La pandemia se está cobrando un precio en el bienestar de las familias

La pandemia se está cobrando un precio en el bienestar de las familias

La vida cotidiana se ha alterado, y los esfuerzos por prevenir la propagación de la COVID-19 se están cobrando un precio en el bienestar y la salud de las familias estadounidenses, revela una encuesta reciente.

Se encuestó a más de 1,000 padres de todo el país a principios de junio.

"Sin ninguna duda, la COVID-19 ha tenido un efecto repentino y profundo en las familias de todo el país", señaló el líder de la encuesta, el Dr. Stephen Patrick, director del Centro de Políticas de Salud Infantil de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville.

Los requisitos de distanciamiento social, anotó, resultaron en una agitación total, con "cierres abruptos de escuelas, guarderías, programas comunitarios y lugares de trabajo. Los padres perdieron el empleo, la guardería, las redes sociales. Las escuelas de los niños cerraron, dejaron de ir al pediatra".

En muchas familias, también ha sido difícil conseguir acceso a las necesidades básicas, como la comida y los suministros.

Como resultado, poco más de una cuarta parte de los padres dijeron que su salud mental se ha deteriorado durante la pandemia, y alrededor de un 14 por ciento dijeron que la salud conductual de sus hijos sufrió.

Un 4 por ciento dijeron que la salud física de sus hijos había sufrido, y casi 1 de cada cinco apuntó que su propia salud se había deteriorado.

La encuesta en línea encontró que las mujeres, los padres que no estaban casados y los niños pequeños parecían ser los más vulnerables. Pero los impactos de salud fueron similares en todas las razas y grupos étnicos, niveles de ingresos, antecedentes educativos y ubicaciones.

La encuesta reveló que la cobertura del seguro y las rutinas médicas se habían visto afectadas. Alrededor de un 3 por ciento de los encuestados señalaron que habían perdido su cobertura de salud basada en la empresa desde marzo. Y cerca de un 40 por ciento comentaron que las citas médicas programadas de sus hijos se habían cancelado o pospuesto.

La pandemia también ha conllevado un aumento en la "inseguridad alimentaria", mostró la encuesta. Menos de un tercio apuntaron que el acceso a comida adecuada era un problema en Marzo, en comparación con un 36 por ciento a principios de junio.

"En resumen, hay millones de niños que pasarán hambre esta noche, y la pandemia lo ha empeorado", lamentó Patrick.

Las rutinas de cuidado de los niños también se han visto afectadas. Casi una cuarta parte de los padres dijeron que los cuidados que habían organizado para sus hijos antes de la pandemia se habían evaporado. Y en las familias con hijos de 5 años o menos, casi un 39 por ciento experimentaron alteraciones en el cuidado de los niños.

Y esos problemas aumentaron en el 10 por ciento que dijeron que su salud mental y la de sus hijos había sufrido. La mitad de esos padres dijeron que habían perdido los cuidados de sus hijos, según Patrick, mientras que un 16 por ciento dijeron que su cobertura de seguro se había visto afectada. Poco más de 1 de cada 10 dijo que se enfrentaba a la "inseguridad alimentaria".

Patrick sugirió que cualquier esfuerzo por resolver esos problemas debe reconocer la vulnerabilidad particular de los niños.

"La pandemia expone lo fracturada que está la red de seguridad de las familias estadounidenses", anotó, dado que incluso antes de la pandemia los niños tenían el doble de probabilidades de vivir en la pobreza que las personas mayores, y seis veces más probabilidades de carecer de seguro.

La buena noticia es que aunque la reapertura de las escuelas es tema de debate, Patrick dijo que el Congreso de EE. UU. está sopesando ahora legislación para respaldar a las escuelas y a los cuidadores. "Millones de niños recibían comida en las escuelas, y desde que la pandemia comenzó, la comida gratis ha sido una importante fuente de alimentos para las familias", aseguró.

Patrick planteó que lo que se necesita es un "método más cohesivo" que reconozca que la salud de los niños se basa en muchos factores que van más allá de la sala de exámenes del pediatra.

Julia Yeary, directora de proyectos para las familias militares de ZERO to THREE, un grupo de defensoría infantil en Washington, D.C., se hizo eco de esta idea.

"El mundo de nuestros hijos se ha trastornado", anotó. "Han experimentado muchas pérdidas: las pérdidas de sus maestros, amigos, de jugar libremente en el vecindario, e incluso restricciones en los parques".

"[Y] cuando una familia no sabe si puede pagar el alquiler o la comida, esto tiene un impacto emocional y físico [en los niños]", añadió Yeary.

¿Cómo pueden los padres arreglárselas?

"Los cuidadores deben comenzar por cuidarse a sí mismos [y] encontrar el respaldo emocional que necesiten", planteó Yeary. "Esto es esencial para ayudar a sus hijos a sentirse seguros durante esta pandemia".

Sugirió que los padres averigüen sobre el programa de asistencia alimentaria federal Mujeres, Bebés y Niños (WIC) y los bancos de alimentos comunitarios para ayudar a que el dinero para la alimentación rinda. En algunos estados, los padres pueden llamar al 211, una línea de servicios de asistencia para las familias.

Los resultados de la encuesta en línea aparecen en la edición de julio de la revista Pediatrics.

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