El Dr. Scott Gottlieb, jefe de la FDA, renuncia

El Dr. Scott Gottlieb, jefe de la FDA, renuncia

MARTES, 5 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- El comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., el Dr. Scott Gottlieb, anunció su renuncia el martes, lo que probablemente sorprendiera a muchos.

Terminará su periodo de dos años dirigiendo agresivamente a la agencia en un mes, declaró un funcionario de la administración al Washington Post.

"Todos en los HHS estamos orgullosos del extraordinario trabajo que el comisionado Gottlieb desempeñó en la FDA", aseguró en una declaración el secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS), Alex Azar. "Ha sido un ejemplar líder de salud pública, un defensor agresivo de los pacientes estadounidenses, y un apasionado promotor de la innovación. La salud pública de nuestro país ha mejorado gracias al trabajo que Scott y todo el equipo de la FDA han realizado en los dos últimos años".

El nombramiento inicial de Gottlieb por la administración de Trump no fue recibido con alegría por los defensores de los consumidores, que apuntaron a los vínculos con las compañías farmacéuticas del médico y rico inversionista de riesgo de 46 años de edad.

Pero Gottlieb luchó con ahínco por proteger a los estadounidenses de unos difíciles desafíos emergentes, como el vapeo juvenil y la crisis de la adicción a los opioides.

A diferencia de los directores de otras importantes agencias gubernamentales de la administración de Trump, Gottlieb creó poca controversia, y la Casa Blanca no solicitó su salida, según fuentes del Post.

Al Presidente Trump le caía bien Gottlieb, y dos funcionarios dijeron al Post que incluso podrían pedirle a Gottlieb que ocupara otro puesto si así lo deseara en un futuro.

Gottlieb deja la FDA porque desea pasar más tiempo con su esposa y sus tres hijas pequeñas (unas mellizas de 9 años y una niña de 5), dijo un funcionario. Actualmente, se desplaza cada semana del hogar de su familia en Connecticut a su oficina en Washington, D.C.

La iniciativa estrella de Gottlieb en la FDA ha sido exigir un escrutinio y un cumplimiento de la ley más estrictos a la pujante industria de los cigarrillos electrónicos, sobre todo de su creciente influencia sobre los jóvenes. El nuevo plan de la agencia para ayudar a controlar la propagación del vapeo entre los jóvenes está siendo revisado por la Casa Blanca. Restringiría en gran medida la venta de cigarrillos electrónicos con sabores; a Gottlieb le preocupa que esos cigarrillos conviertan a toda una nueva generación en adictos a la nicotina.

Otras medidas de la FDA de Gottlieb incluyen buscar una prohibición de los cigarrillos mentolados y reducir el nivel de nicotina en los cigarrillos a niveles "mínimamente adictivos".

Con la partida de Gottlieb, el destino de esas iniciativas se ensombrece, dijeron los expertos.

Pero no todos piensan que Gottlieb haya hecho lo suficiente. En declaraciones al Post, Matthew Myers, presidente de Campaign for Tobacco-Free Kids, afirmó que "sus fuertes palabras [sobre el vapeo juvenil] han cambiado el debate público, pero hasta que se traduzcan en normas ejecutables, la epidemia solo seguirá empeorando".

Los otros logros importantes de Gottlieb mencionados en su carta de renuncia, dirigida a Azar, incluyeron acelerar la aprobación de los medicamentos genéricos y modernizar la gestión de la agencia de las nuevas terapias genéticas y dirigidas para el cáncer y otras enfermedades.

"Comprende la política y la burocracia de Washington, y sabe cómo hacer que el sistema trabaje en beneficio de los pacientes", declaró al Post Ellen Sigal, presidenta de Friends of Cancer Research, una organización sin fines de lucro.

A pesar de los fuertes vínculos con la industria farmacéutica, Gottlieb asumió una postura de regulación muy activa respecto a fomentar la competencia y reducir el costo de los medicamentos, tanto de marca como genéricos.

Y con la crisis de opioides que afecta a las vidas de millones de estadounidenses, el comisionado de la FDA ayudó a forzar la retirada del mercado de un fármaco opioide, Opana ER, la primera vez que la agencia solicitó la medida por motivos de salud pública, señaló el Post. Se diseñó el medicamento para que abusar de él fuera menos fácil, pero su introducción simplemente llevó a los adictos a buscar heroína, según la FDA.

Por otro lado, en noviembre la FDA aprobó un potente nuevo analgésico de fentanilo, Dsuvia, para su uso en pacientes muy enfermos. Según los críticos, el fármaco podría desviarse para su uso ilícito.

El equilibrismo de la FDA entre proveer alivio del dolor a los pacientes al mismo tiempo que reduce la adicción a los opioides es difícil. Justo antes de su renuncia, Gottlieb indicó que requeriría a las compañías farmacéuticas que reevaluaran qué tan efectivos son los opioides contra el dolor crónico.

"¿Hasta qué punto debemos evaluar cada opioide solo según sus méritos propios, y hasta qué punto también deberíamos tomar en cuenta… la epidemia de mal uso y abuso de los opioides que asola a nuestro país?", escribió.

Más información

Para más información sobre Gottlieb, visite la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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