El trauma de una pérdida del embarazo podría provocar un TEPT

El trauma de una pérdida del embarazo podría provocar un TEPT

MIÉRCOLES, 15 de enero de 2020 (HealthDay News) -- El trastorno por estrés postraumático (TEPT) no se limita a los soldados en el campo de batalla; puede ocurrirle a cualquiera tras un evento traumático, lo que incluye a la pérdida de un embarazo.

Tras una pérdida del embarazo o un embarazo ectópico, 1 de cada 6 mujeres puede tener TEPT casi un año más tarde, informan investigadores europeos.

"La pérdida temprana del embarazo se asocia con un nivel significativo de estrés psicosocial, y en particular, un 20 por ciento tendrán un TEPT que persista durante hasta al menos nueve meses tras la pérdida, y probablemente más", señaló el investigador principal, el Dr. Tom Bourne.

El TEPT es una afección psiquiátrica que se puede desarrollar tras una experiencia impactante, peligrosa o aterradora. En muchos casos, el TEPT no responde a la consejería general y amerita un tratamiento específico, comentó Bourne, profesor del Colegio Imperial de Londres y ginecólogo consultante del Hospital de la Reina Charlotte y Chelsea, en Londres.

Su equipo estudió a más de 650 mujeres que experimentaron una pérdida del embarazo, que se definió como una pérdida del embarazo antes de las 12 semanas, o un embarazo ectópico. Esto sucede cuando el embrión comienza a crecer fuera del útero, y no puede desarrollarse.

Las que sufrían de TEPT seguían reviviendo los sentimientos que tuvieron al perder a su bebé, y sufrían un duelo invasivo o indeseado por la pérdida del embarazo. Algunas tenían pesadillas o recuerdos vívidos, y otras evitaban cualquier cosa que les recordara a su pérdida.

Para muchas mujeres, la pérdida del embarazo será el evento más traumático de sus vidas, aseguró Bourne.

"Debe haber una mayor concienciación de este tema, y se debe proveer un tratamiento adecuado. Es probable que, en un futuro cercano, se evalúe el TEPT en las mujeres en un intervalo después de una pérdida del embarazo, de forma que se pueda ofrecer el tratamiento adecuado", indicó Bourne. "Dado el número de mujeres que sufren una pérdida temprana del embarazo cada año, esto representa un problema de salud pública bastante significativo".

En este estudio, los cuestionarios preguntaron a las mujeres sobre sus emociones y conductas.

Los investigadores encontraron que en el mes posterior, un 29 por ciento cumplían los criterios del TEPT, un 24 por ciento tenían una ansiedad de moderada a grave, y un 11 por ciento sufrían de una depresión de moderada a grave.

El distrés se redujo con el tiempo, pero siguió siendo significativo. Tras nueve meses, un 18 por ciento sufrían de TEPT, un 17 por ciento tenían una ansiedad de moderada a grave, y un 6 por ciento tenían una depresión de moderada a grave.

Las respuestas se compararon con las de 171 mujeres que tuvieron embarazos normales. El nivel de distrés psicológico fue significativamente más alto entre las que habían sufrido una pérdida del embarazo, encontraron los investigadores.

Kate Rawson, actriz y dramaturga británica, escribió un programa de radio basado en sus dos pérdidas del embarazo.

"Después de mi primera pérdida, me sentía entumecida. No sabía cómo reaccionar ni a quién acercarme. No sabía si lo que sentía era luto, o ni siquiera si era una respuesta válida a perder algo tan 'pequeño'", comentó en un comunicado de prensa del Colegio Imperial de Londres.

La segunda pérdida del embarazo de Rawson fue incluso más devastadora, afirmó. Además de la culpa "sobre lo que podría haber hecho para provocarlo", dijo que también sentía una tristeza profunda por ella misma, por su esposo y por sus amigos, que tendrían que consolarla de nuevo.

"Intenté 'superarlo' como me aconsejaron. 'Intentarlo de nuevo' conllevó mucha ansiedad, que empeoró cuando quedé embarazada por tercera vez", dijo Rawson.

"Luché por mantener la perspectiva, y pasaba de querer a este bebé más que a nada a desear sangrar para que todo acabara y recuperar mi vida", recordó. Fue solo tras el nacimiento de su bebé, comentó, que se dio cuenta de la enormidad de lo que le había pasado, y la necesidad de procesarlo.

"La pérdida de un bebé es una experiencia dolorosa para la familia", aseguró la Dra. Lisa Waddell, subdirectora médica de March of Dimes.

"Sabemos que muchas mujeres sufren en silencio", dijo Waddell. "Estos hallazgos resaltan la necesidad de seguir evaluando las mejores formas de respaldar a las mujeres antes, durante y después de un embarazo", planteó. Es importante garantizar el acceso a los servicios de salud mental, los respaldos sociales y la atención clínica, añadió.

El informe aparece en la edición del 14 de enero de la revista American Journal of Obstetrics and Gynecology.

Más información

Para más información sobre el TEPT, visite el Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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