El ejercicio podría ofrecer beneficios adicionales a las personas con enfermedades cardiacas

El ejercicio podría ofrecer beneficios adicionales a las personas con enfermedades cardiacas

MARTES, 3 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- El ejercicio regular beneficia más a los pacientes con enfermedad cardiaca que a las personas sanas, según un estudio reciente.

Encontró que aunque aumentar la actividad física redujo el riesgo de muerte de las personas con y sin enfermedad cardiaca, las que tenían enfermedad cardiaca obtuvieron el mayor beneficio. Mientras más ejercicio hacían, más se reducía su riesgo.

El estudio incluyó a casi 442,000 personas de Corea del Sur a quienes se dio seguimiento durante seis años. Todas tenían más de 40 años (con una edad promedio de 60 años), y más o menos un tercio tenían enfermedad cardiaca.

"Encontramos que más o menos la mitad de las personas del estudio no llegaban al nivel recomendado de actividad física en el tiempo libre, y una cuarta parte tenían un estilo de vida completamente sedentario. Las personas con enfermedad cardiovascular tenían unos niveles más bajos de actividad física que los que no sufrían de enfermedad cardiovascular, pero mientras más ejercicio hacían las personas, más bajo fue su riesgo de morir durante los seis años de seguimiento", aseguró el líder del estudio, el Dr. Sang-Woo Jeong, cardiólogo en la Universidad Nacional de Seúl, en Corea del Sur.

Al final del periodo de seguimiento, los investigadores encontraron que por cada 500 minutos MET por semana de actividad física que hacían, el riesgo de muerte se reducía en un 14 por ciento en los pacientes con enfermedad cardiaca, y en un 7 por ciento en los demás.

Los minutos MET por semana (minutos de tareas metabólicas equivalentes por semana) son una medida de la actividad física. Y 500 minutos MET por semana representan a la recomendación para los adultos sanos de todas las edades de hacer al menos 150 minutos por semana de actividad física moderada o 75 minutos por semana de actividad física vigorosa, o una combinación equivalente.

En las personas sin enfermedad cardiaca, las que eran inactivas tenían un riesgo de morir un 27 por ciento más alto que las que hacían la mayor cantidad de actividad física (1,500 minutos MET por semana o más, equivalente a caminar a paso vivo 30 minutos cinco veces por semana más subir pendientes durante 2.5 horas por semana). Las que hacían hasta 499 minutos MET por semana de ejercicio tenían un riesgo un 8 por ciento más alto de morir que las que hacían la mayor cantidad de actividad física.

Entre los pacientes con enfermedad cardiaca, la mayor reducción en el riesgo de muerte se observó entre los que realizaban hasta 499 minutos MET por semana, pero el riesgo siguió reduciéndose entre los que hacían más.

En comparación con las personas sin enfermedad cardiaca que hacían la mayor cantidad de ejercicio, el riesgo de muerte fue un 87 por ciento más alto entre los pacientes con enfermedad cardiaca que no hacían ejercicio, un 45 por ciento más alto entre los pacientes con enfermedad cardiaca que hacían hasta 499 minutos MET por semana, y un 14 por ciento más alto entre los pacientes con enfermedad cardiaca que hacían 1,000 minutos MET por semana o más.

El estudio se presentó el domingo en la reunión anual de la Sociedad Europea de Cardiología (European Society of Cardiology), en París, y se publicó el mismo día en la revista European Heart Journal.

"El nuevo hallazgo principal de este estudio es que las personas con enfermedad cardiovascular se benefician de un estilo de vida físicamente activo a un mayor grado que las personas sanas sin enfermedad cardiovascular", señaló Jeong en un comunicado de prensa de la reunión.

Más información

La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. ofrece más información sobre los pacientes con enfermedad cardiaca y el ejercicio.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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