinas, añadió Glatter.

"Es esencial que todo deportista que se sospeche que tiene una conmoción salga del entrenamiento y de la competición de inmediato y no vuelva a jugar ese día", apuntó. "Seguir jugando con una conmoción podría no solo conducir a que los síntomas empeoren, sino que también aumenta las probabilidades de una segunda conmoción (conocido como síndrome del segundo impacto [SSI]), que puede resultar letal".

El equipo de los CDC enfatizó que se debe hacer más por proteger a los cerebros de los jóvenes.

"Los entrenadores y los padres pueden animar a los deportistas jóvenes a seguir las reglas del juego de su deporte con un énfasis en la seguridad del jugador", comentaron los investigadores, y se debe educar más "para garantizar que todos los estudiantes, padres, entrenadores, maestros y proveedores de atención de la salud sepan cómo prevenir, reconocer y gestionar las conmociones".

Glatter se mostró de acuerdo.

"Para lograr avances, es necesario cambiar la cultura de los deportes de equipo para fomentar la apertura, la transparencia y la honestidad al reportar los síntomas de conmoción", añadió. "Se lo debemos a nuestros hijos".

El estudio aparece en la edición del 22 de junio de la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

Más información

Para más información sobre cómo reconocer las señales de conmoción en los menores de edad, visite la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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