El gas que se usa en los hogares se vincula con el cáncer, y con frecuencia las fugas no se detectan

VIERNES, 1 de julio de 2022 (HealthDay News) -- El gas natural que llega a su casa mediante tuberías contiene una amplia variedad de sustancias tóxicas, entre ellas casi dos docenas que son tan nocivas que se clasifican como contaminantes atmosféricos peligrosos, señala un nuevo estudio.

Se encontró que las muestras de gas natural recolectadas de 69 fogones del área de Boston contenían al menos 21 contaminantes atmosféricos peligrosos distintos, entre ellos benceno, tolueno, etilbenceno, xileno y hexano, según unos hallazgos que se publicaron en una edición reciente de la revista Environmental Science & Technology.

El gas que se usa en los hogares se vincula con el cáncer, y con frecuencia las fugas no se detectan

"Uno de los motivos de que tengamos gas natural en tantos hogares es porque nos han dicho que es limpio", señaló el coautor, el Dr. Curtis Nordgaard, científico de salud ambiental del instituto de investigación PSE Healthy Energy, en Oakland, California. "Esto muestra que, aunque quizá sea más limpio que quemar carbón y petróleo en términos de los contaminantes atmosféricos, esto no significa que sea del todo limpio".

El benceno que se encuentra en el gas natural es particularmente preocupante, porque se sabe que es un carcinógeno, y se encontró en un 95 por ciento de las muestras recolectadas, advirtió Nordgaard.

"Algunos de los demás quizá tengan una actividad carcinógena sospechada, pero el benceno es de verdad el más preocupante. Sabemos que provoca leucemia, y también se ha asociado con el linfoma", apuntó.

Otro estudio que se publicó en enero en la misma revista encontró que la mayoría de los fogones tienen fugas de gas natural, observaron Nordgaard y Tasha Stoiber, científica sénior del Grupo de Trabajo Medioambiental (Environmental Working Group), en Washington, D.C.

"El fogón, independientemente de en qué momento lo use, siempre tiene un nivel muy bajo de fugas de gas natural", señaló Stoiber, que no participó en los estudios. "Esto es a lo que se expone todo el tiempo, con esta fuga constante".

En este estudio, Nordgaard y sus colegas recolectaron 234 muestras de gas natural de las cocinas de 69 hogares en y cerca de Boston.

Los análisis detectaron 296 compuestos químicos únicos en el gas natural, entre ellos 21 que están designados como contaminantes atmosféricos peligrosos por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.

"Sabemos a partir de otras investigaciones que estos contaminantes se pueden encontrar en el gas que proviene de un pozo", apuntó Nordgaard. "Sospechamos que muchos de estos compuestos podrían en realidad estar presentes desde los lugares de donde sale el gas del suelo, hasta la tubería que llega a su casa y a su fogón".

Las concentraciones de contaminantes atmosféricos peligrosos en el gas natural variaban, dependiendo de la época del año, y las concentraciones más grandes se encontraron en invierno.

Algo angustiante es que los investigadores encontraron que algunas muestras contenían unos niveles inadecuados de los compuestos aromáticos con olor a huevo podrido que se añaden al gas natural para ayudar a las personas a detectar las fugas mediante el olfato.

"En ciertos momentos, quizá no sea suficiente para oler una fuga de bajo nivel, algo que fue bastante preocupante", advirtió Stoiber.

Estos compuestos peligrosos podrían estar contaminando el aire de su cocina y su hogar mediante fugas lentas en el fogón.

"Cuando realizamos revisiones de seguridad durante el estudio, en realidad encontramos que un 5 por ciento de los hogares tenían una fuga de un tamaño suficiente como para que tuviéramos que recomendar su reparación", dijo Nordgaard.

El estudio que se publicó en enero reportó que los fogones de todas las 53 viviendas evaluadas, con la excepción de cuatro, tenían fugas de gas, lo que sugiere que "la mayoría de los fogones y las tuberías asociadas cercanas tienen una fuga continua de algo de metano".

"Esto es a lo que se expone al cocinar", advirtió Stoiber. "Esto es a lo que se expone todo el tiempo, con esta fuga constante".

Nordgaard y Stoiber recomendaron que las personas reemplacen sus fogones y vitrocerámicas de gas por modelos eléctricos.

Algunas ciudades (entre ellas Berkeley, San Francisco, Seattle y la ciudad de Nueva York) han promulgado leyes que eliminan de forma gradual los fogones de gas en las construcciones nuevas, dijo Stoiber. En general, estas leyes buscan luchar contra el cambio climático, pero también podrían estar ayudando a proteger la calidad del aire de interiores de los nuevos hogares.

Las personas con fogones de gas deberían asegurarse de encender la campana mientras cocinan, y que tienen una campana que lleve el aire al exterior de la vivienda, en lugar de recircularlo en la cocina, recomendó Nordgaard.

También sería útil cocinar con las ventanas abiertas y con bastante circulación de aire, añadió Stoiber.

Ambos expertos dijeron que también sería buena idea llamar al servicio de climatización (HVAC) para que inspeccione los aparatos de gas natural y se aseguren de que están tan libres de fugas como sea posible.

Más información

El Grupo de Trabajo Medioambiental ofrece más información sobre cómo mantener un hogar libre de contaminación.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Curtis Nordgaard, MD, MSc, environmental health scientist, PSE Healthy Energy, Oakland, Calif.; Tasha Stoiber, PhD, senior scientist, Environmental Working Group, Washington, D.C.; Environmental Science & Technology, June 28, 2022

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