¿El mal uso de cuáles medicamentos recetados envía a los estadounidenses a emergencias?

¿El mal uso de cuáles medicamentos recetados envía a los estadounidenses a emergencias?

MIÉRCOLES, 6 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- La mayoría de personas tratadas en las salas de emergencias de EE. UU. por el mal uso de medicamentos recetados se meten en problemas porque mezclan distintas sustancias, informa un estudio reciente.

Las benzodiacepinas como Xanax (alprazolam) y Ativan (lorazepam) son los que se implican más comúnmente en crisis de salud que conducen a una visita a emergencias, seguidas por los opioides recetados, encontraron los investigadores.

Pero en la mayoría de casos, los pacientes enferman porque tomaron esos fármacos con otras sustancias y crearon una interacción peligrosa, señaló el investigador principal, el Dr. Andrew Geller, funcionario médico en el equipo de seguridad de los medicamentos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

"La mayoría de las veces, quizá haya un solo farmacéutico implicado, pero también están implicadas otras sustancias no farmacéuticas o drogas psicoactivas o alcohol", dijo Geller. "Cuando las personas se meten en problemas al usar mal los medicamentos, lo usual es que tomaran más de una sustancia".

Y aunque EE. UU. se enfrenta a una epidemia de adicción a los opioides y a otros fármacos recetados, solo una minoría de los casos implicaba claramente un abuso en sí.

Alrededor de un 40 por ciento de los casos revisados se vinculaban de forma específica con el abuso de medicamentos, encontró el equipo de Geller, mientras que alrededor de un 44 por ciento de los casos fueron sobredosis sin indicaciones claras de que estuviera implicado un abuso de un medicamento, un mal uso o un intento de suicidio. Las personas que tomaban medicamentos que no les habían recetado o que no eran para un fin en particular conformaron el 16 por ciento restante.

En el estudio, Geller y sus colaboradores revisaron datos federales de vigilancia que monitorizaban las visitas a emergencias en que hubo implicado un mal uso de medicamentos en 2016.

El mal uso podía implicar que alguien tomara el medicamento de otra persona, tomar una dosis más alta que la recetada, o intentar usar un medicamento recetado para drogarse, explicó Geller.

Los investigadores identificaron casi 360,000 visitas a emergencias relacionadas con el mal uso de fármacos, mostraron los hallazgos.

Las benzodiacepinas fueron el medicamento recetado primario en un 47 por ciento de los casos, y los opioides recetados, como el OxyContin (oxicodona) se citaron en un 36 por ciento de los casos.

Las benzodiacepinas son sedantes que normalmente se recetan para la ansiedad o el insomnio, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU., mientras que los opioides por lo general se usan como analgésicos.

Pero otras sustancias estuvieron implicadas en un 85 por ciento de los casos con benzodiacepinas, y en un 69 por ciento de los casos con opioides recetados que llegaron a emergencias en 2016, apuntó Geller. Esas sustancias incluyeron al alcohol, la heroína, la cocaína y otros medicamentos recetados o drogas ilícitas.

"Estos resultados son coherentes con otros estudios que muestran los efectos potencialmente graves de usar mal múltiples medicamentos farmacéuticos, sobre todo los opioides en combinación con las benzodiacepinas", enfatizó Linda Richter, directora de investigación y análisis de políticas en el Centro de la Adicción. "Como ambos fármacos provocan depresión respiratoria, es decir que la respiración se haga más lenta, cada uno agrava los efectos peligrosos del otro".

Estudios anteriores también han mostrado que la mayoría de personas que usan mal o que dependen de una sustancia adictiva no usan dicha sustancia de forma aislada, añadió.

"Al mal uso de polisustancias, o mal uso de múltiples medicamentos farmacéuticos o de medicamentos farmacéuticos junto con el alcohol o drogas ilícitas, es el patrón más común de mal uso de sustancias, sobre todo entre los jóvenes", apuntó Richter, que no participó en el estudio.

Muchas veces, los usuarios de medicamentos enfermaron de gravedad, encontraron los investigadores.

Dos quintas partes de los casos resultaron en hospitalización, y alrededor de una cuarta parte implicaron a personas que estaban inconscientes o cuyo corazón o respiración se habían detenido.

En la mitad de visitas a emergencias estuvieron implicados pacientes menores de 35 años. A pesar de las preocupaciones sobre el abuso de los opioides entre los adultos mayores, apenas uno de cada 20 casos implicaba a alguien de a partir de 65 años de edad.

Los investigadores también encontraron que la naloxona, el medicamento que puede revertir una sobredosis de opioides, no se pone rutinariamente a disposición de los pacientes con sobredosis cuando salen del hospital.

"Los pacientes que han llegado a la sala de emergencias con una sobredosis podrían ser las personas más adecuadas para ofrecerles naloxona", enfatizó Geller. "Sabemos que las personas que sobreviven a una sobredosis de opioides tienen un riesgo alto de experimentar una sobredosis posterior, a veces letal".

Estos hallazgos también muestran que los médicos deben hablar un poco con los pacientes antes de entregarles medicamentos recetados cuyo abuso es común, planteó Geller.

"Antes de decidir recetarle a alguien un medicamento cuyo mal uso es común, como un opioide o una benzodiacepina recetados, los médicos deben hacer algunas preguntas para ayudar a determinar si el paciente usa mal sustancias en la actualidad", dijo Geller. "Mediante algunas sencillas preguntas de evaluación podemos identificar a los pacientes que están usando sustancias, y podemos ayudarlos a iniciar el camino a la recuperación".

Los médicos también pueden usar la información para decidir cuáles recetas evitar mientras el paciente sigue usando otras sustancias, añadió Geller.

El estudio aparece en la edición del 6 de marzo de la revista American Journal of Preventive Medicine.

Más información

El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU. ofrece más información sobre la mezcla de benzodiacepinas y opioides.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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