El nuevo coronavirus puede infectar tus ojos, además de tus pulmones

El nuevo coronavirus puede infectar tus ojos, además de tus pulmones
| Foto: HEALTHDAY

La COVID-19 es sobre todo una infección respiratoria, pero los expertos han sospechado que el virus también puede infiltrar a los ojos. Ahora, los científicos tienen unas evidencias más directas al respecto.

Los hallazgos se basan en una paciente de China que desarrolló un ataque de glaucoma agudo poco después de recuperarse de la COVID-19. Sus médicos tuvieron que realizar una cirugía para tratar la afección, y las pruebas de su tejido ocular mostraron evidencias del SARS-CoV-2.

El caso ofrece una prueba de que "el SARS-CoV-2 también puede infectar a los tejidos oculares, además del sistema respiratorio", reportaron los médicos en la edición en línea del 8 de octubre de la revista JAMA Ophthalmology.

"Se ha sospechado que los ojos pueden ser una fuente tanto de 'entrada' como de 'salida'" del nuevo coronavirus, señaló el Dr. Aaron Glatt, vocero de la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (Infectious Diseases Society of America).

Ese es el motivo de que los trabajadores de la atención de la salud protejan sus ojos con gafas o con protectores faciales, anotó.

No es posible decir si la paciente de este caso contrajo el SARS-CoV-2 a través de los ojos, según Glatt. Pero es una posibilidad, ya sea a través de las partículas virales en el aire o al tocar sus ojos con una mano contaminada con el virus, dijo.

Otro importante factor desconocido es si el virus persistente en el tejido ocular de los pacientes provocará problemas.

Según la Dra. Grace Richter, una oftalmóloga del Instituto de los Ojos Roski de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, "es demasiado pronto para saber qué significa para la salud ocular tener a este virus flotando por el ojo".

En este momento, dijo Richter, se han observado unos problemas oculares limitados con la COVID-19: un pequeño número de pacientes desarrollan conjuntivitis, en que la parte blanca del ojo y el interior del párpado se inflaman, enrojecen y pican.

La paciente de este caso sufrió un glaucoma de ángulo cerrado agudo, una afección grave en que la presión del ojo aumenta de repente debido a la acumulación de fluido. Requiere un tratamiento rápido para aliviar la presión, a veces con una cirugía para restaurar el movimiento normal del fluido en el ojo.

Richter duda que el coronavirus provocara la complicación ocular directamente. En general, ciertas características anatómicas del ojo hacen que algunas personas sean vulnerables al glaucoma de ángulo cerrado agudo, y los medicamentos pueden desencadenarlo, explicó.

Richter especuló que como la paciente estaba hospitalizada y es probable que recibiera varios medicamentos, esto haya sido la causa.

Es posible, concurrió la Dra. Sonal Tuli, vocera clínica de la Academia Americana de Oftalmología y presidenta de oftalmología del Colegio de Medicina de la Universidad de Florida, en Gainesville.

Tuli dijo que el caso de la paciente es "interesante", pero que deja varias preguntas sin respuestas. Una es si el virus que hay en el tejido ocular en realidad es infeccioso.

La paciente era una mujer de 64 años que fue hospitalizada con COVID-19 el 31 de enero. Sus síntomas se habían resuelto por completo 18 días más tarde, y los frotis de la garganta dieron negativo del SARS-CoV-2.

Pero más o menos una semana más tarde, desarrollo dolor y pérdida de la vista en un ojo, y luego en el otro ojo unos días después, según el informe de la Dra. Ying Yan y sus colaboradores del Hospital General del Comando del Teatro Central en Wuhan, China.

La paciente acabó en el hospital de nuevo, donde le diagnosticaron un glaucoma de ángulo cerrado agudo y cataratas. Los medicamentos no lograron bajar su presión ocular, de forma que los médicos realizaron una cirugía, y tomaron muestras de tejido durante el procedimiento.

Las pruebas de esas muestras arrojaron evidencias de que el SARS-CoV-2 había invadido a los tejidos oculares, reportó el equipo de Yan.

Aunque no está claro cómo el virus entró a los ojos de la paciente, los expertos se mostraron de acuerdo en que el caso subraya la importancia de la protección ocular. Para los proveedores de atención de la salud, esto implica gafas y protectores faciales; para la persona promedio, se trata de lavarse las manos regularmente y mantener las manos alejadas de los ojos.

"Creo que las personas no se dan cuenta de la frecuencia con que se tocan los ojos", apuntó Tuli.

Ese consejo reducirá las probabilidades de que cualquier virus, entre ellos los gérmenes del resfriado y de la gripe, entren en contacto con los ojos, anotó.

Aunque en la mayoría de los casos quizá esto sea suficiente, las personas que estén atendiendo a alguien con COVID-19 en casa quizá deban tomar medidas de precaución adicionales, sugirió Tuli. Usar protección ocular además de una máscara podría ser "buena idea", añadió.

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