El ejercicio mejora la supervivencia de las personas con desfibriladores implantados

MIÉRCOLES, 21 de julio de 2021 (HealthDay News) -- Incluso unos niveles bajos de ejercicio pueden beneficiar a las personas que tienen desfibriladores cardiacos implantados, muestra una investigación reciente.

Un desfibrilador cardioversor implantable (DCI) es un dispositivo que funciona con pilas que se coloca debajo de la piel para detectar los ritmos cardiacos anómalos y administrar un choque eléctrico para restaurar un latido cardiaco normal.

El ejercicio mejora la supervivencia de las personas con desfibriladores implantados

El nuevo estudio encontró que incluso los aumentos más leves en la actividad física reducían el riesgo de hospitalización y muerte precoz después de que los pacientes recibieran un DCI. Y esto fue así incluso si la mejora en la aptitud física no provenía de un programa formal de rehabilitación, según los hallazgos, que se publicaron en la edición del 21 de julio de la revista Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes.

"Los programa de rehabilitación cardiaca ofrecen a los pacientes un ambiente seguro para aumentar la actividad física tras el implante de un DCI", señaló el autor del estudio, el Dr. Brett Atwater, director de electrofisiología del Instituto Cardiaco y Vascular Inova en Fairfax, Virginia.

"Las evidencias también han mostrado que la rehabilitación cardiaca reduce el riesgo de hospitalización adicional y muerte, pero los programas de rehabilitación cardiaca se utilizan poco, sobre todo entre las mujeres, las personas mayores, las personas de diversos grupos raciales y étnicos, y las que viven en las áreas rurales", comentó en un comunicado de prensa de la revista.

Atwater y su equipo examinaron los datos de casi 42,000 pacientes de Medicare (con una edad promedio de 75 años) que recibieron DCI entre 2014 y 2016.

De ellos, un 3 por ciento participaron en un programa de rehabilitación cardiaca. Durante la rehabilitación, su actividad física aumentó en casi 10 minutos al día, en comparación con una reducción de un minuto al día entre los pacientes que no estaban en rehabilitación.

Los que estaban en el programa de rehabilitación tenían un 24 por ciento menos de probabilidades de morir en un plazo de tres años tras recibir el DCI que los pacientes que no estaban en rehabilitación.

El estudio también vinculó cada aumento de 10 minutos en la actividad física con una reducción del 1.1 por ciento en la muerte por todas las causas en ese periodo, independientemente de si los pacientes estaban en un programa de rehabilitación formal o no.

"Nuestro estudio examinó si la actividad física fuera de un programa formal de rehabilitación cardiaca podría ofrecer resultados similares, y encontramos que sí", señaló Atwater. "Esto sugiere que unas opciones adicionales, como la rehabilitación cardiaca a domicilio, podrían ayudar a que más pacientes obtengan los beneficios de un aumento en la actividad física".

Más información

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians) ofrece más información sobre los DCI.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes, news release, July 21, 2021

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