El uso policial de la compresión del cuello nunca es médicamente adecuado, afirman unos neurólogos

LUNES, 4 de enero de 2021 (HealthDay News) -- A pesar de que el entrenamiento enseña a los agentes de policía a usar compresiones en el cuello, la táctica no cuenta con ninguna justificación médica, escribieron tres neurólogos en la revista JAMA Neurology.

La muerte de George Floyd, que falleció en mayo de 2020 después de que el policía que lo arrestó presionara una rodilla contra su cuello durante más de ocho minutos, provocó una conversación nacional sobre la injusticia racial.

El uso policial de la compresión del cuello nunca es médicamente adecuado, afirman unos neurólogos

Aunque la muerte de Floyd y la de Eric Garner, que falleció después de que un agente de la policía le hiciera una llave en 2014, llegaron a los titulares, muchos estadounidenses más han fallecido durante confrontaciones en que los agentes de policía utilizaron compresiones en el cuello.

En una columna de opinión publicada en línea el 28 de diciembre, los tres neurólogos describieron cómo la compresión de la arteria carótida puede resultar en un accidente cerebrovascular, convulsiones y la muerte. Y advirtieron que puede suceder incluso con apenas 13 libras (casi 6 kilos) de fuerza, más o menos el peso de un gato doméstico típico.

Los médicos, del Hospital General de Massachusetts, en Boston, encontraron que aunque algunas agencias policiales prohíben las llaves y otras compresiones de cuello, otras enseñan las técnicas con el objetivo de contener a las personas durante los encuentros.

Los autores también encontraron que algunas agencias policiales plantean que la compresión de la carótida (comprimir los dos grandes vasos sanguíneos de cada lado del cuello, lo que también se conoce como llave) es una táctica segura y no letal que hace que la persona pierda temporalmente la conciencia al reducir el flujo sanguíneo al cerebro.

Pero "como neuróloga, sé que nunca hay una situación en que parar el flujo de sangre y oxígeno al cerebro sea médicamente adecuado", advirtió la Dra. Altaf Saadi, autora sénior de la columna.

"Lo que más me alarmó fue que gran parte de la literatura que respalda a estas técnicas se oculta tras lenguaje médico, pero carece de una comprensión real de la fisiopatología del daño significativo que provocan a un individuo. Como neurólogos, nos enseñan que 'el tiempo es cerebro', porque hay una pérdida tan rápida de tejido nervioso humano cuando el flujo de sangre y oxígeno al cerebro se reduce o para", apuntó Saadi en un comunicado de prensa del hospital.

Además de trabajar en el Massachusetts General, Saadi es profesora de neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard. Los coautores de la columna fueron el Dr. Joseph Rosenthal y la Dra. Jillian Berkman.

El equipo hizo un llamado a la creación de un sistema para reportar el uso de la policía de las compresiones de cuello, que incluya la frecuencia con que utilizan la técnica y si resulta en muerte o discapacidad. La enseñanza de que las compresiones de cuello son un método seguro para controlar a las personas agitadas o agresivas es un mito peligroso, advirtieron.

"Lo mejor para el interés público es contar con estos datos", comentó Saadi, que añadió que una creciente concienciación sobre el impacto de las compresiones de cuello podría ayudar a frenar su uso.

Más información

Tras la muerte de George Floyd, NPR reportó cómo décadas de prohibiciones de que los policías usen llaves se han quedado cortas.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Massachusetts General Hospital, news release, Dec. 28, 2020

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