El rastreo de contactos es inútil a menos que sea rápido

El rastreo de contactos es inútil a menos que sea rápido

El rastreo de contactos es el Santo Grial para contener la propagación del coronavirus, pero solo funciona si se hace con rapidez, informan unos investigadores.

El estudio de modelado mostró que incluso si todos los contactos se rastrean de forma exitosa, un retraso de tres o más días entre el inicio de los síntomas y la prueba no reduce la transmisión del virus lo suficiente como para controlar una mayor propagación.

La noticia no podría llegar en peor momento, mientras los aumentos en los casos de coronavirus están inundando a los laboratorios de todo el país y provocando retrasos en los resultados de las pruebas.

Para tener éxito, el rastreo de contactos debe mantener la tasa de transmisión del virus por debajo de 1, lo que significa que el número promedio de personas infectadas por una sola persona infectada debe ser menos de 1.

Los investigadores compararon la efectividad de las estrategias de rastreo de contacto convencionales y basadas en aplicaciones.

En el escenario ideal (sin retrasos y un rastreo de al menos un 80 por ciento de los contactos) reduciría la tasa de transmisión de 1.2 a alrededor de 0.8, y se podría prevenir un 80 por ciento de la transmisión posterior de una persona diagnosticada.

Pero para que el rastreo de contactos convencional sea efectivo, los resultados de las pruebas se tienen que entregar en un plazo de un día después de que una persona desarrolle síntomas, según el nuevo estudio, que se publicó en la edición del 16 de julio de la revista The Lancet Public Health.

En Estados Unidos, un plazo de entrega de 24 horas se ha vuelto casi imposible. Mientras los casos se disparan, los laboratorios de todo el país se están atrasando en el procesamiento y la entrega de los resultados de las pruebas, declararon a CNBC dos de las más grandes compañías de laboratorio del país. Aunque ahora hay más pruebas disponibles, no es suficiente.

"A pesar del aumento dramático [en la capacidad de pruebas], la demanda de las pruebas está aumentando incluso más rápidamente", dijo Quest Diagnostics a CNBC. "Como resultado, nuestro tiempo de entrega promedio del informe de los resultados de las pruebas es de poco más de un día para nuestros pacientes con prioridad 1 [los pacientes de hospital y los trabajadores de la atención de la salud caen en este grupo]. Pero el tiempo de entrega promedio para todas las demás poblaciones es de siete o más días".

LabCorp, otro fabricante de pruebas del coronavirus, expresó las mismas preocupaciones, y afirmó que la demanda de pruebas supera a la capacidad. La compañía dijo que está procesando más de 130,000 pruebas al día, y planifica haber aumentado esto a 150,000 al día a finales de mes, reportó CNBC.

"Hasta hace poco, hemos podido entregar los resultados de las pruebas a los pacientes en un promedio de entre uno y dos días a partir de la fecha de recogida del espécimen", dijo en una declaración una vocera de LabCorp. "Pero con los aumentos significativos en la demanda de pruebas y las limitaciones en la disponibilidad de suministros y equipo, el tiempo promedio para entregar los resultados podría ser ahora de cuatro a seis días tras la recogida del espécimen".

Una médica de la sala de emergencias anotó que si los resultados de las pruebas siguen retrasándose, las cosas se ven mal.

"Este artículo apunta que si bien el distanciamiento social y el uso de las máscaras son efectivos para reducir la propagación del nuevo coronavirus, el rastreo de contactos será necesario para reducirlo más", planteó la Dra. Teresa Murray Amato, presidenta de medicina de emergencias de Long Island Jewish Forest Hills, en Queens, Nueva York. "Pero, a menos que el tiempo entre la realización de la prueba y la entrega de los resultados se complete en menos de 24 horas, el rastreo de contactos podría ser en vano".

Algo que podría ayudar a acelerar las cosas son las aplicaciones para los teléfonos celulares. Pueden acelerar el rastreo de contacto y mantener la tasa de transmisión por debajo de 1, aunque apenas un 20 por ciento de la población las use, según el nuevo estudio.

Un mejor acceso a las pruebas, junto con aplicaciones que minimicen los retrasos en el rastreo, será esencial para el éxito del rastreo de contactos, concluyeron los investigadores.

"Este estudio refuerza los hallazgos de otros estudios de modelado, y muestra que el rastreo de contactos puede ser una intervención muy efectiva para prevenir la propagación del virus SARS-CoV-2, pero solo si la proporción de contactos que se rastrea es alta y el proceso es rápido", comentó la coautora del estudio, Mirjam Kretzschmar, de la Universidad de Utrecht, en los Países Bajos.

"Nuestro estudio se fundamenta en esto para mostrar, de forma detallada, el rol que cada paso del proceso tiene para que este método sea exitoso", señaló en un comunicado de prensa de la revista. "Esto ayudará a los legisladores a comprender dónde es mejor priorizar los recursos para maximizar las probabilidades de éxito".

"Por ejemplo, encontramos que las aplicaciones de los celulares pueden acelerar el proceso de rastrear a las personas que están potencialmente infectadas, pero si las pruebas se retrasan durante tres o más días, incluso estas tecnologías no pueden frenar la transmisión del virus", anotó Kretzschmar.

Se necesita más investigación para evaluar qué tan efectivas son las aplicaciones, y la mejor forma de incorporarlas en el rastreo de contactos, según un editorial publicado junto con el estudio.

"Mientras el rastreo de contactos siga siendo un componente esencial de la repuesta a la COVID-19, las aplicaciones para celulares son promisorias, sobre todo cuando se toma en cuenta la velocidad y la escala que se requieren para que el rastreo sea efectivo", escribieron la Dra. Louise Ivers, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, y Daniel Weitzner, del Instituto de Tecnología de Massachussets.

"Sin embargo, comprender el impacto potencial de las aplicaciones como parte de un método integral requiere una mayor evaluación de su uso en la vida real, y la implicación multidisciplinaria de tecnólogos, epidemiólogos, expertos en salud pública y el público", añadieron.

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