COVID: el riesgo se multiplica hasta por 7 entre vapeadores jóvenes

COVID: el riesgo se multiplica hasta por 7 entre vapeadores jóvenes

Los jóvenes que usan cigarrillos electrónicos se enfrentan a un mayor riesgo de infección con la COVID-19, según un estudio reciente.

Los adolescentes y los adultos jóvenes que vapeaban tenían cinco veces más probabilidades de ser diagnosticados con la COVID-19. Y los jóvenes que vapean y también fuman cigarrillos regulares tienen un riesgo siete veces más alto de contraer la COVID-19, encontraron los investigadores.

Los hallazgos, que se publicaron el 11 de agosto en la revista Journal of Adolescent Health, hicieron que los legisladores de Estados Unidos pidieran a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. que eliminara todos los cigarrillos electrónicos del mercado hasta que pase la crisis del coronavirus.

"Son unas cifras altísimas. De verdad quiero que las personas se den cuenta de que los cigarrillos electrónicos no son seguros. No es un agua inofensiva con sabores. Hay unos daños reales, significativos y graves asociados con estos productos", señaló la autora sénior del estudio, Bonnie Halpern-Felsher, profesora de pediatría de la Universidad de Stanford, en California.

El estudio no se diseñó para determinar si hay una relación causal directa, pero Halpern-Felsher dijo que hay varios motivos biológicos verosímiles por los cuales un vapeador o fumador podría ser más susceptible a la infección con la COVID-19.

Halpern-Felsher dijo que se sabe que los cigarrillos electrónicos pueden afectar a los pulmones y al sistema inmunitario. Además, hay una vía de la que el SARS-CoV-2, el virus que provoca a la COVID-19, depende para entrar en las células, y los cigarrillos electrónicos podrían hacer que esa vía esté más disponible.

La posibilidad más probable es que los adolescentes quizá compartan los cigarrillos electrónicos, anotó. Si un adolescente está infectado, el siguiente que use el dispositivo podría inhalar partículas hasta la profundidad de sus pulmones. El vapor exhalado también podría contener el virus, y podría potencialmente infectar a las personas que estén cerca.

Por este motivo, el presidente del Subcomité de Políticas Económicas y del Consumidor del Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes de EE. UU. pidió a la FDA que eliminara los productos de vapeo del mercado de EE. UU.

El representante Raja Krishnamoorthi (D-Ill.) pidió al comisionado de la FDA, el Dr. Stephen Hahn, que confirmara si la FDA lo haría antes del 18 de agosto.

La nueva investigación se realizó después de que un estudio chino encontrara que los fumadores de ese país tenían unas infecciones más graves y eran hospitalizados con una mayor frecuencia. Si bien los adolescentes y los adultos jóvenes parecen verse menos afectados por el nuevo coronavirus, los investigadores se preguntaban si los cigarrillos electrónicos, que son populares entre los adolescentes de EE. UU., podrían fomentar las tasas de infección con la COVID-19.

Para aprender más, los investigadores realizaron una encuesta en línea. Más de 4,300 adolescentes y adultos jóvenes de EE. UU. (de 13 a 24 años) completaron la encuesta a principios de mayo. La mitad dijeron que habían usado cigarrillos electrónicos.

Los que vapeaban y fumaban tenían hasta cinco veces más probabilidades de presentar síntomas de la COVID-19, como tos, fiebre, fatiga y problemas para respirar, que los que nunca habían fumado o vapeado. Los jóvenes que usaban tanto cigarrillos electrónicos como cigarrillos de tabaco tuvieron nueve veces más probabilidades de recibir la prueba de la COVID-19 que sus pares que no eran usuarios. Los que solo vapeaban tuvieron casi tres veces más probabilidades de recibir la prueba de la COVID-19, encontró el estudio.

"Este es otro estudio que muestra que los cigarrillos electrónicos se vinculan con otro resultado grave. No hay motivos para que los cigarrillos electrónicos estén en el mercado", enfatizó Halpern-Felsher.

Patricia Folan, directora del Centro de Control del Tabaco de Northwell Health, en Great Neck, Nueva York, dijo que los hallazgos resaltan la importancia de animar de forma contundente a los jóvenes a dejar de vapear y/o de fumar cigarrillos.

Encontrar ayuda para abandonar el hábito no siempre es fácil para los jóvenes que ya son adictos, lamentó. Pero, añadió Folan, las líneas telefónicas de asistencia y los sitios web de algunos estados, por ejemplo Truth Initiative, podrían tener programas diseñados para los jóvenes.

El Dr. Michael Grosso, director médico y presidente de pediatría del Hospital de Huntington en Huntington, Nueva York, dijo que los hallazgos son "proactivos". Sospechan que alertarán a los médicos de atención primaria de que ciertos pacientes podrían tener un riesgo elevado.

Pero también apuntó que el estudio no puede mostrar que los cigarrillos aumenten de forma directa el riesgo de COVID-19.

"Aunque es plausible que los productos de tabaco pudieran aumentar la tasa de infección, al dañar al epitelio respiratorio [el recubrimiento de los pulmones], es igual de probable que el uso de los cigarrillos electrónicos sea un marcador de [una conducta] de toma de riesgos", comentó Grosso.

Se necesita más investigación para averiguar si los cigarrillos electrónicos y los cigarrillos tradicionales provocan o no un aumento en el riesgo, dijo.

"Mientras tanto, parece que por el motivo que sea, los usuarios adolescentes y adultos jóvenes de los cigarrillos electrónicos tienen un riesgo grave de infección con la COVID-19 y de sus complicaciones", añadió Grosso.

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