El coronavirus no favorece a las ciudades muy pobladas

El coronavirus no favorece a las ciudades muy pobladas

Las áreas densamente pobladas de Estados Unidos no tienen unas tasas más altas de infección ni de mortalidad con la COVID-19 que las áreas menos congestionadas, según un estudio reciente.

Los hallazgos contradicen a la idea convencional de que el nuevo coronavirus se propaga con una mayor facilidad en las ciudades y en otras áreas con una densidad poblacional alta.

"El hecho de que la densidad no se relacione con las tasas de infecciones confirmadas del virus y que se relacionen de forma inversa con las tasas de mortalidad de la COVID-19 es importante, inesperado y profundo", señaló la autora principal, Shima Hamidi, profesora asistente de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad de Johns Hopkins , en Baltimore.

En el estudio, Hamidi y su equipo analizaron las tasas de infección y mortalidad de la COVID-19 en 913 condados metropolitanos de todo el país.

Aunque la densidad no se vinculó de manera significativa con la tasa de infección, los investigadores encontraron que los condados con una mayor densidad tienden a tener unas tasas más bajas de mortalidad que las áreas con menos densidad. Esto podría deberse a que tienen unos niveles más altos de desarrollo, lo que incluye unos mejores sistemas de atención de la salud, sugirieron los investigadores.

Otro hallazgo fue que unas tasas más altas de infección y mortalidad con la COVID-19 en los condados se debían más al tamaño de las áreas metropolitanas más grandes en que los condados están ubicados.

Las áreas metropolitanas grandes con un mayor número de condados con unos vínculos estrechos a través de relaciones económicas, sociales y de desplazamiento son más más vulnerables, según el estudio, que se publicó en la edición en línea del 18 de junio de la revista Journal of the American Planning Association.

Algunos expertos han sugerido que la densidad urbana se vincula con la propagación del coronavirus. Las encuestas muestran que muchos estadounidenses anticipan que las personas abandonen las ciudades, quizá debido a la creencia de que el riesgo de infección es mayor en esos lugares.

Los nuevos hallazgos contradicen "una narrativa que, ante la ausencia de datos y análisis, cuestionaría los fundamentos de las ciudades modernas y podría conducir a un cambio poblacional de los centros urbanos a áreas suburbanas y exurbanas", comentó Hamidi en un comunicado de prensa de la Johns Hopkins.

Los resultados del estudio también ofrecen consideraciones estratégicas a los planificadores urbanos.

"Los hallazgos sugieren que los planificadores urbanos deben continuar practicando y propugnando lugares compactos en lugar de distribuidos en grandes espacios, debido a la infinidad de beneficios bien establecidos de estos primeros, que incluyen beneficios de salud", añadió Hamidi.

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