El poder de los refuerzos contra la COVID mengua, pero siguen brindando cierta protección

VIERNES, 11 de febrero de 2022 (HealthDay News) -- El poder de las dosis de refuerzo de las vacunas contra la COVID disminuye en cierto grado a lo largo de cuatro meses, pero continúan proveyendo unos niveles altos de protección contra la enfermedad grave, encontró un nuevo estudio del gobierno.

La efectividad de los refuerzos contra la hospitalización durante el aumento de la ómicron fue de un 91 por ciento durante los dos primeros meses tras la tercera dosis, informaron investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

El poder de los refuerzos contra la COVID mengua, pero siguen brindando cierta protección

Además, la protección contra unos síntomas de la suficiente gravedad como para requerir la hospitalización siguió siendo alta, de un 78 por ciento, cuatro o más meses tras la dosis de refuerzo, descubrieron.

En este estudio, los CDC examinaron los datos de 93,000 hospitalizaciones y 241,000 visitas al departamento de emergencias y a la atención de urgencia en 10 estados durante las olas de delta y de ómicron. En el estudio, alrededor de un 10 por ciento de las personas habían recibido la dosis de refuerzo, y más de un 50 por ciento de las personas hospitalizadas tenían más de 65 años.

A los expertos no les sorprendieron los hallazgos, dado que lo mismo ocurrió con las dos primeras dosis, y enfatizaron que las personas no deben entrar en pánico.

Aunque los datos sugieren que quizá se necesiten refuerzos adicionales, los hallazgos subrayan el valor añadió de una dosis de refuerzo.

"Cada vez que ponemos una dosis de refuerzo de estas vacunas, nuestras respuestas inmunitarias podrían ampliarse, no estrecharse, en la protección contra el rango de las variantes que nos encontramos", declaró al Washington Post el Dr. Albert Ko, médico de enfermedades infecciosas y epidemiólogo de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale. La protección contra las distintas variantes a dos años del inicio de la pandemia es "bastante sorprendente, ya sea que se esté recibiendo la serie primaria o el refuerzo".

Incluso tras cuatro meses, la efectividad del 78 por ciento en la prevención de las hospitalizaciones es "… un argumento más de que ponerse el refuerzo ahora lo preparará mejor cuando tenga que ponerse otros refuerzos ante nuevas variantes", añadió Ko.

Aunque la protección de un refuerzo declina más con el tiempo en la prevención de las visitas a la atención de urgencia o a los departamentos de emergencias, la Dra. Jeanne Marrazzo, médica de enfermedades infecciosas de la Universidad de Alabama, en Birmingham, también apuntó a la robusta protección contra la hospitalización, incluso tras cuatro meses.

El estudio no provee el nivel de detalle para saber si las personas que iban a las clínicas de atención de urgencia solo "moqueaban un poco", declaró al Post. "No es lo mismo que ir a la UCI y necesitar intubación".

"De verdad pienso que fuimos poco realistas al transmitir la idea de que la eficacia de la vacuna se debería caracterizar sobre todo como la protección contra la infección", comentó Marrazzo. "A medida que las variantes evolucionan y su capacidad de infectarnos mejora, deberemos enfocarnos en mitigar las consecuencias".

Un segundo estudio que se publicó en la edición del 11 de febrero de la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report, encontró que los refuerzos son seguros en general, y tienden a producir menos efectos secundarios si se recibe una tercera dosis de la misma vacuna de ARNm que en la serie inicial.

En ese informe, los CDC revisaron datos de dos de sus sistemas de monitorización de la seguridad de la vacuna, v-safe y el Sistema de Reportes de Eventos Adversos de las Vacunas (VAERS).

Los investigadores encontraron que las personas de a partir de 18 años que recibieron la misma marca de vacuna de ARNm en todas sus vacunaciones en realidad experimentaron menos reacciones adversas tras la dosis de refuerzo que tras la segunda dosis.

Alrededor de un 92 por ciento de los informes al VAERS no se consideraron graves, y el dolor de cabeza, la fiebre y el dolor muscular fueron las reacciones que se reportaron de forma más frecuente. Los datos de v-safe encontraron que raras veces se necesitó atención médica tras los refuerzos.

Alrededor de 91 millones de estadounidenses han recibido refuerzos. Casi 9 millones habían recibido sus dosis de refuerzo hacía al menos cuatro meses, según los datos de los CDC.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las refuerzos para la COVID.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: U.S. Centers for Disease Control and Prevention, news release, Feb. 11, 2022; Washington Post

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