El pronóstico del cáncer de mama podría ser peor si el diagnóstico llega tras una mamografía 'negativa'

El pronóstico del cáncer de mama podría ser peor si el diagnóstico llega tras una mamografía 'negativa'

JUEVES, 3 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- Más o menos el 15 por ciento de los cánceres de mama se diagnostican en el intervalo entre las mamografías regulares programadas, cuando la última mamografía no mostró señales de un cáncer.

Ahora, una nueva investigación sugiere que esos "cánceres de intervalo" podrían tener un peor pronóstico, sobre todo para las mujeres más jóvenes.

La moraleja es "que debemos identificar a las pacientes en riesgo de un cáncer de intervalo y quizá evaluarlas con una mayor frecuencia", planteó la Dra. Alice Police, directora asistente de cirugía del seno en el Instituto Oncológico de Northwell Health en Sleepy Hollow, Nueva York.

Police no participó en el nuevo estudio, que fue dirigido por Anne Marie McCarthy, investigadora del cáncer de mama en el Hospital General Oncológico de Massachusetts, en Boston.

En el estudio, el grupo de McCarthy siguió los casos de cáncer de mama en más de 300,000 mujeres de EE. UU. de a partir de 40 años de edad, observando específicamente los casos en que se diagnosticó un tumor de seno en el plazo de un año tras una mamografía.

McCarthy dijo que "la tasa de diagnósticos de cáncer en un plazo de un año tras una mamografía negativa fue baja (de 5.9 por cada 10,000 pruebas), pero era más probable que esos cánceres tuvieran un mal pronóstico que los cánceres diagnosticados tras una mamografía positiva".

Se consideró que más o menos un 44 por ciento de las mujeres con "cánceres de intervalo" tenían un peor pronóstico, frente a alrededor de un 27 por ciento de las mujeres cuyo cáncer se había detectado en su última mamografía programada de forma regular.

Un "mal pronóstico" se definió como un cáncer que ya se había propagado a los ganglios linfáticos o a otros lugares del cuerpo, o como ciertos subtipos de cáncer que ya habían superado un tamaño en concreto.

¿Quién tenía el mayor riesgo de un cáncer de intervalo con un mal pronóstico? Las mujeres más jóvenes (las que tenían de 40 a 49 años) parecieron tener el riesgo más alto. Esto podría deberse a que "quizá haya más probabilidades de que los cánceres que se desarrollan entre los exámenes de detección sean cánceres de crecimiento rápido con un mal pronóstico, y que ocurren [con una mayor frecuencia] entre las mujeres más jóvenes", explicaron los investigadores.

La densidad del tejido del seno también pareció ser importante. El estudio encontró que las mujeres con unos senos más densos tenían un riesgo más alto de sufrir un cáncer de intervalo.

Pero tener unos senos con un tejido más denso "no predijo si el cáncer tendría un mal pronóstico", anotó McCarthy.

Aun así, su equipo concluyó que "tomar en cuenta tanto la densidad de los senos como la edad" podría ser clave para detectar a las mujeres con un riesgo más alto de un cáncer de mama agresivo.

Police se mostró de acuerdo, y dijo que "se necesita más investigación para desarrollar nuevos parámetros de detección con el fin de identificar mejor a este subconjunto de pacientes y ayudar en la detección temprana".

La Dra. Stephanie Bernik es jefa de oncología quirúrgica del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. Dijo que los resultados del estudio no fueron sorprendentes, y considera que quizá se ameriten pruebas adicionales en ciertas mujeres.

"Añadir sonogramas a las mujeres con un tejido de seno denso es una forma de intentar capturar algunos de los cánceres que no detectan las mamografías cuando son más pequeños y aun no se han propagado a los ganglios linfáticos debajo del brazo", planteó Bernik. "Las mujeres deben hablar con sus médicos para ver si unas pruebas adicionales más allá de las mamografías estándar serían beneficiosas".

Las directrices sobre las pruebas de detección del cáncer de mama son mixtas. El influyente Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. recomienda ahora una evaluación cada dos años a partir de los 50 años y hasta los 74, mientras que la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society, ACS) defiende las mamografías anuales entre los 45 y los 54, y cambiar a una cada dos años (si la paciente lo elige) a partir de los 55.

Según la ACS, las mujeres de 40 a 44 años "deben tener la opción de iniciar las evaluaciones anuales para el cáncer de mama con mamografías", si así lo desean.

El nuevo estudio se publicó el 3 de mayo en la revista JAMA Oncology.

Más información

Para más información sobre las pruebas de detección del cáncer de mama, visite la Sociedad Americana Contra El Cáncer.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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