El medicamento para perder peso Belviq es el primero que no daña el corazón

El medicamento para perder peso Belviq es el primero que no daña el corazón
| Foto: GETTY IMAGES

El Belviq (lorcaserina), un medicamento para perder peso, parece ayudar a las personas a rebajar sin afectar adversamente el corazón de las que ya tienen un riesgo cardiaco más alto, muestra una nueva investigación.

Es la primera vez que esto sucede, y se trata de un importante obstáculo superado, respecto a los medicamentos dirigidos de forma específica a la pérdida de peso, aseguran los expertos. En los años 90, la combinación de medicamentos para perder peso "fen/fen" (fenfluramina y fentermina) acabó en los titulares cuando el uso se vinculó con unos cambios peligrosos en las válvulas del corazón.

Pero "por ahora, tras unas evaluaciones rigurosas, podemos reportar que el [Belviq] es el primer y único medicamento para perder peso en mostrar una seguridad cardiovascular a largo plazo en una población con un riesgo alto", aseguró la autora principal del estudio, la Dra. Erin Bohula, especialista en medicina cardiovascular y atención crítica en el Hospital Brigham and Women's, en Boston.

Un experto en la obesidad afirmó que el hallazgo podría aumentar el uso del medicamento.

"Había una preocupación de que ciertos medicamentos para perder peso no fueran seguros en los pacientes en riesgo de enfermedad cardiaca", comentó el Dr. Mitchell Roslin, jefe de cirugía de la obesidad en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"El Belviq pertenece a la misma clase de fármacos", anotó Roslin, que no participó en el nuevo ensayo. "Para ganar aceptación, el fármaco tendría que mostrar que no ocurriría el mismo resultado. Este estudio muestra que no hay un aumento en las complicaciones cardiacas con el Belviq".

El equipo de Bohula publicó sus hallazgos el domingo en la revista New England Journal of Medicine, y el informe se presentó simultáneamente en la reunión anual de la Sociedad Europea de Cardiología (European Society of Cardiology), en Múnich.

El nuevo ensayo fue financiado por el fabricante de Belviq, la compañía farmacéutica Eisai.

El estudio incluyó a 12,000 pacientes con sobrepeso u obesos con un riesgo de problemas cardiacos graves que tomaron Belviq o un placebo. Durante un seguimiento mediano de más de tres años, la investigación no mostró ninguna diferencia estadística en la tasa de problemas cardiacos importantes entre los pacientes que tomaron Belviq (un 6.1 por ciento) y los que tomaron el placebo (un 6.2 por ciento).

Junto con una consejería sobre una mejor dieta y el ejercicio, los pacientes que tomaron Belviq perdieron en promedio 9.3 libras (4.2 kilos) tras un año, mientras que los del grupo del placebo perdieron en promedio 3 libras (1.4 kilos).

Dicho de otra forma, tras un año, un 39 por ciento de los pacientes del grupo de Belviq habían perdido al menos un 5 por ciento de su peso corporal, en comparación con un 17 por ciento de los del grupo del placebo, reportó el grupo de Bohula. Un 15 por ciento de los que tomaron Belviq lograron una pérdida de peso incluso mayor, de al menos un 10 por ciento o más del peso corporal, frente a un 5 por ciento de los del grupo del placebo.

También hubo ligeras mejoras en varios factores de riesgo de la enfermedad cardiaca, incluyendo los niveles de unas grasas de la sangre conocidas como triglicéridos, de los niveles del azúcar en la sangre, de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial, añadieron los investigadores. Los efectos secundarios más comunes entre los pacientes que tomaron Belviq y los pacientes que dejaron de tomar el fármaco fueron mareo, fatiga, dolor de cabeza, náuseas y diarrea.

"El estudio mostró por primera vez de forma rigurosa y aleatoria que este medicamento para perder peso ayuda a las personas a perder peso sin provocar un aumento en los eventos cardiovasculares adversos en una población con un riesgo más alto de ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares", dijo Bohula en un comunicado de prensa del hospital.

Pero un experto cardiaco que revisó el estudio cree que podría seguir siendo necesario un seguimiento durante más de tres años.

"Habrá que abordar estudios más largos... que monitoricen cualquier desarrollo potencial de hipertensión pulmonar o de una enfermedad significativa de las válvulas u otras formas de enfermedad cardiaca preocupantes [que se vieron] con medicamentos anteriores para perder peso", planteó el Dr. David Friedman, director de servicios de insuficiencia cardiaca en el Hospital Judío de Long Island de Valley Stream de Northwell Health, en Valley Stream, Nueva York.

Más información

El Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de EE. UU. explica cómo elegir un programa seguro y exitoso para perder peso.

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